Habrá temas que serán recurrentes en la ruta hacia los comicios presidenciales. Estos 10 estarán entre los más determinantes, según Forbes México.

1 | Secuelas electorales (Estado de México y Coahuila)

Nada parece indicar que los dictámenes que emita el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (sobre los recursos de impugnación presentados por Morena, en el Estado de México, y Alianza Ciudadana, conformada por el PAN y el PRD, en Coahuila) vayan a ser distintos de los que hace cada vez que se le exige revisar una elección.

Y es que las acusaciones de que se violaron los principios de una elección legal porque se gastó de más, o porque hubo financiamiento ilegal, o se coaccionó el voto o hubo una intervención ilegal del gobierno federal son muy difíciles de probar con documentos, y eso limita la posibilidad de anular los comicios, dijeron analistas consultados.

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Por tanto, las elecciones de este año no serán el poderoso trampolín que proyectará a figuras de la oposición, como se llegó a pensar antes de los comicios.

Pero sí dejan huella, pues el desaseado contubernio PRI-gobierno federal en la campaña y el día de la votación arrojó suficientes evidencias como para animar a la oposición a organizarse en alianzas con tal de derrotarlos en 2018.

También dejaron clara la necesidad, en el ámbito judicial, de establecer más control sobre los órganos locales electorales. No están claras muchas reglas para 2018 y el Tribunal debe fijar criterios, sobre todo porque, simultáneo a la elección presidencial, habrá 30 elecciones locales.

2 | Peña Nieto, de lejitos

La impopularidad del presidente Enrique Peña Nieto afectó mucho a su partido en las recientes elecciones. Sin embargo, el haber obtenido un triunfo, aunque muy cuestionado, en la entidad donde fue gobernador le permite mantener una posibilidad de influir en la elección presidencial, si bien aún es muy incierto qué tanta fuerza conserva al interior de su partido para ser él quien decida quién es el candidato.

¿Qué tan determinante será su influencia? En parte, dependerá del prestigio que tenga en el momento de la decisión, y de la fuerza que posea para colocar a alguien dentro del PRI. Peña Nieto influirá, pero no con el mismo poder que tuvieron anteriores mandatarios priistas.

En opinión de diversos expertos en Ciencia Política, en el interior del PRI escogerán a su candidato y el presidente tendrá que mantener la distancia política adecuada para que el seleccionado de su partido no cargue con los costos de su baja popularidad.

Foto: Hector Guerrero/Bloomberg via Getty Images

3 | Vuelve la sombra de “El tapado”

“El tapado” fue por décadas una figura central en la sucesión del poder y una muestra plausible de la falta de democracia del sistema político mexicano. “El tapado” era un derecho que se tomaba el presidente saliente de elegir, entre sus colaboradores cercanos, a su sucesor en el cargo; pero, para evitar que éste fuera debilitado políticamente antes de las elecciones, lo protegía, lo ocultaba, “lo tapaba”, hasta que juzgaba que era el momento político adecuado para revelar su identidad. Así explicaba, en 1999, esta figura de “el tapado”, Jorge Carpizo, ex rector de UNAM y ex procurador general en el gobierno de Carlos Salinas.

En pleno siglo XXI, estudiosos del sistema político mexicano prevén una batalla política al interior del PRI, previo a la elección de su candidato presidencial para 2018, y llaman la atención sobre el hecho de que Manlio Fabio Beltrones vuelva a impulsar la idea de una segunda vuelta electoral y que se mencione la posibilidad de una elección primaria al interior del PRI.

No es que regrese la figura de “el tapado”, sino que nunca se ha ido, sigue gravitando. La duda es quién tomará esta vez la decisión del que será el ungido, para luego destaparlo. Seguramente el presidente influirá, pero no del todo.

4 | La fuerza real (y la imaginaria) de López Obrador

Antes de que empiece el proceso electoral de 2018, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es el único candidato presidencial ya definido como tal, y eso le da fortaleza.

No tiene contrincantes al interior de su partido, no tiene que negociar nada y puede elegir con toda la libertad a quienes integrarían su gabinete, si ganara en 2018.

Será en diciembre cuando se conozcan los candidatos presidenciales de los otros partidos y, si habrá o no una alianza opositora o alguna candidatura independiente. Sólo entonces se verá si la fuerza que hoy tiene AMLO se mantiene, aumenta o disminuye.

Analistas adelantan que la elección de 2018 será una carrera entre dos, y es casi seguro que uno de ellos será AMLO. Lo que ya logró, agregan, es que desde ahora se le vea como el enemigo a vencer; de ahí la tentativa de alianza entre PAN y PRD, de ahí que se comience a hablar de formar un gobierno de coalición y de ahí la guerra sucia del gobierno contra AMLO, que se intensificará conforme se acerquen los comicios.

Foto: Emilio Espejel / LatinContent / Getty Images

5 | Guerra sucia, un toma y daca

A AMLO le espera una fuerte batalla para defenderse contra la guerra sucia que ya se perfila en su contra, pero no se descarta que esas maniobras lo bajen del primer lugar que hoy tiene en las encuestas y lo lleven al segundo escalón.

Expertos que desmenuzan el término “guerra sucia” ejemplifican cómo AMLO también usa esa estrategia contra sus adversarios.

Por un lado, están las campañas negativas de ataque. Se insiste en que es populista, soberbio, dañino para la economía. Son juicios de valor… y son tan válidos como los de AMLO cuando se refiere a “la mafia del poder”.

Son invenciones, dicen expertos, exageraciones, y cada quien puede o no creerlas. Esas campañas de ataque son bienvenidas.

