Enrique Jacob Rocha, Presidente del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), habla sobre la reingeniería del fondo presupuestal –antes Fondo PyME–, el balance de 2013 y cómo apoyará el gobierno federal a los emprendedores.

 

 

 

PUBLICIDAD

¿Por qué apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES)? Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México existen más de 4 millones de empresas, de las cuales, 99.8% son MiPyMES, mismas que generan el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) y el 72% del empleo en el país. He aquí la oportunidad e importancia de apoyar con más enfoque al sector empresarial de México.

 

Reingeniería de una política pública

Todos conocimos –o la mayoría– el Fondo PyME de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa. Hoy, ni una ni otra existen; sólo prevalece lo mejor de cada una.

El 2013 fue un año muy intenso para Enrique Jacob Rocha y todo su equipo, ya que el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, firmó el decreto que modificaba la ley orgánica de la Secretaría de Economía para la creación del Instituto Nacional del Emprendedor. Con ello, vino el reto de retomar lo que sí funcionaba, desechar lo que no y corregir acciones, todo para ir definiendo una política pública funcional de apoyo a MiPyMES.

La visión y apuesta de Enrique Jacob Rocha es imprimir el sello de un impulso definitivo al tema del emprendimiento en México, es decir: que cualquier mexicano que tenga una idea productiva o un sueño, tenga la capacidad y el acompañamiento a través de un esquema para poder desarrollarla; que la barrera no sea la falta de capital, o la falta de asistencia de una incubadora o aceleradora, que todo emprendedor tenga a la mano las herramientas para poder emprender.

Ya con identidad propia, el Fondo Nacional del Emprendedor, contempla para este 2014 un fondo presupuestal de 9,300 millones de pesos. El 80% de este fondo se destinará en el primer semestre del año, el otro 20% en convocatorias del segundo semestre.

 

2013, un año de mucho aprendizaje

Con un tono aventurero, Enrique Jacob me describió el 2013 en una metáfora: “Nos tocó pintar el avión por fuera y en pleno vuelo”. Aquí aplica como en el emprendimiento: el fracaso no existe, únicamente el aprendizaje. Y sí, con toda sinceridad, acepta que fue un año que les dejó mucho que aprender, pero que, gracias a eso y a la opinión de muchos emprendedores, esa política pública cada día toma más forma y flexibilidad para ir poco a poco adaptándose a las necesidades reales de los emprendedores.

La estadística dice que hubo un alto rechazo en la etapa normativa. Una de las constantes era que se equivocaban al subir los documentos. Por ejemplo: una cotización no tenía el desglose del IVA, o no venía la dirección fiscal del proveedor. El Inadem confía en la buena fe de los emprendedores, pero también tienen que tener precauciones para que ningún recurso de este tipo, caiga en manos de la informalidad; es por eso que son tan estrictos y cuadrados en ese sentido.

Sin embargo, en la convocatoria de 2014, esto tendrá más flexibilidad, ya que tendrán 5 días hábiles para corregir, modificar o agregar algo y poder cuidar más este tipo de detalles. También cada proyecto, en lugar de 1, tendrá 3 evaluadores que emitirán 3 evaluaciones; se tomarán las 2 más altas y se creará un promedio, mismo que definirá si el emprendedor pasa a la siguiente etapa.

 

¿Qué viene para el 2014?

  • Aparte de lo que les he platicado, el Inadem también se está enfocando en consolidar una Red de Apoyo al Emprendedor, un esquema de coordinación entre gobierno federal y gobiernos estatales, incubadoras, aceleradoras y fondos de inversión. Será un mecanismo que ayudará a identificar las necesidades del emprendedor y vinculará con la red. Para ello, habrán físicamente 300 puntos de apoyo en todo el país, un Call Center y la plataforma web en la página Inadem.
  • También se prevé la estructuración de un mecanismo de defensoría de MiPyMES, ya que cuando se hacen modificaciones legales, las MiPyMES no tienen oportunidad para cabildear con el gobierno, para moderar o influir en la capacidad de decisión. El objetivo es que no se limite a las MiPyMES por esas decisiones.
  • A pesar de que no se pueden meter con las prácticas depredadoras de otras empresas, se va a generar una especie de marcadores que hagan públicas a aquellas empresas que tengan prácticas amables o depredadoras. Por eso, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) está colaborando con el Inadem para que durante el primer semestre se diseñe el mecanismo, y comenzar a aplicarlo en el segundo semestre del año y estar operándolo en un 100% a partir del 2015.
  • También se planea estudiar modificaciones de salida. Cuando uno se constituye como persona moral, tarda de 2 a 3 meses, y para dar de baja una empresa, es toda una tortura, sin contar con los gastos notariales, por lo que se pretende estudiar a fondo cuál sería la manera más rápida y efectiva para dar de alta o de baja a las personas morales.
  • Apoyar a las MiPyMES para que puedan ser proveedores en compras gubernamentales. Para que esto suceda, habrá una fianza con Nacional Financiera con garantías del Inadem, para que el emprendedor pueda cumplir con ese requisito.

 

Que no se queden en RFC

Uno de los problemas que encontró el Inadem es que en Hacienda, hay muchas personas inscritas en el Registro Federal de Contribuyentes, pero… ¿y la facturación?

Un problema, una oportunidad y una pirámide dividida en 3 tipos de emprendedores:

  • Base de la pirámide: Tendrá un mecanismo de asistencia de incubación muy ágil, en una metodología estandarizada, a través de un programa asistido por la Red de Apoyo al Emprendedor, con un apoyo económico de hasta 40,000 u 80,000 pesos, dependiendo la industria o el sector en el que se emprenda.
  • Medio: Tendrá oportunidad de incubar su proyecto en alguna de las incubadoras certificadas por el Inadem, mismas que generalmente están ubicadas dentro de instituciones educativas. Una vez terminado su proceso de incubación, el emprendedor tendrá acceso a recursos de subsidio semilla y/o a la banca hasta por 2 millones de pesos con garantías del Inadem.
  • Punta: Emprendedores de alto impacto con una idea fuertemente innovadora, en un esquema de capital de riesgo. El grado de involucramiento de las incubadoras y aceleradoras es más fuerte, ya que evitan que el emprendedor pierda el enfoque de lo que está emprendiendo, esto con el fin de llevar a estas empresas no sólo a cotizar en bolsa, sino a que generen empleos y un impacto positivo en la economía mexicana.

En mi opinión, me da mucho gusto esta iniciativa que tomó el gobierno de Enrique Peña Nieto para incentivar a las MiPyMES. Posiblemente habrá más fallas, pero también aciertos. El objetivo es que, como emprendedores, nos involucremos en las decisiones que toma el Inadem, ya que con base en nuestra opinión y experiencia, podemos lograr hacer más flexibles los puntos de esta política pública que está tomando forma. ¿Ustedes, qué opinan?

Les mando un abrazo fuerte, queridos lectores, y espero sus comentarios. Bonita semana.

 

 

Contacto:

Facebook: facebook.com/stephanielewiss

Twitter: @yameroenForbes

E-mail: [email protected]

 

 

 

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Ucrania: ecos de la guerra fría
Por

Crimea, una vez anexionada, formará parte integral de Rusia y el Estado que la desconozca tendrá que desconocer a Rusia...