Con el mercado laboral recuperándose, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos podría reducir sus compras mensuales de bonos.

 

El pasado 7 de marzo las solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos descendieron, lo que podría sugerir que el mercado laboral se está recuperando. En este caso, la Reserva Federal (Fed), contemplaría la posibilidad de reducir sus medidas de estímulo monetario gradualmente hasta retirarlas.

Pero quizás no deberían estar tan seguros.

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La Fed actualmente está comprando 85,000 millones de dólares (MDD) en activos respaldados por hipotecas y bonos para inyectar más dinero en la economía para ayudar a impulsar el crecimiento y las contrataciones.

Un informe de empleo mejor a lo pronosticado publicado el viernes aumentó las especulaciones de que la Fed podría recortar esos gastos más pronto a lo anticipado previamente.

La opinión de que dicha medida es necesariamente un preludio al fin del programa predispone a los mercados para un alza económicamente dañina de las tasas de interés y muy probablemente una caída en los precios de las acciones.

Y ese es un resultado que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, y otros altos funcionarios del banco central querrán evitar.

“Cuando comiencen a salir (…) bien podrían indicar que el alivio cuantitativo podría aumentar o disminuir, como forma de reforzar su flexibilidad e impedir que los mercados de tasas vendan demasiado”, dijo el administrador de cartera de Eaton Vance Eric Stein, ex analista de la Fed de Nueva York.

No se prevé que la Fed cambie el programa de compra de bonos cuando su comité de política monetaria se reúna la próxima semana y la mayoría de los principales economistas de Wall Street prevé que la Fed siga comprando bonos durante el 2013 y hasta el 2014.

Sin embargo, siete de los 11 principales economistas de Wall Street consultados por Reuters el viernes también creen que si la Fed reduce el ritmo de sus compras de bonos en algún momento, esa medida podría señalar que apunta a cerrar su programa en pocos meses.

Para contrarrestar esa expectativa y suavizar el impacto en el mercado, los funcionarios de la Fed querrán dejar claro que podrían volver a implementar el plan si el mercado laboral se debilita, comentó el economista de Wells Fargo John Silvia.

Desafíos

Desde el inicio de su programa de compra de bonos de duración indefinida en septiembre del 2012, funcionarios del banco central estadounidense dijeron que querían ser capaces de desacelerar o aumentar el ritmo de sus compras, dependiendo de las señales sobre la salud de la economía.

Pero hacer eso presenta desafíos difíciles.

Entrenados por años de cuidadosa observación de la Fed, los inversionitas más o menos saben qué esperar cuando el banco central comience a elevar o a reducir las tasas.

La Fed ha mantenido las tasas de interés cercanas a cero desde diciembre del 2008 y ha prometido dejarlas así durante un “tiempo considerable” incluso hasta después de que la economía se fortalezca.

El viernes, un informe del Gobierno mostró que los empleadores estadounidenses crearon 236,000 puestos de trabajo en sus nóminas en febrero, muchos más a lo esperado por analistas.

Pese a la sólida cifra de empleo de febrero, el director gerente de Navigate Advisors LLC, Tom di Galoma, aún estima que la Fed seguirá realizando compras de bonos hasta al menos fin de año, “si no más allá en el futuro”.

Pero si la Fed reduce las compras, las tasas de interés podrían subir dramáticamente. Un recorte de 15,000 MDD mensuales podría elevar el rendimiento de los bonos del Tesoro referenciales a 10 años a cerca del máximo del año pasado de un 2,38%, sostuvo di Galoma.

 

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