Donald Trump no tiene una relación muy cercana con la tecnología. De hecho, las versiones indican que el presidente de la primera economía del mundo no sabe usar una computadora —su equipo imprime los correos electrónicos que recibe para que los lea a la vieja usanza—, pero eso no le impide ser uno de los tuiteros más célebres en el mundo, e incluso despachar desde su cuenta.

Durante los últimos meses, el empresario se ha dedicado a hacer América grande otra vez lanzando tuits desde su Samsung Galaxy, de acuerdo con el New York Times, pero eso cambiará desde hoy que asume el cargo de Comandante en Jefe.

Y es que el líder del Mundo Libre no puede simplemente usar el teléfono que le venga en gana para intercambiar mensajes de WhatsApp con otros jefes de Estado. Cuando Obama —el primer presidente en usar una BlackBerry—, pidió un teléfono para su uso personal, puso de cabeza a la NSA, que se vio forzada a modificar el hardware para crear una versión segura del teléfono.

La principal preocupación de la agencias era que las comunicaciones móviles tradicionalmente no han sido consideradas seguras, y cuando se trata de un mandatario el nivel de privacidad que se requiere es simplemente el máximo.

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“Intentas deshacerte de cualquier funcionalidad que no sea verdaderamente necesaria. Toda pieza es una oportunidad para el adversario”, dijo a CNN Richard George, el director técnico de la NSA, ahora retirado, que se encargó de crear la “ObamaBerry”.

 

Hola, Android

“BlackBerry adquirió mucha fama como un sistema operativo enfocado en la seguridad, especialmente se decía que su messenger era muy seguro, pero eso fue entonces, hoy el modelo de ese messenger es inadmisible dado que existía una llave maestra que cifraba toda la comunicación, algo que en su momento fue algo revolucionario porque todas las conversaciones eran en texto plano. Hoy eso ya no es suficiente y existen varios servicios que ofrecen cifrado de extremo a extremo —en los que cada una de las partes tiene una llave para descifrar el mensaje— en comunicaciones de texto, imagen o video”. explica Dmitry Bestuzhev, director del equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky Lab en América Latina

Ésa fue una de las dos razones por las que la NSA decidió hacer cambios, la otra fue que el Galaxy S4 de Samsung coincidentemente, recibió la aprobación para conectarse a la Agencia de Sistemas de Información de Defensa, el área del Departamento de la Defensa de Estados Unidos que se encarga de proveer de comunicaciones a las dependencias gubernamentales, en parte gracias a su sistema Knox.

No obstante, la incorporación de un smartphone en toda regla no tuvo un impacto trascendental en la vida del presidente Obama, como él mismo lo explicó: “Finalmente, este año me dijeron: ‘buenas noticias, señor presidente, le daremos un smartphone en vez de una BlackBerry’, y dije ‘está bien, esto es cool’, y cuando lo recibo me dicen, ‘Bueno, señor presidente, éste es un gran teléfono, lo más moderno, pero por razones de seguridad no toma fotografías, no puede enviar mensajes de texto y no puede escuchar su música en él’. Así que, para fines prácticos, ¿has visto esos teléfonos que usan los niños de tres años? Es básicamente el teléfono que me dieron.”

Pero hoy, Trump podría tener un teléfono mucho más amigable en el bolsillo.

“Si pensamos en los presidentes anteriores, la tecnología imponía limitaciones al hardware y el software, pero hoy hemos llegado a un nivel en que se pueden garantizar tanto la usabilidad como la seguridad como algo 100% portátil”, dice Bestuzhev.

El experto añade que, “Sí, lo primero que se hace en estos casos es un plan de evaluación de riesgos y se llevan a cabo las acciones para prevenir todos los posibles ataques, pero para quien usa el sistema no habrá frustración en la experiencia”.

Eso significa que probablemente Donald Trump podrá seguir operando su cuenta de Twitter, en la que suma 20 millones de seguidores, a los que se suman los 13 millones de la cuenta @POTUS que hereda de Barack Obama hoy.

“Lo que teóricamente podría hacerse es crear un puente entre su teléfono y los servicios en la nube como Twitter, pero con un paso forzado por un servidor provisto por la agencia de seguridad. Así, si alguien intenta hackear el teléfono del presidente se toparía con un encriptado de punto a punto. Es necesario mencionar que el presidente puede olvidarse de todos los servicios públicos, nada de bajar apps de la Play Store”, explica Filip Chytry, analista de seguridad de la compañía de seguridad cibernética Avast.

“Lo que la NSA muy probablemente hará será preparar las apps que el señor Trump quiera usar para que todo el tráfico sea redirigido a sus servidores seguros. Ésa es la única manera en que la comunicación se podría hacer lo suficientemente segura y no comprometer la información”, agrega.

Al final, “no es que Android sea más seguro que iOS, sólo es menos costoso en términos de tiempo y recursos, pero es más flexible cuando quieres personalizarlo”, dijo Chytry.

 

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