Por Brian Solomon

El martes, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos emitió tres patentes a Uber, incluyendo una para “permitir a un usuario verificar la variación del precio de un sistema bajo demanda”. En otras palabras, la startup de chofer con auto privado patentó con éxito su método para solicitar a los usuarios que acepten el alza temporal de la tarifa y obligarlos a introducir manualmente el múltiplo de esa tarifa más alta.

Uber, Lyft y otros servicios de de transporte privado usan precios dinámicos en los momentos de máxima demanda. Los precios podrían ser de sólo unos pocos puntos porcentuales por encima de lo normal, o mucho mayores, incluso hasta 10 veces la tarifa normal (como ocurrió en México durante la contingencia ambiental decretada hace unos días). En Estados Unidos, muchos usuarios pasaron la víspera de Año Nuevo quejándose por tener que pagar cientos de dólares por un solo viaje. Una mujer incluso acudió al crowdfunding para pagar un viaje de 362 dólares en la noche de Halloween de 2014. Las empresas afirman que elevar temporalmente los precios anima a los conductores a trabajar más para ayudar a satisfacer la demanda de suministro.

El sistema actual de verificación de alzas en la tarifa de Uber tiene una apariencia similar a una vieja función de Gmail Labs que pedía a los usuarios enviar un correo electrónico durante las noches del fin de semana obligándoles a responder problemas matemáticos para demostrar que estaban sobrios. La aplicación de Uber con frecuencia hace que los usuarios digiten el alza en el precio para confirmarla y aceptar el aumento (como se ve en la siguiente imagen).

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Así es como la patente de Uber describe la función: “En respuesta a una solicitud de los usuarios para el servicio bajo demanda cuando el precio en tiempo real es igual o mayor que el precio de umbral, puede proveerse una interfaz intermedia para que el usuario responda cuál será la tarifa correcta antes de que una respuesta a una solicitud de servicio pueda ser transmitida al sistema de la plataforma.”

La solicitud de patente fue presentada en 2013, y enumera a cinco inventores, incluyendo al CEO de Uber, Travis Kalanick. Los otros son Shalin Amin (director de diseño, producto y experiencia de marca de Uber), Curtis Chambers (director de ingeniería de Uber), Ryan McKillen (jefe de ingeniería de Uber en la ciudad de Nueva York), y Mina Radhakrishnan (ex jefa de producto de Uber, ahora emprendedora residente en Redpoint Ventures).

La propiedad intelectual es cada vez más importante para las empresas tecnológicas a medida que crecen, tanto para demandar a los servicios que copian sus productos como para defender las reivindicaciones de patentes hechas contra ellos. Uber ha tratado previamente de revivir 11 patentes que la oficina de patentes de Estados Unidos rechazó en un principio. También ha comprado patentes de Microsoft y absorbido las que eran propiedad de la startup de mapeo deCarta, que adquirió recientemente.

 

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