Pero hay otras que no lo son. En este cajón están las calumnias, inventarle delitos al adversario, hacer públicas fotografías comprometedoras y ponerle trampas. Esto último también ya comenzó a suceder: lo ocurrido con la diputada veracruzana Eva Cadena, a quien grabaron recibiendo dinero, supuestamente para entregarlo a AMLO, es un buen ejemplo

6 | Independientes de todo tipo, pero ninguno presidente

Hay quienes consideran que, de entrada, un candidato independiente fragmentaría el voto opositor. Hasta el momento, los personajes que amagan con tomar esta vía son el comunicador Pedro Ferriz de Con, el legislador Armando Ríos Piter, el defensor de los derechos humanos Emilio Álvarez Icaza, el ex legislador Gerardo Fernández Noroña y el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez.

A estos ciudadanos podría sumarse Margarita Zavala, de no ser nominada por su partido, el PAN, como su candidata a la presidencia. Analistas anticipan que habrá de todo: desde los que surjan con un interés genuino, hasta los que tengan el único propósito de fragmentar el voto opositor y los que aparezcan y luego declinen.

A los independientes no les fue nada bien en las elecciones del Estado de México y Coahuila. Pero el próximo año la historia puede ser distinta. Habrá que ver si la movilización que logren los independientes, sus posturas anti partidos y los llamados al no voto o al voto nulo hacen eco entre la ciudadanía. Lo que no se ve son posibilidades de que un independiente gane las elecciones.

Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, presidentes de PAN y PRD, respectivamente. Foto: pan.org

7 | PAN+PRD, la cuadratura del círculo

Hay posibilidades reales de que se concrete una alianza PAN-PRD; depende de que logren ponerse de acuerdo en quién será el candidato conjunto, sepan quién será el del PRI y de los cálculos estratégicos de los dirigentes del PRD.

Sobre éstos, el PRD tiene como prioridad sobrevivir al 2018 y, para ello, necesita propiciar que AMLO pierda la elección. De ese modo, conservaría su franquicia. Esa sería su premisa al ir en esa alianza.

En cuanto al PAN, no iría con el PRD si el candidato no fuera panista. Esa alianza tendría altos costos para ambos partidos. Es más difícil para la izquierda sumarse a una organización de derecha que a la inversa, sobre todo cuando el PRD es el ala moderada de la izquierda.

Pero en el PAN hay grupos radicales que ven cualquier izquierda como antagonista, además de que hay temas con los que no transige, como, por ejemplo, el aborto.

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8 | Corrupción, una etiqueta indeleble

Los escándalos de enriquecimiento ilícito con dinero público y desvío de recursos para apoyar campañas protagonizados, sobre todo, por gobernadores del PRI, han abonado al sentimiento antipriista de la ciudadanía y a la identificación de ese partido con la corrupción. Es un daño que está hecho.

Uno de los especialistas consultados comenta que, aun cuando podrían descubrirse más escándalos, si el gobierno federal ataca el problema y mete a cinco gobernadores a la cárcel en los próximos seis meses, podría revertir el desprestigio de su partido y hacer ver a la gente que, bueno, al final, Peña Nieto al menos está haciendo algo para combatir el problema.

Los escándalos de corrupción se vinculan con el desprestigio del presidente y del PRI. Es por eso que mucha gente piensa que la contienda del año que viene va a ser básicamente entre AMLO y el candidato del PAN o PAN-PRD.

En meses recientes, los ex gobernadores de Veracruz, Javier Duarte; de Quintana Roo, Roberto Borge; y de Chihuahua, César Duarte, han conmocionado a la opinión pública por los millonarios desvíos de recursos durante sus administraciones. Hasta ahora, sólo dos (Duarte y Borge) están presos.

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Foto: Dania Maxwell/Bloomberg vía Getty Images

9 | Ir contra las reformas, balas de salva

La amenaza de AMLO de echar atrás las reformas estructurales no será determinante para los electores ni para la discusión pública de cara a 2018.

Hay opiniones divididas sobre qué tanto insistirá el dirigente en el tema. Algunos dicen que AMLO sabe, por ejemplo, que hablar de la reforma energética es un riesgo; y no lo necesita; menos, cuando no hay debate público sobre el tema.

Otros piensan que puede tratar de hacerlo, pero de ahí a que logre un consenso en torno de su postura hay un gran trecho, pues aun si AMLO ganara la presidencia, por la importancia que tienen el PRI y el PAN no lograría votos suficientes en el Congreso como para derribar reformas que son constitucionales.

Además de la reforma energética, AMLO ha señalado que va a echar abajo el proyecto del nuevo aeropuerto de la zona metropolitana.

10 | Negociando con el enemigo

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es una paradoja para el PRI, el partido en el gobierno.

Es importante una buena negociación que modernice el acuerdo. Lo difícil es cómo hacer ver eso, no como una derrota del gobierno mexicano, sino como un enfrentamiento sano con el presidente Trump… hasta donde puede ser sano tener buenas relaciones con quien se posicionó como un enemigo de México.

Si bien han disminuido los ataques de Trump contra México, hay una especie de inmovilidad por la incertidumbre que genera el riesgo de que la economía mexicana se pueda descomponer, como demuestra el hecho de que, desde ahora, no hay un crecimiento claro.

Pero también hay quienes piensan que la renegociación del TLCAN no tendrá un peso específico en el horizonte político.

Lo que más puede afectar emocionalmente a los electores en México es el inicio de la construcción del muro prometido por Trump. Si esto ocurre en la primavera de 2018, desatará fuertes pasiones en México.

Foto: Héctor Vivas/LatinContent/Getty Images

Elaborado con apoyo de expertos, incluidos Luis Carlos Ugalde, Director General de Integralia Consultores y ex Consejero Presidente del IFE; y de Arturo Sánchez, Decano de la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey y ex Consejero Electoral del INE.

 

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