El entorno económico mundial actualmente presenta muchas incertidumbres que han afectado la percepción del futuro inmediato de los negocios a nivel mundial. Es cierto que no importando que suceda con las elecciones estadounidenses o el precio de petróleo (por nombrar algunos elementos que propician esa inseguridad) las transacciones seguirán dándose pues abren una oportunidad de aprovechar dicha coyuntura, con una moneda mexicana depreciada atrayendo capital externo y por ende haciendo más atractivas económicamente a las empresas mexicanas.

Tomando esto en cuenta es muy importante mencionar que dicho entorno también requiere que las empresas sean más precavidas con sus inversiones y particularmente en transacciones de adquisiciones o fusiones de negocios. Es por ello que es imprescindible estar preparado para poder maximizar el potencial de una adquisición. Teniendo siempre en consideración qué es lo que agrega valor a un negocio, que en la gran mayoría de los casos es y seguirán siendo las personas que producen los bienes de la compañía adquirida.

Por ello cada vez más las firmas compradoras se están tomando el tiempo de detenerse a planear no sólo la transacción, sino también la transición de la empresa adquirida, ligando la planeación estratégica que conlleva una adquisición con los factores de productividad que se deben potenciar al crear alianzas o adquisiciones.

Si está pensando en llevar a cabo una adquisición o se encuentra actualmente en el proceso de una, la transición de los colaboradores es algo que no puede pasar por alto, sin importar la complejidad que representa el resto del proceso.

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Transición de colaboradores en corto

Las adquisiciones implican a menudo la contratación de personas por parte del comprador y las fusiones a menudo que las empresas implicadas combinen sus fuerzas de trabajo. El proceso de transición proporciona normalmente el primer vistazo a los colaboradores de la compañía adquirida, razón por la que el proceso debe ser percibido como positivo, es una forma clara de ganarse su confianza y su respeto; además de asegurarse que la transición sea positiva, también se deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar que todo se lleve a cabo en un entorno de legalidad.

Transacciones de fusiones y adquisiciones exigen importantes inversiones y éstas deben mantener el foco en sus nuevos empleados, no es sólo es un tema de Recursos Humanos, es también de productividad y de retorno de inversión. Una transición desordenada y precipitada puede conducir a la separación y la pérdida del talento clave, el cual es fundamental para el éxito del negocio.

Errores de transición pueden desviar la atención de los aspectos más estratégicos del acuerdo de compra venta, pero se puede evitar fácilmente a través de una planeación cuidadosa en conjunto con un proceso bien definido y controlado. Tan pronto como sea posible durante una transacción, involucre a los nuevos colaboradores y ayude a construir la visión de oportunidad que se ha creado por incorporarse a la nueva organización, preservando así el valor de la compra. Existen varias herramientas que se pueden utilizar para realizar una transición de manera eficaz.

Como lo he comentado en mis participaciones previas, existen pasos, que seguidos apropiadamente deben aumentar la posibilidad de éxito de la transacción.  A continuación, presento algunos puntos adicionales a considerar:

  1. Enfóquese en planear. Las transacciones suelen ser un proceso largo y complejo. Llegar al cierre no sólo requiere dedicación, sino también una fuerte gestión de proyectos. Las organizaciones que buscan orientación y apoyo para ayudar a administrar la transición de sus colaboradores tienen una mayor probabilidad de éxito.
  2. Prepárese para la transacción. Las transiciones de colaboradores crean incertidumbre, por lo que es natural que los afectados tengan preguntas. Sea proactivo ahora para que no se tenga que lidiar con problemas de estructura organizacional más tarde.
  3. Construya puentes. Permita que sus colaboradores sepan que son una parte fundamental de lo que hizo el negocio atractivo y valioso. Convierta al personal en el foco principal de la transacción, involúcrelos en los procesos y explique los planes que la nueva compañía tiene en el futuro próximo. De esta manera disminuye la incertidumbre y al mismo tiempo aumenta las probabilidades de éxito de la operación.
  4. No todos pueden tratarse igual. Trate de diferenciar el mensaje y las ofertas que pudiera hacer para distintos bloques de colaboradores. Si lleva un mensaje diferenciado entre oficinas, localidades o tipo de trabajo, el personal se sentirá considerado y su mensaje será recibido de una mejor manera.
  5. Sea claro y preciso. Con mucha frecuencia he participado en transiciones donde la información que se distribuye a los colaboradores no es del todo precisa y esto puede provocar que los mismos tengan más preguntas que antes del envío de la comunicación. Sea claro en lo que comunica y asegúrese de cumplir al pie de la letra lo comentado en las mismas.

 

Conclusión

Una transición eficaz de los colaboradores conlleva un compromiso real con las necesidades de todas las partes involucradas para realizar un proceso sin fisuras y de esa manera ahorrar gastos futuros y maximizar la productividad en la entidad adquirida. Las organizaciones más exitosas protegen a su mayor activo -su gente- al manejar las transiciones de su personal de forma proactiva; toman medidas hoy para asegurar un futuro mejor, tanto para los colaboradores como para su negocio.

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @Luis_De_Vecchi

 

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