Por el tipo de gobernantes que estamos eligiendo y el deterioro ambiental que hemos provocado la respuesta es negativa, pero si lo analizamos desde la adaptación exitosa a diferentes ecosistemas, la respuesta es positiva. 

Joseph Heinrich en su libro The Secret of our Success propone algo muy interesante y novedoso. Este ingeniero-antropólogo sugiere que la inteligencia superior no es la del ser humano en lo individual, sino de la colectividad humana en la iteración del tiempo. Es decir, somos una especie exitosa porque tenemos cultura.

¿Qué es la cultura? El conjunto de conocimientos de la comunidad, producto de la experiencia de miles y miles de individuos a lo largo de la historia. La cultura, dice Heinrich, interactúa con la biología como catalizador de la evolución.

  1. El ser humano no es tan inteligente en lo individual como se supone. En algunas pruebas, los chimpancés tienen mayor capacidad de procesamiento de información táctica y estratégica, y mucho mejor memoria.
    El ser humano, sin embargo, es mucho más ágil para aprender copiando, saber a quién copiar dentro de la comunidad y preservar ese conocimiento.
  2. Lo colectivo siempre es más inteligente que lo individual. Está demostrado que incluso una multitud poco instruida y actuando ciegamente desde su pequeño espacio individual, en la mayoría de las ocasiones (salvo que actúe como manada) es mucho más inteligente que el más inteligente de los individuos, por mucho.
    Un mercado libre, por ejemplo, es mucho más acertado para fijar el precio y la asignación de recursos que un individuo o un grupo de sabios. James Surowiecki, en su libro The Wisdom of the Crowds, lo ilustra con claridad.
    Este punto contradice la creencia popular que equivocadamente supone que un líder, un especialista o un grupo de especialistas sabe más que el público. No es así, y por ello las dictaduras y las jerarquías políticas son mucho menos efectivas que el mercado y las organizaciones democráticas. Para que un grupo sea inteligente, sin embargo, debe ser diverso, los individuos deben ser independientes y deben actuar en libertad. Si piensan igual, siguen tendencias -o a un líder- ciegamente o no tienen libertad de elección, sus decisiones son poco inteligentes, son decisiones de manada, de muchedumbre, no de grupo.
  3. Heinrich va más allá: es el conocimiento colectivo a lo largo de los años; es decir, la experiencia del colectivo, lo que nos hace inteligentes y exitosos. Somos una especie sorprendentemente homogénea genéticamente a pesar de vivir en una increíble diversidad de ecosistemas, porque la cultura nos ha permitido adaptarnos. La cultura ha sido el gran catalizador de la evolución.
    Por ejemplo: para que el maíz pueda ser aprovechado como alimento debe ser nixtamalizado (cocción con agua y cal viva) y los pueblos de América lo hacían de diferentes maneras, con conchas molidas, con cenizas, etc. Los europeos adoptaron el cultivo del maíz, pero no el proceso y, al ingerirlo sin cocción con cal, les provocaba una falta de vitamina B6 peligrosa y letal.

Las implicaciones de la cultura como catalizador son muchas y los ejemplos que expone el autor son sumamente interesantes, pero quizá la mayor implicación es la modestia que todos debemos tener.

– No somos tan inteligentes como pensamos que somos.

– Lo colectivo es mucho más inteligente que lo individual. 

– La experiencia de la comunidad debe respetarse aunque no siempre entendamos el por qué. De hecho, gran parte del conocimiento secreto de la cultura es no-intuitivo y difícil de entender causalmente. 

– Cuidado con el afán de consagrar líderes que dicen saber más que todos nosotros y pretenden cambiar la cultura. La cultura evoluciona en un proceso iterativo, colectivo y democrático. 

– Cuidado con crear sistemas que no respetan la libre iteración de los individuos.

– Cuidado con los procesos legislativos apresurados que no respetan los aprendizajes históricos, las normas sociales. 

– Al copiar modelos exitosos, algo que es muy común y deseable en el ser humano, debemos respetar todos los detalles del modelo. ¿Qué es lo que no hemos copiado bien los pueblos latinoamericanos de la democracia y del mercado? 

Interesante libro con mucha experiencia del autor. Muy recomendable para tratar de entender los tiempos turbulentos que nos aquejan.

 

Contacto:

Twitter: @semaforodelito

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

Te recomendamos: México, entre los mejores lugares del mundo para retirarse

 

Siguientes artículos

La deuda de los videojuegos con las mujeres
Por

Aunque existe una gran cantidad de jugadoras en todo el mundo, la presencia de mujeres desarrolladoras de videojuegos es...