La actual política de inclusión digital no cuenta con indicadores públicos claros, es decir, no hay métricas adecuadas que nos permitan observar que los objetivos planteados se alcanzan.

 

Hace unos días, el presidente Peña encabezó en Nuevo León la firma del convenio de colaboración del proyecto México Conectado, que consiste en crear una serie de puntos de acceso libre a internet a lo largo y ancho del territorio nacional. Durante el evento, el mandatario dijo que en los dos últimos años, y a efecto de las reformas en telecomunicaciones, los usuarios de internet en el país se han duplicado, pues pasaron de 21 a 47 millones de personas con acceso a la web.

De acuerdo con el comunicado oficial de la Presidencia, a partir de las reformas en Telecom se registró un incremento del 16% en los usuarios de internet en el país, además de crearse 65,000 espacios de acceso público y gratuito.

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México Conectado es el nombre del proyecto con que el gobierno federal planea llevar internet de forma pública y gratuita a espacios públicos como parques, bibliotecas, escuelas, centros comunitarios o de salud.

Ahora bien, si revisamos los datos de consumo de internet en México de AMIPCI de 2006 a la fecha, la tasa de crecimiento de usuarios de la red es de casi 12.5% estimado anual, lo que de acuerdo con las estimaciones de Presidencia es un crecimiento por encima de la media, aunque tampoco implica echar las campanas al vuelo, puesto que aún falta mucho por hacer.

El lugar de México respecto a la conectividad y uso de las TIC no es el mejor de acuerdo con datos de la OCDE; de hecho, se encuentra en uno de los últimos lugares de los países pertenecientes al organismo respecto a la conectividad por hogar y por cada 100 habitantes, sólo por encima de Turquía.

La Estrategia Digital Nacional es un proyecto de la Presidencia de la República para lograr que México se conecte de manera directa y masiva a internet con todos los efectos y beneficios que ello implica. En dicho plan se contempla desde el acceso universal a internet, pasando por políticas de inclusión digital, hasta elementos sustanciales de gobierno digital.

Para ello se creó un plan de acción que actualmente coordina Alejandra Lagunes, quien fue la encargada de la campaña digital de Peña Nieto rumbo a las presidenciales de 2012 y que fue presentado en 2013 con bombo y platillos. En dicha estrategia se plantea que la brecha digital puede reducirse a través de una serie de políticas de inclusión gubernamental y de gobierno digital.

De acuerdo con el documento, la estrategia se divide en ejes fundamentales:

Gobierno. Se trata de llevar al espacio digital los trámites y servicios que ofrecen las dependencias gubernamentales.

Salud. Se intenta crear una base de datos única en la que estén presentes tanto pacientes como enfermedades, con el objetivo de tener un mejor censo y control.

Educación. Con acceso a las tecnologías de información y comunicación (TIC), la brecha digital se verá reducida y, en consecuencia, los estudiantes verán reforzadas sus competencias digitales.

Economía. Se plantea que las TIC deben jugar un papel fundamental en la economía, volviendo mucho más competitivo al mercado nacional en el contexto de la globalización

Seguridad. Se pretende crear una serie de políticas de inclusión social, que facilite la integración y, por ende, la seguridad.

No obstante, en la actual política digital se pueden observar dos vacíos fundamentales:

  1. La Estrategia Digital Nacional es un proyecto que no cuenta con un presupuesto propio para ejercer –es más correcto decir que se trata de una especie de consultora especializada que ayudará a las secretarías pertinentes a destinar recursos para lograr los objetivos que se persiguen, aun en contra del recorte presupuestal.
  2. No cuenta con indicadores públicos claros, es decir, no hay métricas adecuadas que nos permitan observar que los objetivos planteados se alcanzan. En otras palabras, cualquier número arrojado o presentado no será significativo si no existe un punto de comparación o meta por alcanzar.

Ello convierte en un reto la inclusión digital en el país, pues aún queda una gran parte de la población que no tiene acceso a las tecnologías de información y comunicación, y por ello corre el riesgo de quedar rezagada en el panorama del crecimiento. Así que cabe hacernos la pregunta sobre si son pocos o muchos los mexicanos conectados.

 

Nota bene: Esta semana cumplo dos años de colaborar para Forbes México y las satisfacciones han sido muchísimas. Por ello agradezco a la Redacción la oportunidad de formar parte de uno de los proyectos editoriales más importantes de nuestro país. Mi agradecimiento más sincero a Genaro, Carlos, Ricardo y Mario. Gracias.

 

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