The Macallan presentó en México su Serie 1824, donde prioriza los colores naturales que dan al whisky las barricas de roble de jerez. Los dos primeros representantes de esta serie son Amber y Ruby. Así los conocí.

 

 

 

“¿Qué es esto?”, pregunté. “Un Macallan mojito”, me respondió la voz suave de una mujer de esbelto cuerpo metido dentro de un mini vestido negro.

Ésta fue la bienvenida a los invitados a la presentación de la Serie 1824 de The Macallan, la legendaria marca de whisky escocés, en el Museo Rufino Tamayo, la noche del miércoles 26 de marzo.

Mientras la terraza del museo se convertía en noche, paladeamos esa mezcla de yerbabuena, azúcar mascabada, soda, whisky y un toque de chardonnay. “Jamás volveré a beber mojito con ron”, me prometí ante esa bebida refrescante, pero llena de la personalidad de un single malt.

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Antes de la cena-maridaje, recorrimos el Tamayo. Admiramos el Atlas Eidolon, un sistema de discos giratorios creado por el artista mexicano Erick Beltrán, quien formó un modelo escultórico que combina distintas imágenes del imaginario mexicano.

También estuvimos a punto de enloquecer al entrar a “Ese mundo” (That world), de Matt Mullican (Santa Mónica, California, 1951), conformado por más de 60 obras entre dibujo, video, instalación y cuadernos del artista, donde la realidad y ficción se entremezclan, se enredan y te enredan hasta el límite de las pesadillas más oscuras.

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Ya nadando en ese mundo inmaterial del arte de Mullican, llegamos a otro escenario mágico: el restaurante, donde las mesas estaban servidas y Charlie Whitfield, embajador mundial de The Macallan, se mostró listo para el show.

Vestido de saco y corbata, con un divertido pantalón escocés a cuadros, Charlie habló con pasión de las nuevas creaciones de The Macallan: Amber y Ruby, nacidas para formar parte de la Serie 1824, en honor al año en que la marca fue creada y con la intención de obtener el carácter definitivo de los colores naturales extraídos de las barricas de roble de jerez durante los años de maduración.

Charly explicó que las barricas se seleccionan en un rango deliberado de graduación de color, desde lo claro a lo oscuro, y con el carácter de la madera se definen las notas de cada expresión, pasando por los cítricos hasta los frutos secos.

La Serie 1824 está formada por Gold, Amber, Sienna y Ruby, nombres que reflejan el color de la gama de whiskies, pero que también describen el origen natural de minerales y metales.

Es la primera vez que The Macallan deja de lado la tradición de colocar las añadas en la botella y prioriza el color natural del whisky, logrado al contacto de las barricas de roble de jerez, consideradas las más caras de la industria.

La distribución de la Serie 1824 será paulatina: en México están disponibles sus expresiones Amber y Ruby, y más adelante llegarán al país Gold y Sienna.

La noche se fue volando y el acento escocés de Charly Whitfield pronto dejó de escucharse porque todos nos dedicamos a disfrutar de la cena-maridaje. Primero, ceviche tropical y ensalada campesina, maridados con Macallan Amber. Luego, un medallón de res en salsa jerezana y chocolate, acompañado con Macallan Ruby. Y no podía faltar el final feliz con el postre: pastel de chocobetabel, también con Ruby. Fue tal el deleite al paladar que me olvidé por completo de la chica de cuerpo esbelto y su mini vestido negro… Hasta ahora que me senté a escribir esto.

 

RUBY_set_on_whiteLa Serie 1824 

  • Gold. Ofrece aromas cítricos, cáscara de naranja, chocolate oscuro. Al paladar podrás encontrar, cítricos y caramelos, los tonos de roble revelan manzanas tostadas. El final es medio dulce a malta.
  • Amber. Aromas florales, con dulces notas de grano, canela. Al paladar, un sabor fresco de manzanas verdes, limón y jengibre. El final es persistente, con notas amaderadas.
  • Sienna. Un aroma de vainilla y naranja, higos y pasas llegan al paladar con trufas de chocolate blanco. Su final es suave y con notas de frutos secos.
  • Ruby. Aromas de madera que le da la barrica de roble de jerez, frutos secos. Al paladar, notas de nuez moscada, pasas y uva. Su final es prolongado y reflexivo.

 

 

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