Este año la compañía ha informado tres veces a sus inversionistas sobre un mediocre crecimiento en su base de usuarios. Especialistas advierten fallas en la dirección.

 

Por Jeff Bercovici

 

Para Twitter, las viejas noticias son malas noticias. El lunes, una vez más, la compañía tuvo que decir a los inversionistas que sus esfuerzos para atraer nuevos usuarios tuvieron resultados mediocres en el tercer trimestre. El mercado reaccionó de forma similar a como lo hizo al recibir una noticia similar en febrero y mayo, perdiendo más de 10% en el precio de las acciones de Twitter el martes en medio de un puñado de rebajas de los analistas.

Al igual que en trimestres anteriores, la salvación de Twitter fue el comportamiento de sus ingresos, que ha superado las expectativas de manera consistente, tanto que el director de Finanzas, Anthony Noto, tuvo que advertir a los inversionistas que no confíen en “proyecciones que se desvíen de manera significativa de nuestras proyecciones” y apostando por que se mantendrá un gran ritmo.

Pero no todo el mundo considera las ventas de publicidad de Twitter como algo para presumir. En una nueva nota, el servicio de calificación de salud financiera Rapid Ratings International (RRI) cita el desempeño de las ventas como uno de los principales factores que lo motivaron a evaluar a la empresa como en “muy alto riesgo”.

Aunque Twitter no está en peligro de hundirse en los próximos 12 meses, RRI da una puntuación de salud financiera de sólo 15/100. Esa calificación se compara contra un 26/100 para LinkedIn y 70/100 para Facebook.

RRI analiza el desempeño de las ventas no de manera aislada, sino evaluando los ingresos operativos relacionados con activos, patrimonio neto y capital de trabajo. Visto a través de este filtro, “Twitter Inc. está dando un retorno bruto extremadamente pobre sobre el capital invertido”, y supera a sólo 6% de sus pares, según el informe de RRI.

James Gellert, CEO de RRI, dice que un gran problema de Twitter es que está sentado sobre una montaña de efectivo sin dar alguna señal clara de cómo podría utilizar esos recursos para lograr la rentabilidad. “Lo que evaluamos es cuán bien es dirigida una empresa y la eficiencia con la que usa sus activos para hacer crecer su negocio”, dice Gellert.

“Ellos todavía no son capaces de generar el tipo de crecimiento que normalmente esperaríamos ver en una empresa con el tamaño de los activos que tienen. Han hecho dinero, pero en este momento ese dinero es un activo ineficiente porque no los está ayudando a generar nuevos ingresos.”

 

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