La volatilidad está de vuelta, afirma Giordano Lombardo, quien nos habla del escenario para los próximos meses y las implicaciones para las inversiones.

 

 

Por Giordano Lombardo

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¿Cuál fue la causa de los recientes movimientos en el mercado?

En los últimos días hemos visto un cambio repentino en la confianza en el mercado, que afectó a todas las principales clases de activo. La volatilidad está de vuelta, con el índice VIX¹ cercano a 30, un nivel que no se veía desde la mitad de la crisis del euro. Como sucede a menudo, durante las fases de turbulencias de los mercados los activos de riesgo se ven afectados en todos los ámbitos y muestran una alta correlación a corto plazo. El índice S&P bajó más del 8% desde su alza en septiembre y la misma tendencia de disminución se puede observar en Asia y Europa, donde el índice Eurostoxx 600 bajó más del 10%.

Por el contrario observamos un efecto de “huida hacia la calidad” en los bonos de los gobiernos centrales (rendimientos a 10 años del Tesoro y los Bonos, cercanos respectivamente al umbral psicológico del 2% y el 0.75%) y en el oro.

Las principales razones del reciente movimiento del mercado incluyen las crecientes inquietudes en cuanto al crecimiento desacelerado y los riesgos de deflación a los que se enfrenta la economía global, y en particular la economía europea. Estos miedos que ya existían, pusieron en cuestionamiento la tesis de inversión, que muchos creen que había prevalecido durante los últimos años. Específicamente que:

  • La economía global podía progresar lentamente a un ritmo menor pero positivo.
  • Los bancos centrales podían intervenir en cualquier caso, no sólo para eliminar la volatilidad, sino también para respaldar los niveles del mercado durante los periodos más críticos.

Las actividades de administración del riesgo, como limitar las pérdidas² en la curva de rendimiento de Estados Unidos, han acelerado el movimiento del mercado.

 

¿Cuáles son los principales factores económicos que se deben tener en cuenta?

De cara al futuro, creemos que hay que tener en cuenta dos factores principales y que están estrictamente conectados.

El primero es que las condiciones económicas más débiles, en especial de Europa, pero también de los mercados emergentes, podrían conducir a una desaceleración global, puesto que EU por sí solo no es capaz de impulsar la economía mundial.

El segundo es que, a estas alturas, los bancos centrales están quedándose sin armas para combatir la desaceleración económica. Después de 5 años de medidas extremadamente laxas, el beneficio gradual de las acciones adicionales se ve como marginal, especialmente en EU. Los mercados están cada vez más preocupados por la voluntad efectiva del BCE para intervenir con medidas no convencionales y respaldar la débil economía de Eurolandia.

 

¿Cuál es el principal escenario para los próximos meses?

El escenario económico es desigual en las distintas zonas y se vuelve cada vez más frágil. Creemos que la zona clave que hay que observar es Europa, donde el riesgo de deflación está en alza y el crecimiento económico es muy débil. La pérdida de dinamismo de la economía alemana podría ejercer aún más presión a fin de lograr una política monetaria y fiscal más acomodaticia (como la implementación de un plan amplio de inversiones públicas, como lo promovió recientemente el FMI). Una Europa más débil también podría tener un impacto en la economía estadounidense. Aquí el panorama es más benigno, con un crecimiento decente y una mejora en el mercado laboral, aunque los datos recientes (ventas minoristas) fueron menores a lo esperado. Con una perspectiva a más largo plazo, el elemento clave que hay que observar es el gasto de capital, que sigue siendo el elemento que falta en esta recuperación.

Las economías emergentes también están en desaceleración. Aún mantienen un diferencial de crecimiento positivo con respecto a las economías desarrolladas, pero se enfrentan a una transformación estructural de sus modelos económicos, que creemos que posiblemente se traducirá en un crecimiento más lento en el futuro.

En general, afirmamos que también hay un aumento de los riesgos del escenario principal con relación a las tensiones geopolíticas (en Ucrania y Medio Oriente), los posibles errores en las políticas monetarias y fiscales, y las preocupaciones por el ébola, que podrían tener un impacto negativo sobre la confianza en la última parte del año.

 

¿Cuáles serán las implicaciones para las inversiones?

Por las razones mencionadas anteriormente, vemos delante de nosotros un periodo de incertidumbre en el mercado. Durante el verano, dado que el mercado alcista estaba en maduración, ya habíamos tomado un enfoque más cauteloso en nuestra asignación, sacando partido de los mercados de créditos.

Hasta ahora mantuvimos una visión constructiva sobre las acciones, dado que esperábamos más acciones por parte de los bancos centrales (especialmente en Europa y Japón), que se implementaran reformas estructurales (por ejemplo en el mercado laboral en Italia) y un enfoque más pragmático de las autoridades europeas para evitar un deterioro mayor.

Al mismo tiempo hemos tratado de construir algún tipo de protección en la asignación de activos, por ejemplo, mediante la cobertura de los principales riesgos para nuestro escenario (riesgos geopolíticos y deflación en Europa). Esta decisión ayudó a mitigar los efectos de la volatilidad en las condiciones actuales del mercado.

Creemos que en adelante, el enfoque en la administración del riesgo y una amplia diversificación serán los puntos clave. Hemos sido muy disciplinados en la implementación de nuestros principios de administración de la reducción, como, por ejemplo, la disciplina de limitación de pérdidas (en la renta fija) para ayudar a proteger las inversiones de nuestros clientes tanto como fuera posible.

Sabemos que hoy en día invertir no es una tarea fácil. Los inversionistas deben tener en cuenta que el retorno de todas las clases de activo en los próximos años podría ser menor que el de los años anteriores y que el entorno económico es particularmente complejo.

A corto plazo, creemos que la fase actual de volatilidad durará hasta que veamos un cambio decisivo en la combinación de políticas que ha prevalecido hasta ahora y que ha demostrado ser ineficaz para elevar la tasa de crecimiento de la economía global.

Por lo tanto debemos ajustarnos los cinturones.

 

¹El índice VIX es un indicador de la volatilidad esperada de los precios futuros para el índice S&P500.
²Una limitación de pérdidas es una orden que busca limitar las pérdidas de un inversionista con respecto a un valor.

 

Giordano Lombardo es Group CIO de Pioneer Investments, responsable de las actividades globales de inversión.

 

 

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