Los ejecutivos de Sony han explotado debido a lo que ellos consideran un abuso de los acuerdos por parte de Netflix, pero reconocen que son su mejor cliente en el espacio del streaming actualmente.

 

Por Thomas Fox-Brewster

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Cuando Forbes revisó los documentos robados en el hackeo a Sony en noviembre de 2014, descubrimos un archivo que detalla la investigación a varios socios y que fue objeto de fuertes críticas por no proteger adecuadamente a Sony de los piratas. En particular, estaba lleno de oprobios al gigante del streaming Netflix.

Pero eso era sólo la punta del iceberg, como ilustran los correos electrónicos publicados por Wikileaks la semana pasada. Entre las principales quejas de Sony sobre Netflix se encuentran presuntos incumplimientos de acuerdos sobre el paquete de contenidos de Sony Pictures, fallos para bloquear el acceso a las películas en ciertos países y problemas con los acuerdos en torno de las exitosas series de televisión Breaking Bad y su spin-off Better Call Saul.

Como evidenciaron las filtraciones del año pasado, Sony estaba muy molesta con Netflix porque “no monitoreaba de cerca en dónde algunos de sus suscriptores se registran y no tomaba medidas para contrarrestar sitios web que permiten a las personas en Australia, por ejemplo, registrarse ilegalmente en los servicios de Netflix en Estados Unidos o el Reino Unido”. En un correo electrónico, con fecha 5 de noviembre de 2013, Keith LeGoy, un ejecutivo de Sony acusado de maltratar a un ex empleado, habló de una reunión con Netflix. Afirmó que la falta de voluntad de Netflix para actuar en el tema del “geofiltrado” alcanzaba dimensiones de piratería “semisancionada”.

“Les están pagando suscriptores en territorios donde no tienen los derechos para vender nuestro contenido”, añadió LeGoy. “Hemos expresado nuestra profunda insatisfacción con su enfoque y actitud… Este problema es casi seguro que va a agudizarse, porque nuestros objetivos y los de Netflix están en oposición directa.”

El 20 de noviembre, LeGoy enfureció por un intento de Netflix de cambiar los términos de su acuerdo de licencia con Sony para Breaking Bad y Better Call Saul. Estaba particularmente molesto sobre esta línea añadida por el proveedor de streaming: “En ningún momento el licenciatario ha impedido que se permita a terceros la compra de suscripciones al servicio SVOD (siglas en inglés de video por suscripción bajo pedido) del licenciatario con fines de promoción (por ejemplo, Nokia, Samsung, Virgin o Sony).” LeGoy se quejó con el vicepresidente ejecutivo de Distribución Internacional de Sony Pictures, Paul Littmann, de que “esto viola directamente lo que hemos acordado en el Reino Unido; secretamente lo saben”. Agregó que Sony “seguiría enviando cartas legales” hasta que se llegara a una solución comercial.

Sony más tarde aceptó un acuerdo con Netflix, pero LeGoy siguió expresando preocupaciones en torno de la labor futura entre los dos. “Aún hay dos cuestiones, porque Netflix intenta aprovechar este acuerdo para sacar provecho de nuestros otros contratos, en especial en lo que se refiere a la agrupación y el cambio de los derechos de rescisión para que sean mucho más favorables para ellos”, escribió en un mensaje a Steve Mosko el 5 de diciembre de 2013. “Ahora estamos dispuestos a aceptar los términos que ellos quieren para este caso (Breaking Bad/Saul), pero no a reabrir puntos en los que ya alcanzamos un acuerdo alrededor del mundo… Debemos cerrar este acuerdo y no volver a abrir todos los demás.”

Los problemas de Sony con los acuerdos de geofiltrado y de licencias evidentemente estaban relacionados. El día antes LeGoy dio el visto bueno al acuerdo en torno de Better Call Saul. Mitch Singer, director de Estrategia Digital, envió una nota a Mosko, LeGoy y Michael Lynton, presidente de Sony Pictures, detallando las reservas de la compañía alrededor de geofiltrado. Dijo: “Netflix podría hacer un mejor trabajo de geofiltrado”, recomendando a Sony abandonar las negociaciones sobre Better Call Saul y “trabajar con Nexflix durante el próximo par de meses para determinar un nivel aceptable de geofiltrado”.

En diciembre de 2013, Netflix y Sony Pictures anunciaron que Better Call Saul estaría disponible en el sitio de streaming, exclusivamente en Europa y América Latina, poco después de salir al aire en la televisión estadounidense. En un correo electrónico del 3 de diciembre de 2013, que detalla el comunicado de prensa en que sería enviado el anuncio, Paula Askanas, vicepresidente ejecutivo de Comunicaciones de Sony Pictures Television, preguntó a Steve Mosko, presidente del estudio, si quería añadir su cita para expresar la emoción “que los fans de todo el mundo podrán abrazar a Saul en Netflix”. Su respuesta cortante: “No.” La eventual liberación del comunicado, el 16 de diciembre, no incluyó esa adición.

A pesar de su aparente molestia con Netflix, algunas personas en Sony Pictures reconocen el valor de trabajar con la empresa de streaming. “No veo otro comprador tan atractivo como Netflix ahora… Amazon y Hulu no están gastando a ese nivel”, dijo el vicepresidente ejecutivo de operaciones del negocio de distribución y estrategia para Estados Unidos de Sony Pictures Television, Chris Elwell, en un correo electrónico fechado el 5 noviembre de 2013.

Los archivos de Sony, aunque provienen de una irrupción ilegal de las bases de datos de la empresa, han enseñado al mundo mucho sobre las relaciones tensas y difíciles de todo Hollywood y la industria de la televisión. Las relaciones con Netflix, a pesar de que forman diversas asociaciones, nunca pueden ser fáciles. Recientemente, la compañía reportó que estaba tomando medidas contra los que usan servicios de VPN para obtener bloques de contenido en ciertos países.

En noticias más positivas, Netflix ha anunciado planes para encriptar todo el tráfico hacia y desde su sitio web, proporcionando protección adicional alrededor de la identidad y la privacidad de sus usuarios.

 

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