Por Felipe Olivares*

El ágil flujo que conlleva la transformación digital está generando cambios profundos a lo largo de los diferentes vértices que conformar a las corporaciones e industrias. Mientras que las empresas necesitan adecuarse a nuevos modelos de negocio y tiempos de entrega más cortos para responder a las detalladas exigencias de un consumidor con cada vez más opciones en el mercado; por otro lado, las empresas deben entender y adaptarse a una fuerza laboral en constante evolución, con nuevos objetivos y flexible, un talento líquido.

Actualmente, los jóvenes conforman el grueso de la fuerza laboral en economías emergentes como la de México y en menos de una década los millennials conformarán el 75% de la fuerza laboral. De acuerdo con el reciente estudio de Accenture ‘Aprovechando la Revolución: Crear el talento del futuro’, a diferencia de generaciones pasadas, este grupo busca tener mayor control de su carrera: el 56% de los trabajadores esperan quedarse con su empleador actual durante no más de cinco años, y el 67% busca auto-emplearse u oportunidades de trabajo independiente debido a que no desean hacer un trabajo igual toda su vida.

Hace apenas unos cuantos años atrás, el guion esperado para la vida era muy claro: estudiar, asistir a la universidad y posteriormente trabajar en una industria específica durante el resto de tu vida. No obstante, los tiempos han cambiado y en los nuevos requerimientos de la vida se acostumbra aprender, trabajar y posteriormente aprender aún más.

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Estos cambios en los deseos y motivaciones de los trabajadores retan a las empresas a rediseñar los modelos de trabajo, los cuales también están viendo cómo la tecnología se integra con mayor relevancia en el día a día de los trabajadores. Por ello los CEO’s deben entender cómo transitar de una cultura organizacional rígida y obsoleta a una que gestiona el talento líquido.

Esta nueva forma de organizar el talento va muy de la mano de la fuerza laboral híper-conectada y con las plataformas tecnológicas que actualmente existen para que la demanda se encuentre con la oferta. Apalancado también de herramientas que abarcan el espectro completo de trabajo colaborativo remoto: desde la comunicación vía Skype o WhatsApp, pasando por el alojamiento y desarrollo de los trabajos con la ayuda de Dropbox, Google Docs o OneDrive, hasta la coordinación gracias a Slack y Basecamp.

La integración de estos elementos y eliminación de la organización jerárquica fomenta que se opere por medio de proyectos con asignaciones de rápido armado y entregables concretos, lo que cumplirá con las demandas del cliente, así como con las del talento que busca alejarse de la monotonía de un trabajo repetitivo.

Por su parte, el área de Recursos Humanos necesita evolucionar para trabajar muy de la mano con el negocio y con ello cerrar brechas de habilidades. Ahora debe ser vista como un facilitador del aprendizaje para la demanda del mercado, aprovechando las nuevas tecnologías y el e-learning; de acuerdo con las aspiraciones de la fuerza laboral actual, los empleados cada vez son más proactivos en cuanto a su aprendizaje. El 85% de los trabajadores están dispuestos a invertir su tiempo libre en recapacitarse en nuevas habilidades, situación que ellos mismos identifican como crucial para potenciar su carrera profesional.

Las empresas que realmente integren este rediseño del trabajo como parte de su agenda estratégica, podrán asimilar y operar de forma flexible y ágil. Éstas deberán trabajar en sensibilizar a los gerentes, y los mandos medios; eliminar la rigidez de la vieja cultura organizacional para transitar hacia un modelo rentable y eficiente para el negocio, por medio de mantener una fuerza laboral altamente capacitada, satisfecha y motivada. Así se impulsará la transformación económica más grande desde la Revolución Industrial, todo gracias a la integración de lo digital a la fuerza laboral.

*Felipe Olivares es Director de Talento en Accenture México

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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