La falta de ahorro representa un riesgo de largo plazo para la economía. Para 2050  existirán tres veces más personas mayores de 60 años, muchas de ellas sin un ahorro complementario a la Afore.

 

 

En medio de una transición demográfica,  México enfrenta el reto de implementar entre sus ciudadanos la cultura del ahorro. Sin embargo, este hábito  aún no reporta índices que muestren un futuro estable para los mexicanos.

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Un artículo de la firma  Principal Financial Group revela que el hábito del ahorro durante el 2013 aumentó 3.5% comparado con 2006, sin embargo, tan sólo el 7.2%  ahorró con el fin de poder afrontar alguna emergencia económica o para su retiro.

En cuarenta años, la proporción de adultos mayores con respecto a la población total crecerá de 6.2% a 21%; esto implicará un adulto mayor dependiente por cada persona en edad de trabajar con ocupación.

La empresa financiera estima que para el 2050 en México existirán tres veces más personas mayores de 60 años, que al no tener un ahorro complementario a la Afore, podrían desencadenar una situación económica crítica para este sector de la población.

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) revela que los trabajadores mexicanos destinan cuatro de cada 10 pesos de su aguinaldo al pago de deudas. Son pocos aquellos que destinan parte de este ingreso al ahorro o inversión de largo plazo.

Los 31 años son la edad promedio en que las personas comienzan a reservar parte de sus ingresos para el retiro. Aunque nunca es demasiado tarde, el nivel de ahorro requerido es mayor pues la cantidad acumulada al final de la vida productiva, bajo las condiciones actuales, no es suficiente ni representa los recursos necesarios para emprender  proyectos personales de vida.

Ante este escenario,  propone un replanteamiento de estrategias de ahorro complementarias al sistema de las Afores, como las aportaciones voluntarias a este sistema o planes personales de retiro que sirvan como base para que las personas cimenten su proyecto de retiro.

Existen diversos mecanismos y vehículos de ahorro  como  Afores, planes personales de retiro, cuentas personales de ahorro, planes privados de pensión,  fondos de inversión, ahorros bancarios,   inversión directa en bolsa  y fideicomisos.

El hábito de ahorrar para el retiro destinando un porcentaje de sus ingresos, subraya Financial Group,  se conseguirá una sociedad  preparada al cambio demográfico, con un retiro más cómodo y tranquilo.

 

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