Por: Yvette Mucharraz y Cano, Rosa Paulina López y Liora Arditti*

El tan añorado equilibro personal y laboral en tiempos del Covid-19 se ve aún más lejano. Posiblemente, la creencia de que hay una división entre el terreno personal y el laboral, es el origen de este misterio. Hoy se visualiza como work-life blend (combinación vida-trabajo) más que de balance.

Mucho se ha hablado sobre los retos de ejercer una vida profesional y ser mujer, siendo el mayor la transición a la maternidad. Es un periodo de cuestionamientos, dudas y críticas tanto de nosotras mismas como de nuestros círculos sociales y profesionales. Tendemos a ser muy duras, a querer resolver todo de tiro y seguir siendo “quienes éramos” antes de un cambio tan abrupto, que nos revoluciona la vida. ¡Queremos ser una “súper mujer”!

Indudablemente, trabajar siendo mamá, de hijos de cualquier edad, es un reto,  porque, aunque los papás hoy están más presentes que nunca, la mamá tiene un arraigo lógico y biológico, además de cultural, del que difícilmente se puede desprender.

Hace unos meses, nuestro camino tenía un propósito claro, un ritmo, estábamos acostumbradas a una rutina que ya ha cambiado dramáticamente ante la coyuntura del Covid-19, estamos recordando esos cuestionamientos, dudas y críticas que nos hicimos en aquel momento de la transición a la maternidad. Hoy estamos trabajando desde casa todos los días y estamos malabareando.

Malabareando la crisis de un momento atípico y espinoso en nuestras empresas con las labores domésticas y, además, con el pendiente del cuidado de los hijos (y otros grupos vulnerables como los adultos mayores, enfermos o personas con discapacidad) y la escuela en casa. Retador, ¿no?

Por ello, compartimos algunas recomendaciones para adaptarnos de manera más rápida ante el nuevo entorno, del cual no somos víctimas, sino que tenemos que asumir la responsabilidad para responder de forma efectiva:

  1. Identifica tus prioridades: ten en cuenta todas las actividades con las que debes cumplir durante la semana. ¿Qué no puede dejar de suceder hoy? Para priorizar, no sólo consideres “qué hay que hacer” sino “quién quieres ser” en esta situación, dando valor a lo que verdaderamente importa.
  2. Elabora una agenda para el día siguiente: el orden te ayudará a cumplir con las prioridades. Los horarios convencionales importan menos. No seas tan crítica. Si cumples con el 80% de esta agenda, tendrás la mayor parte ganada.
  3. Utiliza los extremos del día: aprovecha los momentos en los que tus hijos estén más activos para estar con ellos. Despiértate más temprano y concéntrate en las últimas horas de la noche cuando ya están dormidos. Esto te permite tener momentos de enfoque en tu trabajo y estar presente como mamá.
  4. Gestiona la incertidumbre: se han perdido la certidumbre, la libertad de circulación, la posibilidad de estar en contacto con otras personas más allá del núcleo familiar directo. Sé compasiva contigo y busca la forma de trabajar con estas emociones a través de tus actividades preferidas, sin sentirte mal por consentirte un poco.
  5. “Haz lo que debes y está en lo que haces”: no trates de estar en todo, es físicamente imposible. Enfócate en una cosa a la vez. Si tratas de hacer dos cosas a la vez, es probable que te tardes más y que tengas un sentimiento de poco avance e, inclusive, de culpa.
  6. Controla “lo que sea controlable”: asegúrate de contar con todo lo necesario para poder realizar tu trabajo sin que se mezcle con otras actividades. Es muy importante establecer límites, no solo con tus hijos, sino también contigo misma.
  7. Crea nuevas redes de apoyo: tu nueva red de apoyo es quien ahora te rodea. Reparte y delega tareas y, si ya lo hacías, ahora hazlo en mayor proporción. Apóyate en las fortalezas, habilidades e intereses de cada uno. Todos deben colaborar. Es buen momento para cambiar hábitos e inculcar nuevos. El rol de la pareja y la familia hoy se vuelven indispensables. Aprende a pedir ayuda y acepta que no puedes con todo.
  8. Date un respiro: asigna al menos 10% de tiempo para ti. Lo necesitas para sacar emociones y recargar fuerzas. Haz ejercicio, duerme lo suficiente y toma recesos entre actividades para poder estar enfocada. La salud mental es fundamental, pide ayuda si estás experimentando insomnio, ansiedad, o depresión.
  9. Cumple y comprométete sin autoexigirte de más: da lo mejor de ti, entendiendo lo que está en tu control y lo que no puedes cambiar. El entorno también se está adaptando y nadie espera que seas perfecta.
  10. ¡Acuérdate de ser mamá! Date el tiempo para disfrutar y hacer una actividad con ellos durante el día. Juega con ellos y usa el sentido del humor, eso liberará energía y te permitirá estar más enfocada al trabajar.

Recuerda, un día a la vez…Y, si alguna vez soñaste con poder estar más tiempo en tu casa, aprovéchalo y toma lo mejor de esta experiencia.

Contacto:

Yvette Mucharraz y Cano es Directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE. *

Rosa Paulina López es profesora del área de Control e Información Directiva del IPADE. *

Liora Arditti es profesora del área de Política de Empresa del IPADE.*

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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