Cuatro horas donde el planeta tierra se unió en uno solo. Tiempo de volverse a ver, mostrando resilencia ante una pandemia que nos ha cambiado la vida a todos. Un mensaje claro de “Juntos Somos Más Fuertes”, son el marco ideal para que los cinco aros que representan a cada uno de los continentes hayan puesto en marcha la fiesta universal única que hay en el mundo. 206 Naciones afiliadas desfilaron en el Estadio Olímpico de Tokyo, dando la muestra de la fortaleza de este movimiento peculiar, que mueve valores, sentimientos, enviando mensajes a través del deporte que hoy son más necesarios que nunca.

Una ceremonia inaugural con bellos detalles artísticos, como los aros de madera construidos con material de árboles que pasaron a mejor vida y que habían sido sembrados en Tokyo 1964, primeros juegos que tuvieron mayor difusión audiovisual, que fueron los primeros transmitidos vía satélite y donde 57 años la tecnología se empleó en su máxima expresión para dar la bienvenida con retraso de un largo año a estos Juegos.

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Un desfile universal, que si bien es largo resulta emotivo, comenzando con Grecia, cerrando con Japón, el primero cuna del olimpismo, el segundo anfitrión y el resto de los países desfilando por orden alfábetico nipón, siendo México el 180 en aparecer con sus abanderados Gaby López y Rommel Pacheco recorriendo al frente de los nuestros. Por vez primera, doble abanderado, mujer y hombre, en mensaje de diversidad e igualdad de género, así como se hicieron los juramentos olímpicos en misma mancuerna de atletas, oficiales y entrenadores. Grandes novedades adaptadas al mundo actual. Además, la música que se escuchó en el recorrido de participantes, es de los famosos videojuegos japoneses que son un furor.

Fue fascinante el espectáculo de los drones formando la figura universal de unión, pero creo yo que hay dos momentos emotivos y llenos de sentimentalismo, como fue escuchar la interpretación de Imagine de los Beatles, cuya letra da el mensaje justo de lo que queremos en el mundo que habitamos actualmente y el segundo fue ver a Naomi Osaka, la tenista prendiendo el pebetero que alumbrará los Juegos por 16 días. Naomi sufrió depresión, se retiró del Roland Garros por no atender a los medios y hoy, es un día enorme para ella, ya que aunque no había gran cantidad de gente en el Estadio, fue vista a nivel mundial en todo el planeta, lo cual le dará seguridad en todo lo que venga por delante.

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En marcha unos Juegos Olímpicos en medio de una pandemia. Ver ya a todos con cubrebocas, se ha convertido en una costumbre que si antes nos llamaba la atención, ya es ahora parte de la vestimenta como lo vimos en el desfile y en todos los asistentes al Estadio. Honrar médicos y enfermeras de primera línea, guardar minuto de silencio por las víctimas, ya es algo que vemos regularmente desafortunadamente con naturalidad.

El Olimpismo, criticado por su mercantilismo en la realización si o si de estos Juegos con 12 meses de retraso, a final de cuentas dejando atrás esa percepción nos dejan el mensaje claro y contundente “La Vida Sigue”.

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Contacto:

Fernando Schwartz es narrador, comentarista, periodista, conductor, fundador del Programa Acción en 1979. Ha cubierto ocho Juegos Olímpicos de Verano, cuatro de Invierno, Nueve Mundiales de Futbol y diversos eventos. Ha entrevistado a grandes personalidades del deporte de la talla de Pelé, Maradona, Comaneci, Spitz hasta Muhammad Alí. 47 años en los medios de comunicación trabajando para: Televisa, Telemundo, Galavisión, Univisión, Espn, Fox Deportes, Fox Sports además de columnista en el Diario ESTO.

Twitter e Instagram: @fersch_4.  

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