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Este texto se publicó originalmente el 19 de septiembre de 2016. 

El potencial del mercado de productos elaborados con cannabis en México puede ser de 2,000 millones de dólares. Esta afirmación puso a Stuart Titus bajo los reflectores en medio de un polémico debate sobre la legalización de la marihuana para uso medicinal.

Forbes México conversó con el CEO de Medical Marijuana Incorporated, que afirma ser la primera compañía en producir medicamentos a partir de hemp y cannabis, ser pionera en el rubro en entrar a los mercados financieros, y ahora busca explorar oportunidades en México.

“Tenemos registros para nuestros productos en Puerto Rico. Recientemente, el 1 de febrero, Cofepris, la autoridad mexicana equivalente a la FDA en EU, permitió el uso de uno de nuestros productos para dos familias cuyos niños sufrían enfermedades crónicas.  Estamos muy emocionados sobre el potencial de mercado que hay en las naciones latinoamericanas. Países como Brasil han tenido avances muy grandes. Antes de abril de 2014 eran productos ilegales, ahora hemos sido capaces de dialogar con las autoridades sanitarias para que puedan aprender sobre los beneficios y para entender la diferencia entre el uso recreativo de las sustancias y las propiedades medicinales”, señala.

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Stuart Titus explica que se ha demostrado que en padecimientos como epilepsia, donde no hay tratamientos médicos efectivos, el tratamiento con productos a base de hemp o cannabis puede reducir significativamente los efectos y el impacto en la calidad de vida de los pacientes.

 

Una startup poco convencional

La compañía se volvió pública en marzo de 2009. En su último reporte anual arroja ingresos por más de 25 millones de dólares. Stuart Titus es uno de los inversionistas originales que crearon la compañía en 2003.

“Soy el inversionista número siete. Ayudé a conseguir inversiones de venture capital para las operaciones iniciales. En marzo de 2011, un nuevo de grupo de inversionistas se unió al proyecto y ayudaron a crear la organización masiva que conocemos ahora.  Esta nueva compañía está muy interesada en desarrollar productos a base de hemp y CBD. Nuestra compañía fue la primera en entrar al mercado en Estados Unidos y alrededor del mundo. Con productos hechos con hemp y CBD, en 2012”, relata.

El desarrollo de la compañía coincide con los esfuerzos alrededor del mundo por legalizar el uso de los medicamentos a base de marihuana y hemp. Uno de los ejemplos es Brasil.

“Somos la primera compañía en exportar legalmente productos CBD a una nación latinoamericana, eso fue en abril de 2014.  En los últimos 22 meses el gobierno de Brasil nos ha permitido no sólo llegar a familias de niños con epilepsia, sino a pacientes con mal de Parkinson, y migrañas, y ahora pueden importar legalmente los productos.”

Llegar a territorio brasileño ha sido posible porque su sistema nacional de salud y las compañías aseguradoras lograron un esquema para ello; de hecho, en algunos casos el gobierno del país y los servicios públicos  de salud son los que pagan por el medicamento para que pueda ser prescrito.

 

Violencia, el principal freno de la expansión a México

En opinión de Stuart Titus, el principal freno a una expansión en México es la violencia que ha generado el narcotráfico.

“A lo largo de la historia ha habido una violencia terrible asociada a los cárteles de droga en el país. Estas situaciones están relacionadas directamente con el mercado negro de drogas y la marihuana ha estado relacionada con este tema.  De hecho, ha sido una situación dolorosa para las personas. Muchos mexicanos tienen experiencias personales directas con la violencia generada por los cárteles. Por otro lado, la marihuana ha sido legalizada en algunos estados en Estados Unidos, la producción de los medicamentos a base de esta planta no está relacionada con la violencia y el tráfico ilegal. Pues incluso existen diferentes tipos de plantas”, señala.

El panorama para una regulación para medicamentos a base de cannabis es aún incierto. Las autoridades de México han tenido una resistencia significativa a permitir cualquier tipo de producto generado a partir de marihuana.

