Por Laura Vila y Lucía Baltazar*

Ha llegado el día de convocar la atención del mundo en torno al objetivo que no sólo constituye el imperativo moral a seguir de este siglo, sino que conforma varias de las principales oportunidades de negocios a explorar en los años por venir; es tiempo de tocar la campana en los centros financieros internacionales y declarar que el momento de consolidar la igualdad de género es hoy y ahora.

En materia de garantizar los de derechos para la mujer, ya no hay tiempo que perder.

Por ello, la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), miembro del Grupo Banco Mundial, se ha asociado con más de 70 bolsas de valores de todo el mundo para “Tocar la campana por la igualdad de género”, una iniciativa vinculada con el Día Internacional de la Mujer (celebrado este 8 de marzo) que promueve una mayor participación de las mujeres en la economía mundial para catalizar el desarrollo sostenible y crecimiento inclusivo del sector privado.

Acelerar el ritmo de las reformas para garantizar la igualdad de género podría generar enormes beneficios, con el potencial de aumentar el producto interno bruto mundial en 12 billones de dólares en los próximos seis años, según un informe de McKinsey Global Institute. El caso de negocios es convincente.

No aprovechar todo el capital humano representa una oportunidad perdida significativa para impulsar el crecimiento. Los ejemplos incluyen aumentar el flujo de capital privado y capital de riesgo a empresas propiedad de mujeres en mercados emergentes más allá del 7% actual y acelerar el ritmo de ascenso de mujeres a cargos directivos y de alto nivel.

Esta edición de “Toca la campana para la Igualdad de Género 2019” marca el quinto año de una alianza que alienta a las bolsas de valores participantes a señalar su compromiso con la igualdad de género al abogar por un mejor equilibrio de género y priorizar la diversidad en sus propias estructuras corporativas. Esto puede incluir implementar políticas laborales amigables para las mujeres, desarrollar productos de inversión orientados hacia las mujeres, informar a los accionistas sobre prácticas de diversidad, alentar o exigir a las empresas que cotizan en bolsa a que revelen las métricas de género y aumentar el número de mujeres en sus juntas directivas y en cargos directivos.

El evento “Toque la campana por la igualdad de género” es una asociación de IFC, la Iniciativa de Bolsas de Valores Sostenibles (SSE), el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, ONU Mujeres, Mujeres en ETF y la Federación Mundial de Intercambios. Las bolsas de valores representan una alianza poderosa para impulsar oportunidades económicas equitativas y promover la igualdad de género como parte de un énfasis más amplio en los temas ambientales, sociales y de gobernabilidad.

IFC cree que las mujeres, como consumidoras, empleadas, líderes empresariales y empresarias cuentan con el potencial de transformar la economía global, apoyando la creación de empleos, aumentando los ingresos per cápita y promoviendo el desarrollo sostenible. Las investigaciones demuestran que las empresas que cotizan en bolsa con representación femenina en los consejos superan en ingresos a las que no tienen. Celebramos y alentamos la voz unificada que las bolsas de valores agregan para abogar por una representación equitativa de género en los consejos de administración y la alta gerencia como una estrategia de negocios inteligente.

Una investigación reciente de IFC muestra que corregir los desequilibrios de género podría generar importantes ganancias económicas en los países en desarrollo que más necesitan estas oportunidades. Los ejemplos incluyen aumentar el flujo de capital privado y capital de riesgo a empresas propiedad de mujeres en mercados emergentes más allá del 7% actual y acelerar el ritmo de ascenso de mujeres a cargos directivos y de alto nivel. En el capital privado y en el capital de riesgo, existe una falta de diversidad en el nivel de los administradores de fondos y de las compañías en las que invierten. En Hacia el equilibrio de género en el capital privado en mercados emergentes, IFC encontró que solo el 7% del capital privado y el capital de riesgo se invierte en empresas propiedad de mujeres en mercados emergentes. En ese sentido, las bolsas de valores representan una alianza poderosa para impulsar oportunidades económicas equitativas y promover la igualdad de género como parte de un énfasis más amplio en temas ambientales, sociales y de gobernabilidad.

Las mujeres se quedan rezagadas con respecto a los hombres en el acceso a activos digitales como Internet o teléfonos móviles, lo que limita sus oportunidades económicas. El Informe de Género de 2018 elaborado por el World Economic Forum (WEF) advierte sobre estas nuevas brechas de género en tecnologías avanzadas, incluidos los riesgos relacionados con brechas en las habilidades relacionadas con la Inteligencia Artificial.

Contar con más mujeres en posiciones de liderazgo empresarial se correlaciona positivamente con mejores estándares y desempeño ambiental, social y de gobierno (ESG). Esta correlación es más fuerte cuando las mujeres constituyen una masa crítica de alrededor del 30% de la junta directiva de una empresa. En consecuencia, las empresas con mejores prácticas de ESG se desempeñan mejor en métricas críticas, como entornos de control más sólidos, menor riesgo de fraude / fallas éticas, cultura de trabajo positiva, mayor participación de los interesados ​​y mejor reputación y marca.

No hay pretexto que valga. La igualdad de género no sólo es moralmente correcta, sino es lo mejor que podemos hacer para el beneficio de nuestras organizaciones.

*Investment Officer y Analista de IFC, respectivamente.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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