Carlos Liao, embajador de Taiwán en el país, le cuenta a Forbes México las oportunidades de negocio que ve en el territorio nacional,  así como su propuesta para los empresarios mexicanos en Asia.

 

 

La computadora o el equipo de telefonía móvil que utilizas podría ser el elemento que todos los días te acerca a Taiwán sin que tú lo sepas. Las empresas chinas y japonesas ya alzaron la mano para invertir en México, pero no son los únicos países asiáticos que navegan en la conquista comercial del mercado nacional: Taiwán es el otro jugador interesado en invertir y generar puentes comerciales.

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“La meta de Taiwán es elevar la inversión en el país y hacer una transferencia tecnología en México”, asegura en entrevista con Forbes México Carlos Liao, embajador de Taiwán en el país.

Hace 9 años, el comercio bilateral entre los dos países era de  sólo 600 millones de dólares (mdd) y hoy alcanza 7,000 mdd.

El crecimiento del flujo de capitales se traduce en un mayor interés en el vecino latinoamericano más cercano a Estados Unidos (EU). Hace 20 años, existían tan sólo 100 empresas de Taiwán en México, ahora hay 300 compañías, las cuales se ubican, principalmente cerca de la frontera con la Unión Americana, en estados como Chihuahua, Sonora y Baja California.

La ventaja competitiva que ha observado el país asiático al instalarse en el país es reducir los costos y suministrar sus productos en el mercado nacional, así como abastecer a Estados Unidos y Sudamérica. Pero no es el único objetivo que Taiwán tiene en México. Este país quiere ser la llave de entrada para los empresarios mexicanos que deseen llegar a Asia.

 

La isla de los negocios

La economía taiwanesa se ha especializado durante los últimos años en la manufactura de componentes electrónicos utilizados en equipos telefónicos, de computación y televisores.

Taiwán es una isla que cuenta con una población superior a los 23 millones de habitantes, y una superficie terrestre de 35,980 kilómetros cuadrados. Tal vez, el tamaño de este país y su ubicación geográfica han sido el principal reto económico que ha tenido que vencer.

“Para la economía de Taiwán es vital la exportación”, explica Carlos Liao, quien desde hace un año dos meses es embajador del país asiático en México.

Sin embargo, esta isla ha encontrado no sólo oportunidad de exportar sus productos, sino también empresas. Foxconn es uno de los mejores ejemplos en sentido. Esta compañía fue fundada en 1974,  fabrica productos electrónicos por encargo para empresas de Estados Unidos, Europa y Japón.

En el país, suma más de seis instalaciones en donde fabrica televisores con tecnología LCD, además de ser proveedor de chips de la estadounidense Apple, su principal cliente.

“México tiene más ventaja frente a Brasil por sus tratados comerciales con Estados Unidos”, explica Liao.

La nación en la que vive actualmente el embajador de Taiwán cuenta con más de 10 tratados de libre comercio con 45 países, así como 30 acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones y nueve acuerdos de alcance limitado.

Actualmente, la nación que gobierna Enrique Peña Nieto es el segundo socio comercial más importante para Taiwán en América Latina después de Brasil.

“La meta de Taiwán es elevar la inversión en el país y hacer una transferencia tecnología en México, ya que tiene la capacidad para producir maquinaría especializada”, asegura sonriente Carlos.

El embajador asegura que hace unos meses llegó a Coahuila una empresa taiwanesa que invirtió 40 mdd para instalarse y producir maquinaría de precisión, aunque prefiere no revelar aún el nombre de la firma en cuestión.

“Taiwán ha encaminado su economía hacia industrias de valor agregado y es por ello que sus industrias tiene que ver con la producción de computadoras, teléfonos móviles, biotecnología, nanotecnología, es decir, este tema tecnológico es dominante dentro de su producción”, dice Leticia Armenta, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.

Para la especialista la transferencia de conocimiento tecnológico es un valor importante si se suma al Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), ya que añade mayor dinamismo a la producción de México.

El sector automotriz podría ser uno de los ejemplos de mayor notoriedad en lo que Taiwán puede contribuir a generar cadenas de suministro especializadas.

“México tendría mucho que imitar sobre los modelos por los que esta economía asiática ha transitado para impulsar la innovación y el desarrollo tecnológico”, comenta la académica.

La reforma energética y los planes del gobierno federal de incrementar el uso de energías renovables son la puerta de entrada al negocio energético nacional.

El diplomático no tiene duda de que las firmas taiwanesas que manufacturan paneles solares y tecnología eólica aterricen sus inversiones en algún estado de la República Mexicana.

“Estamos seguros que en el área energética Taiwán no va a quedarse atrasado”, comenta desde su residencia en el Distrito Federal.

 

¿Socio estratégico?

Hay un hecho que  podría cambiar positivamente la cooperación económica e incentivar las inversiones en México.  Entre marzo y abril podría considerarse la entrada de Taiwán y Corea  al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), del cual forma parte México.

Un estudio de Taiwán revela que si la nación asiática es admitida en el TPP el Producto Interno Bruto (PIB) de México aumentaría 0.7%, sólo con el ingreso de ese país.

La alta liberación comercial que promete el TPP es el punto de partida que les permite prever el aumento de inversiones.

Pero no sólo quieren atraer a sus propias firmas empresariales. “Taiwán quiere ser un buen interlocutor para México y puede hacer que los empresarios volteen a ver a Asia para exportar sus productos a través de nuestro país”, dice Liao.

“Entrar a Asia no es un tema sencillo y debemos buscar complementariedad para hallar oportunidades para las empresas mexicanas en donde se exporten productos de alto valor agregado, porque si seguimos en el rol de otros países industrializados han mantenido sólo nos enrolaríamos en la exportación de materias primas”, dice directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México.

El ciclo de altas y bajas en los precios haría a México prisionero de la coyuntura internacional, por lo que generar bienes de valor agregado permitiría realmente generar beneficios para el país, y no sólo sumar acuerdos subutilizados.

Una de las estrategias de acercamiento que ha establecido la representación de la isla asiática se basa en el establecimiento de becas anuales para que los estudiantes mexicanos accedan a los planes de educación superior, así como la enseñanza del Chino Mandarín.

Entre las instituciones educativas que participan en el intercambio educativo, se encuentran la Universidad Nacional de Taiwán, la Universidad Nacional de Chengchi, la Universidad Tamkang y la Universidad Católica Fu Jen, mientras que en México participan la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), la Universidad Iberoamericana (Ibero), por mencionar algunas.

Hasta este año, han sido seleccionados 243 becarios mexicanos a participar en algún programa de estudio en Taiwán, aunque se espera que este número aumente en el corto plazo.

“Taiwán necesita muchos profesionales para ayudar en el desarrollo de sus negocios”, comenta el diplomático al explicar las oportunidades que le esperan a los mexicanos en Asia.

Sin embargo, Armenta recuerda que México tiene un pendiente en preparar mejores profesionales en áreas especializadas como la producción científica y electrónica.

“Una alianza con este país nos tendría que dejar grandes lecciones de política económica sobre cómo impulsar este tipo de temas, pero estoy convencida que la base para todo esto es la educación”, dice Armenta.

Carlos Liao sonríe y confiesa que hay una misión importante que quiere lograr durante su estadía en la embajada taiwanesa: “Mi intento es que México profundice su mirada en Asia, y que vea el potencial que se encuentra a lo lejos”.

 

Foto: Forbes Staff.

 

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