“Es realmente un hecho que el gobierno está considerando que algunos de nuestros productos estén disponibles para los ciudadanos.  Vemos que hay un muro cayendo, hay un cambio en la forma de ver esta planta, hablamos de que la política antidrogas es una cosa, pero el potencial médico y los beneficios económicos son considerables y se están reconociendo, sobre todo los productos CBD.  Sería importante que se permitiera a estas familias contar con el medicamento; es algo histórico y vamos por buen camino. En términos médicos hay beneficios evidentes.”

 

Marihuana medicinal, tiempo de romper mitos

La legalización del uso medicinal de la marihuana en México podría estar impulsada por el propio sector salud.

“Creo que realmente hemos visto una significativa aceptación en la comunidad médica con respecto a los productos de cannabis.  Muchas compañías farmacéuticas están realizando pruebas, colectando datos sobre los efectos y propiedades de las plantas, documentando casos y datos sobre personas que han sido tratadas”, dice Titus.

El ejecutivo afirma que el aval de la comunidad médica es muy importante porque los doctores tienen muchos años de capacitación y entrenamiento, las licencias médicas son un activo valioso, hay una buena reputación que ningún médico pondría en juego.

“Los médicos ya están al tanto de los beneficios. Nuestro reto es ir y demostrar que los efectos médicos son algo probado; lo haremos con estudios serios. Ciertamente hay estigmas sobre las personas que fuman cannabis, pero los medicamentos están disponibles en diferentes formas: hay aceites, goma de mascar… Las presentaciones de los productos han hecho que el consumo sea un poco más socialmente aceptado.  No debemos de perder de vista que, desafortunadamente, hay muchísimas familias con niños que padecen epilepsia y los efectos de estas enfermedades pueden ser controlados con la ayuda de estos fármacos”, señala.

El uso medicinal de la marihuana es legal en 17 estados en Estados Unidos; incluso, muchas familias realizan viajes interestatales para tener acceso a tratamientos.

“Nos encantaría poder hacer esto en México. Creo que en tanto más se hable de los beneficios de los productos y los componentes tendremos más oportunidad de poner el diálogo sobre la mesa. Hemos estado en el negocio por muchos años, hemos desarrollado métodos de consumo socialmente aceptados.  Hay aceites, por ejemplo. Los pacientes no tienen que ir por ahí fumando marihuana para tener beneficios. Queremos trabajar con las autoridades regulatorias, el Ministerio de Salud, queremos que vean el potencial de los beneficios y de la educación acerca de los productos”, señala.

El gobierno de Estados Unidos desarrolla actualmente estudios para evidenciar los beneficios de las sustancias provenientes del cannabis y hemp en padecimientos neuronales.

“Creemos que eso será una oportunidad tremenda para que los pacientes reciban fármacos efectivos, incluso para situaciones de ansiedad o depresión.”

 

Una industria con potencial

El estado de Colorado generó una aportación económica de 1,000 millones de dólares por los productos de marihuana este año. La industria crea un  número significativo de empleos y oportunidades.

“La economía en Colorado está creciendo. Hay  incluso más recaudación de impuestos.  El impacto de la industria en México podría ser muy benéfico en términos económicos. Crearía incluso un boom. Estamos haciendo seminarios con médicos. Aquí en EU somos muy activos en ese sentido y trabajamos mucho con doctores. La comunidad médica se está abriendo. Incluso en México la comunidad médica mantiene la mente abierta sobre la investigación.”

En Colorado, la marihuana para uso medicinal apenas lleva 2 años y medio de aprobada. Se trata de un mercado con mucho control y regulación. Stuart Titus explica que una firma que busca vender, participar en el mercado, debe  proveer investigaciones y análisis médicos para cada producto. Incluso ha habido casos en que los productos se retiran del mercado cuando no cumplen con la regulación y la acreditación médica correspondiente.

“La idea es tener un mercado donde los consumidores y las autoridades tengan confianza de que tienen productos seguros. Con este ecosistema, los doctores tienen más confianza para prescribir los medicamentos. Creemos que puede desarrollarse una comunidad similar en México, con un ambiente controlado. Estamos dialogando con las autoridades para empezar con pruebas y con trabajo conjunto con laboratorios; necesitamos que se desarrollen ciertas regulaciones. Podemos tener una industria que genere mucha confianza y mucha credibilidad”, agrega.

 

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