Actualmente, el derecho penal en México es una de las herramientas más drásticas con la que cuenta un Estado para impartir justicia, misma que en perspectiva de diversos especialistas jurídicos es usada de forma excesiva, por lo que procurar su menor uso posible mediante la prevención y el blindaje, a fin de respetar su carácter de último recurso es vital. 

Puesta en vigor a mediados de 2016, la reforma penal que buscaba transformar estructuralmente la forma de impartir justicia en el país fue en su momento duramente criticada y aceptada en distintos sectores especializados del país, con lo que se dio paso al nuevo sistema penal acusatorio, el cual buscaba hacer juicios mucho más transparentes, accesibles, además de respetar los derechos humanos y enaltecer aspectos vitales como la presunción de inocencia. 

Este escenario representó un desafío notable en materia penal para prácticamente cualquier arista que involucrara la impartición de justicia en México, al tiempo que se abrió una nueva veta de oportunidad para los despachos de abogados como nunca en la historia. 

Hace 17 años, y bajo la premisa de dedicarse única y exclusivamente a ser un despacho especializado en materia penal y a la defensa de libertades de sus clientes,  los licenciados Luis Francisco Azaola Calderón, Adrián Ulises Salazar Montesinos y el doctor Virgilio Tanús Namnum dieron vida al despacho Tanús Salazar & Azaola, el cual se ha robustecido y ha construido un prestigio notable en el mercado de los despachos privados por casi dos décadas, evolucionando un expertise sólido que hoy vive un momento crucial. 

Para el Dr. Virgilio Tanús, esta evolución se fue dando de forma paulatina y escalonada: “Con la especialización del despacho se fueron abriendo también las posibilidades de participar en el diseño de políticas públicas, asesorando a gobiernos y poderes legislativos locales, e incluso federal en algunos casos, para reducir índices delictivos; hemos capacitado a ministerios públicos, a jueces, etc.”, afirma Tanús, quien agrega que parte fundamental de la calidad y el expertise del despacho viene también de una motivación personal:  “Cuando tú eres un abogado litigante que lleva mucho tiempo peleando contra las injusticias, los abusos de autoridad, encuentras los vicios de fondo que pudieran tener las legislaciones, cuando lo vives en carne propia, esa experiencia es la que abre puerta en congresos y debates. Pero también nos ha cambiado la visión al estar en ambos lados del sistema.”, asegura el Dr. Tanús. 

Respecto al más reciente cambio en el sistema de justicia penal acusatorio, Virgilio Tanús explica en exclusiva a Forbes México que como sociedad nos encontrábamos acostumbrados a que el derecho penal sólo podía tocar a personas físicas y no tenía alcances a personas morales. Sin embargo, precisa el penalista, “hoy en día, la delincuencia mayor se lleva a ese nivel: lavado de dinero, delincuencia trasnacional… Hoy, el derecho penal ya puede intervenir y dictar una disolución empresarial, el consejo directivo puede ser susceptible de prisión, independientemente de un delito que no haya cometido directamente. Eso es una reforma muy importante que surgió en 2016, es muy reciente y poco explorada”. 

Es justo en este punto donde nace la nueva área del despacho Tanús Salazar & Azaola, el llamado Criminal Compliance Program, el cual implica que ahora las personas morales pueden ser penalmente responsables de la comisión de delitos. “Estamos muy acostumbrados a que los corporativos tengan un Compliance Program y, por supuesto, la parte más sensible es la penal; como ésta no llegaba a las personas morales, las empresas tenían sus sanas prácticas de ‘no recibir regalos’, etc., pero a partir de 2016 una persona moral puede ser disuelta por un juez en materia penal, o a los miembros de su consejo de administración pueden imponer las penas de libertad. 

“Hoy tenemos que demostrar que las empresas cuentan con ciertos protocolos que identifiquen cuáles son esas conductas delictivas, que pueden ser externas o internas; prevenirlas, minimizarlas y detectarlas para que se generen canales de denuncias ante las autoridades”, enfatiza el Dr. Virgilio Tanús. 

La pena máxima debe ser mínima

Hoy en día, las llamadas sociedades de primer mundo son países con leyes penales mínimas, que poseen  una cultura de cumplimiento robusta, tendencia que va en aumento. En contraste México, quien posee un alto nivel de impunidad, podría echar mano del recurso de privación de libertad por décadas, sin inhibir el comportamiento delictivo. 

En este sentido, sería mejor poseer penas mucho más bajas pero en el que las leyes se cumplieran. Para el Dr. Tanús, “la política criminal no fue creada para subsanar las deficiencias de la política social… El verdadero problema de este país no es la ley, sino que hay pobreza, no hay trabajo bien remunerado… el día que tengamos todas esas condiciones de política social cubiertas, seguramente la sociedad recurrirá en menor medida a los hechos delictivos”, sentencia. 

Es así como el Criminal Compliance Program que articula Tanús Salazar & Azaola es enteramente una cuestión preventiva y dota de una validez total el salir al mercado y ofrecer este servicio, que en un paralelo es similar a un seguro; una atención para cuando exista una contingencia penal para las personas morales.

Actualmente, Tanús Salazar & Azaola es uno de los despachos con mayor expertise en materia penal, en donde sus abogados también fungen como catalizadores sociales entre el ecosistema especializado del derecho y la sociedad, al tener entre sus filas a abogados que a su vez son también sendos catedráticos, investigadores y también articulistas, destacándose de la competencia por su ética profesional y lealtad para con su cliente. 

Conoce la oferta integral y el Criminal Compliance Program de Tanús Salazar & Azaola en http://www.tsalegal.mx/