Mucho se ha escrito en tiempos recientes sobre la importancia del protocolo familiar para la trascendencia de las empresas familiares.

Sin embargo, a pesar de ser fundamental, el protocolo debe establecerse acompañado de un sistema y de una filosofía de administración, especialmente para compañías en las que la familia desea mantenerse involucrada en el manejo de la entidad.

Una parte esencial del sistema mencionado es el Consejo Familiar, como encargado de cuidar la convivencia familiar y la participación de los miembros de la familia en los negocios de esta. Este Consejo aplica las normas y estatutos establecidos en el protocolo, llegando a ser imprescindible especialmente en empresas familiares de segunda generación y con un alto potencial de continuidad.

El Consejo es el órgano en el que la familia define y toma decisiones estrictamente sobre aquellos aspectos que se refieren a su relación con la empresa.

Además, es importante señalar que el Consejo Familiar no sustituye al Consejo de Administración, sino que es un órgano adicional en el que se tratan específicamente los asuntos y situaciones que involucran aspectos familiares y su participación en los negocios.

Algunos cuestionan la utilidad del Consejo Familiar, pero si se forma de acuerdo a las recomendaciones de especialistas en la materia y cumple cada una de sus funciones, será de gran ayuda para prevenir y resolver problemas recurrentes en las empresas familiares.

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Resguardando los intereses

El papel del Consejo familiar consiste principalmente en velar por los intereses de la familia al mismo tiempo que es una instancia en la que se tratan y resuelven asuntos internos, evitando así interfieran en el desarrollo y crecimiento de las empresas.

Es importante señalar que el funcionamiento del Consejo Familiar es similar al del Consejo de Administración de una empresa, y depende de que sea un Consejo actuante y de la participación seria y profesional de los integrantes de este.

Preferente es conveniente que la elaboración de protocolo familiar y la constitución del Consejo Familiar, sea por iniciativa del fundador y antes de que se tengan problemas entre los sucesores o miembros de la familia.

El líder debe ser el primer comprometido con su aplicación y el respecto al mismo, en virtud de que su cumplimiento es más por concepto de acuerdos entre los miembros de la familia que de manera legal.

En otras palabras, si el Consejo Familiar realiza su papel de árbitro cuidando que los participantes sigan las “reglas del juego”, los beneficios obtenidos serán para todos y la utilidad del consejo es incuestionable.

Concluyo: no hay traje a la medida. Cada familia debe de establecer sus reglas particulares para la elaboración del protocolo y la constitución de su Consejo Familiar. De lo que sí estoy convencido es que es mejor que se tengan estos acuerdos por escrito a no tener reglas.

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Reglas básicas

Para el buen funcionamiento del consejo familiar se recomienda por lo menos cumplir con lo siguiente:

  • Que esté formado por los fundadores, las cabezas de las ramas familiares (hijos) y tres personas ajenas a la familia y a la empresa con reconocida trayectoria, a fin de que aporten valor y una visión externa y objetiva en los procesos de toma de decisiones de la familia y su participación en los negocios Es recomendable que no exceda de 9 miembros.
  • La planificación de la sucesión.
  • Estudiar, definir y reconocer la cultura familiar y sus valores.
  • Fijar la normativa relativa a la venta de acciones y definir la política de dividendos de la empresa.
  • Normar el acceso de las nuevas generaciones a la empresa.
  • Que impulse la aplicación de los principios y normas estipulados en el protocolo familiar, por su actualización.
  • Que reciba continuamente la información y los resultados que arroje la operación de las compañías por parte del Consejo de Administración.
  • Que procure la convivencia y armonía de la familia en la entidad para garantizar la calidad de la administración y la gestión empresarial.
  • Que resuelva la problemática y conflictos familiares que se presente y atenúe las discrepancias que pudieran tener para evitar que estas situaciones afecten el buen funcionamiento de la empresa y la familia. La unión de la familia no se mide por el número de reuniones que tengan entre ellos, sino por unión y armonía existente, situación que se logra estableciendo reglas de convivencia.
  • Hacer el calendario de juntas del Consejo familiar y preparar con anticipación el orden del día de los puntos a tratar.
  • Llevar por parte de un secretario del Consejo de familia, el seguimiento de acuerdos y la elaboración de las actas de las juntas.
  • Darle la formalidad a las juntas del Consejo y establecer los requisitos de los miembros que lo integran en el protocolo familiar.
  • Definir y adecuar todos aquellos temas complementarios que quieran incorporarse en el Protocolo familiar.

Beneficios claros

Si el Consejo Familiar cubre y realiza las funciones mencionadas anteriormente, y si asegura el cumplimiento de los acuerdos, normas y procedimientos plasmados en el Protocolo Familiar, se obtendrán beneficios claros.

Al tener las reglas claras de la participación de la familia en la empresa eficienta su administración.

  • Mejores oportunidades de desarrollo tanto para los miembros de la familia como para los colaboradores de la empresa.
  • Mejores resultados.
  • Mejores relaciones, armonía familiar.
  • Y lo más importante: asegura la continuidad de los negocios de la familia por varias generaciones.

 

Contacto:

Twitter: @mariorizofiscal

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