Para cumplir objetivos o propósitos, es necesario saber estipularlos desde la personalización. Cuidado, el autosaboteo llega a ser inconsciente, y actúa desde el planteamiento.

Ayudar a las personas a cumplir sus objetivos no importando el tamaño de los mismos es algo que hago a diario. Y puedo decirte que en el caso de todo objetivo existen factores en juego como: El poder personal, la fantasía, el deseo, el cumplimiento, y el grado de apropiación del objetivo.

En estas fechas, se acostumbran escribir propósitos para el año que comienza, no obstante quise escribir un artículo que te sirva para el resto del año o mejor aún para el resto de tu vida.

Acostumbramos oír cosas como:

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  • “Deseo ganar tres veces más”
  • “Quiero conseguir el doble de clientes”
  • “Venderé mucho, muchísimo más”

Y la realidad es que todos estos planteamientos pueden ser erróneos e incluir en ellos mismos el fracaso.

El autosaboteo actúa en ocasiones desde el tamaño de propósitos u objetivos planteados, hasta en la forma consistente o inconsistente de la idea.

En algunos dependerá del grado de disciplina y la capacidad de acción del individuo, en otro de no darnos cuenta de que en sí mismo no es un objetivo. En el ejemplo anterior el primero y segundo caso, quizá para muchos “se vea” difícil y de entrada sea “el conseguir tres veces lo que ganan, o el doble de clientes”, una fantasía con cierta resistencia a cumplirse. Pues quizá ese individuo sabe que no hace las acciones ni para conseguir el 10% más sobre ello, entonces pensar en 20 o 30 veces más resulta efímero o lejano.

O en puntos como el tercero: “venderé mucho, muchísimo más” porque simple y sencillamente,  no es un objetivo, pues no cubre con los requisitos de tiempo y medición, lo que da pauta a la interpretación y apertura.

¿Porque las personas no consiguen cumplir sus objetivos o propósitos?

Las personas acostumbran soñar en estas fechas, y plantearse objetivos como se plantean sus sueños. Por lo que caen en un error. Escribirlos así, hacen que parezcan a nivel perceptivo, emocional y mental como simples deseos de un niño que le escribe la cartita a Santa Claus.

Desde la base deben diferenciar un sueño, un deseo y un objetivo. Y esto, está dado por el grado de personalización y apropiación a nivel emocional, mental e incluso lingüístico del mismo. Un sueño o un deseo puede ser en sí mismo algo muy lejano. Un objetivo por el contrario no lo es.

Al decir cosas como “ganar 10 veces más” sin estar acostumbrados al trabajo que implica una décima parte de ello esto hace generar un planteamiento “difícil de conseguir” a los tres niveles, físico, racional y emocional, lo que genera un condicionamiento interno, destinándolo al mundo de la fantasía.

No personalizar los mismos, ni aterrizarlos a la forma de hacerlo fáciles, asequibles y alcanzables, los llevan a soltarlos y no comprometerse, antes incluso, de haberse apropiado de ellos, a nivel mental emocional o lingüístico.

Ponte un claro ejemplo: Si una persona deseara bajar 20 kilos de peso corriendo, le pesaría saber que tendría que correr cinco mil kilómetros. Cuando no está acostumbrado a correr ni tres. Esto sucede con la mayoría de los objetivos de las personas. Se autocastigan con algo imposible.

¿Cómo sí conseguirlos y plantearlos?

Mi regla de oro para esto es:

“Plantéate algo lo suficientemente difícil de no hacer, como para hacerlo”

Cómo no hacer una llamada diaria. No te pido más, una sola y de cinco minutos. De verdad si ese es tu trabajo ¿cómo no hacerla? ¿Cómo? Así de simple.

Plantéate algo tan increíblemente difícil de no hacer, que lo hagas.

Comprende esto así:

  • ¿Quieres crecer tus ventas? Porque no darse la oportunidad de 1% diario. Con opción a no hacerlo los fines de semana.
  • ¿Quieres conseguir nuevos clientes? Porque no conseguir un dato de uno nuevo a la semana y hablarle.

Y lo mejor de todo:

Te estoy hablando de un crecimiento de 300% anual, y de 50 posibles nuevos clientes al año. Tus propósitos del año deben ser facilitos. Haz propósitos de año nuevo, flojitos y relajados, tanto que sea imposible no hacerlos.

Hazlo. Hacer del crecimiento un hábito es algo tan bonito como simple.

Filtros del coach para construir propósitos y objetivos:

  1. Es este objetivo real para mí de acuerdo a donde estoy parado (no escribas cartitas a Santa Claus ni fantasías locas)
  2. ¿Es este un objetivo? ¿Es concreto, medible y tiene una temporalidad?, un orden y ¿podría hacer una planeación del mismo tan simple que se reduzca a una acción sencillita?
  3. Este objetivo esta fácil de hacer, si lo hago semanal, o mejor aún diario por cinco minutos.

Recuerda que el planteamiento de micrometas reales te llevará a generar ese 300% anual, o a crecer de forma constante pues es más importante “paso que dure que trote que canse”.

Aquí seguiremos, acompañándote a hacer de lo increíble algo fácil.

 

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