En un mundo cada vez más globalizado, el futuro de los países depende de tener un sistema comercial justo, organizado y sustentable. Un medio más que serviría para lograrlo, sobre todo para los tres socios norteamericanos (México, Canadá y Estados Unidos), es el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés).

“México se ha convertido en la novena economía que más impulsa el crecimiento global y se ha vuelto mucho más atractivo para la inversión. Al participar en el TPP, los tres socios norteamericanos van a mejorar el TLCAN automáticamente”, dijo Claudia Ruiz Massieu titular la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) en el Foro de Comercio Global 2016 de Baker & McKenzie.

El TPP representa el 36% del PIB mundial y un tercio de todo el comercio internacional. Los once países que firmaron el acuerdo representan el 70% del comercio exterior con México y 55% de la inversión directa.

“El TPP se basa en las cadenas de valor de suministro global. Va a dar innovación y competitividad en áreas como la economía digital, la propiedad intelectual y el combate a la corrupción”, destacó Ruiz Massieu.

Para Peter Schechter, director del Adrienne Arsht Center de América Latina del Consejo del Atlántico, es difícil que los países progresen por si solos.

“Ningún país puede progresar de forma lineal y los mexicanos de todas las áreas políticas  saben que tiene que hacerse más con este país (Estados Unidos) y con Canadá”, dijo Peter Schechter.

Una encuesta de 2014 del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) destaca que 62% de los mexicanos están de acuerdo que el libre comercio es bueno para el país y la mayoría identificó a EU como uno de los socios más importantes.

La titular de la SRE señaló que con el TPP, América del Norte se va a convertir en la región más prospera de todo el mundo.

“México va a seguir jugando un papel muy importante en las regiones que están más allá de nuestra zona de confort”, comentó Ruiz Massieu.

El cambio, aunque sea benéfico, no puede venir de afuera si no se cuenta con un proyecto nacional bien definido para estar en la dirección correcta, añadió la funcionaria.

 

Corrupción: el mayor mal

En la actualidad la economía de México es la 15 economía más grande del mundo y el quinto más abierto del grupo de los G20. El comercio internacional representa 63% del PIB de México, pero este flujo de capital podría disminuir significativamente por el problema de la corrupción.

“La corrupción es un mal endémico global. Se ha comprobado que cerca del 9% del PIB global se van en pagos de corrupción. El Plan Nacional Anticorrupción busca mejorar eso. Se están haciendo las leyes específicas para ello pero la implementación es la que se tiene que buscar”, dijo Reynaldo Vizcarra-Méndez, abogado de Baker & McKenzie.

La Encuesta global de fraude de Ernst & Young (EY) arrojó que 82% de las compañías mexicanas considera que las prácticas de soborno y corrupción ocurren de manera común al interior de las organizaciones.

“La falta de aplicación de una norma que castigue eso incentiva a que siga existiendo la corrupción”, destacó Vizcarra-Méndez.

Otro elemento que agrava más este problema es la falta de transparencia ya que iniciativas como la Ley 3de3 son desestimadas por los políticos.

“El primer elemento de cualquier sistema anticorrupción es que exista la transparencia. Si no puedo transparentar el uso de mis recursos, ni tampoco mis percepciones eso no me da la parte robusta de lo que sería un sistema anticorrupción”, dijo Vizcarra-Méndez.

Un reto para México como miembro del TPP, según Reynaldo Vizcarra-Méndez, es que uno de los acuerdos obliga a la transparencia a todos los involucrados.

“La precio vendría de los dos lados: la OCDE no nos va a dejar seguir como estamos. El TPP no nos va a funcionar si nosotros no implementamos el Plan Nacional Anticorrupción. Si las multinacionales más grandes del mundo ya operan en México tienen que cumplir los estándares al igual que cualquier empresa mexicana”, señaló Vizcarra-Méndez.

 

Donal Trump

Invariablemente un tema que concierne a la economía entre México y EU son las elecciones, ya que las declaraciones del candidato republicano a la presidencia muestran el camino que seguirá en si llega a la Casa Blanca.

“Suponiendo que llegara, lo que le va a pasar al señor Trump es que se va a ver inmerso en todos estos acuerdo que no podrá romper. Es imposible, ya no digamos con México, sino con la misma China que si llega a sacar los recursos que tiene en EU, la economía americana caería en una desaceleración muy fuerte. Nos puede desgastar políticamente y diplomáticamente pero no al grado de que nos afecte rompiendo relaciones comerciales con México”, dijo Vizcarra-Méndez.

Para el abogado de Baker & McKenzie, los primeros que perderían con la llegada de Donald Trump a la presidencia son los mismos estadounidenses.

 

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