Takata Corp, fabricante japonés de airbags considera declarar en bancarrota su unidad en Estados Unidos mientras busca un patrocinador para que lo ayude a pagar cargos vinculados a sus infladores defectuosos.

Takata ha estado trabajando para elegir un aval financiero que le permita enfrentar los enormes costos vinculados al llamado a revisión de millones de vehículos en el mundo por posibles defectos en los infladores de los airbags fabricados por la empresa, señala la agencia Reuters.

La empresa lucha por reemplazar los infladores posiblemente defectuosos, que han sido vinculados al menos a 16 muertes en el mundo, principalmente en Estados Unidos, y que han dado pie al mayor llamado a revisión jamás visto en la industria y al retiro de unos 100 millones de unidades a nivel global.

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Un pedido de bancarrota para TK Holdings, la unidad de Takata en Michigan que responde por casi la mitad de las ventas globales de la compañía, es una opción en consideración, aunque la firma no tiene previsto hacerlo pronto, según la fuente de Reuters.

La presentación del pedido de bancarrota no sería inminente porque la empresa aún tenía que elegir el aval y finalizar los términos, además de llegar a un acuerdo con acreedores automotores, sostuvo la fuente de Reuters.

“Preferiríamos reestructurar deudas a través de un acuerdo fuera de la corte con los acreedores. Esa ha sido nuestra postura desde el comienzo y no ha cambiado”, comentó a periodistas el director financiero de Takata, Yoichiro Nomura, en una reunión para informar resultados.

Pese a todo, la firma elevó su pronóstico de ganancia neta para todo el 2016 a 20,000 millones de yenes (193,87 millones de dólares) desde la estimación previa de 13,000 millones de yenes, gracias a la venta de activos en la primera mitad del año, incluyendo la de su unidad de interiores.

La previsión excluye en gran medida el impacto de los llamados a revisión debido a que, hasta ahora, Takata ha delineado sólo un pequeño número de cargos relacionados.

Si fuera hallado responsable único del defecto en los infladores, Takata podría enfrentar costos de unos 13,000 millones de dólares por los llamados a revisión hasta el momento, según cálculos de expertos, además de demandas en Estados Unidos.

La cotización de las acciones de Takata se detuvo momentáneamente el viernes en la Bolsa de Tokio después de que el diario financiero Nikkei reportó inicialmente que la firma se preparaba para un posible pedido de bancarrota.

 

 

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