México tiene algo que presumir: es el país con el mayor número de acuerdos comerciales en el mundo. Sin embargo, eso no le ha significado un envidiable  flujo de capitales.

 

Por Paola Palma

 

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Durante los últimos dos años, México sufrió las consecuencias del estan­camiento del comercio internacional. En 2013, el comercio total de México creció 2.7%, menos de la mitad del crecimiento registrado en 2012, de 5.9%, y 8% me­nor al registrado en 2011, cuando los flujos comerciales aumentaron 16.7%.

Recientemente, la Organización Mundial del Comercio (OMC) reportó la recuperación parcial del crecimiento del comercio internacional. Se espera que este año los flujos comerciales internacionales crezcan alrededor de 4.7%, casi el doble de lo registrado durante los dos últimos años (2.2%). Éstas son excelentes noticias, pero ¿México podrá recuperar su dinamismo comercial en un contexto económico nacio­nal con un mayor crecimiento?

Actualmente, México es el país con más tratados de libre comercio firmados en todo el mundo, con 40. El objetivo de la estrategia comercial del país es diversificar mercados y atraer mayor inversión. ¿Cuál es la ganancia real para la economía mexicana de cada uno de estos acuerdos? ¿Se ha logrado el objetivo de diversificar los destinos de nuestras exportaciones? ¿Cuáles acuerdos ofrecen oportunidades de negocio? ¿Cuáles deben aprovecharse más?

 

Tierra de tratados

En 2013, la Secretaría de Economía (SE) publicó una evaluación de los tratados de libre comercio firmados por México. Las variables utilizadas para determinar el funcionamiento de cada tratado fueron el dinamismo comercial (valor del comercio y peso específico dentro del comercio total del país) y la captación de flujos de Inver­sión Extranjera Directa (IED) que genera­ron desde el inicio de su aplicación.

Este análisis concluyó que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es el único cuyo valor es “estraté­gico” para el país, tanto por su dinamismo como por el volumen de captación de IED.

Este resultado no sorprende. Entre 1994 y 2013, el comercio con Estados Unidos, nuestro principal socio comercial y destino de exportación, registra una tasa de crecimiento promedio anual de 10%. En 2013, el comercio total con el país vecino alcanzó la cifra histórica de 507,089 mdd, y en términos de inversión extranjera, los flujos acumulados de IED que provienen de EU ascienden a 163,122 mdd; es decir que 47.8% de la inversión externa total captada por México es estadounidense.

Por otro lado, el TLC con la Unión Euro­pea (TLCUEM) destaca como estratégico en la captación de IED, ya que cerca de 32% de la IED total (129,700 mdd) procede de esa zona. Este acuerdo tiene un buen desem­peño en cuanto al flujo de comercio genera­do, aunque podría aprovecharse mejor. La UE es el tercer socio comercial de México. Su participación dentro del comercio total del país es de apenas 8.2%, bastante menor si se compara con el 66.6% que representa Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) o incluso Asia (18.1%).

En tanto, América Latina es una región con gran potencial comercial. Así lo confirma el desempeño del TLC con Centroamérica y el firmado con Colombia. Ambos son calificados como “sobresa­lientes” por su dinamismo comercial. El monto de las exportaciones mexicanas di­rigidas a Centroamérica ha crecido 243%, mientras que con Colombia el aumento es de 1,447% desde la entrada en vigor de estos pactos mercantiles.

Chile, uno de los países latinoamerica­nos con mayor crecimiento económico, es un destino de exportación que debe explo­tarse más. El TLC con este país es considerado bueno en términos comerciales y con potencial medio en la atracción de IED. Con Uruguay, el potencial comercial y de inversión es aún incipiente.

Resulta evidente porqué México debe acercarse más hacia América Latina y profundizar sus lazos comerciales con esta región vecina. Los mercados latinoamericanos ya son el segundo destino más importante para las exportaciones mexicanas, aunque sólo 9% del total exportado por el país se dirige a esta área.

Otro acuerdo que destaca como promo­tor de IED es el existente entre México y la Asociación Europea de Libre Comercio for­mada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. A la fecha ha generado inversiones por 7,921 mdd. Sin embargo, es calificado “bajo” en lo referente al desempeño co­mercial, ya que nuestro comercio con este bloque apenas supera los 3,000 mdd.

En contraste, Asia es la región a la que México exporta menos, ya que apenas 4.9% de nuestras ventas externas se dirige a ese mercado.

El Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE) firmado con Japón fue calificado como excelente en materia de inversión. La IED nipona en México supera los 7,000 mdd. Sin embargo, el desempeño comercial es regular. A pesar de contar con este acuerdo comercial, México exporta a Japón menos de la mitad de lo que envía a China (2,242 mdd contra 6,467 mdd).

Las restricciones para comerciar con Japón son variadas: códigos culturales y de negocios diferentes, dificultad derivada del idioma, elevados costos de transporte, por mencionar las más importantes.

Finalmente, el TLC peor calificado es el firmado con Israel. Las ventas hacia ese país representan 0.03% del total exportado por México y las inversiones productivas israe­líes en nuestro país son marginales (apenas 0.02% de la IED total).

Con los resultados anteriores es per­tinente preguntarse si la mejor estrategia es continuar negociando acuerdos o apostar por profundizar los ya existentes.

Estados Unidos es nuestro socio comercial más dinámico. El 79% de las exportaciones mexicanas se dirige a ese mer­cado. Sin embargo, China continúa ganando cuota de mercado como segundo proveedor más importante para EU, lo que deja a México en la tercera posición.

Durante los últimos 10 años, los pro­ductos chinos han aumentado su partici­pación dentro de las importaciones totales estadounidenses. Actualmente la participación de China dentro del total importado por Estados Unidos es de 18%, superior en 5 puntos porcentuales a la partici­pación de México, que es de 13%. En 2013, China vendió mercancías a Estados Unidos por un total de 440,433 mdd, mientras que el volumen comerciado por México fue de 280,455 mdd.

México tiene algunas opciones para recuperar el terreno perdido en el merca­do norteamericano; desafortunadamente son limitadas y dependen de condiciones externas.

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