Por Javier Treviño Cantú*

Hace unos días releí el extraordinario libro de Timothy David Snyder, Sobre la tiranía: veinte lecciones que aprender del siglo XX, que publicó en 2017. Snyder, Profesor de Historia de la Universidad de Yale, escribe sobre los horrores del siglo XX y la amenaza del fascismo. Es un libro para ciudadanos preocupados por la democracia. Es una señal de alerta. Invita a tomar conciencia. Es un llamado a la responsabilidad y a la defensa de la libertad.  Es un manual que propone una fórmula para que los ciudadanos se enfrenten a las tiranías en potencia.

La lectura me trajo recuerdos de mis clases en Harvard, con los profesores Richard Neustadt y Ernest May, cuando explorábamos el uso de la historia en la toma de decisiones y el razonamiento por analogía.  Utilizábamos similitudes perceptibles como base para inferir alguna otra similitud que aún no se puede percibir.

El razonamiento analógico es uno de los métodos más comunes por el que los seres humanos tratamos de entender el mundo y tomamos decisiones. Snyder nos dice en su libro que “la historia no se repite, pero sí instruye”. Tiene razón. El riesgo que todos vivimos es que las sociedades pueden quebrarse.

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La lectura de este libro ahora, después de las elecciones del 1 de julio, cuando se pretende iniciar una “cuarta transformación”, nos invita a examinar nuestra historia, aprender las lecciones de nuestra experiencia, buscar los equilibrios y utilizar el razonamiento analógico para entender, cuáles de las 20 lecciones podrían llegar a aplicarse –y a necesitarse— en el caso mexicano. A continuación, transcribo textualmente cada una de las recomendaciones de Snyder.

  1. No obedezcas de antemano. La mayor parte del poder del autoritarismo se le ha sido otorgado gratuitamente. En tiempos como estos, las personas piensan con anticipación acerca de lo que un gobierno más represivo querrá, y se ofrecen a sí mismos sin que se les pida. Un ciudadano que se adapta de esta manera está enseñando al poder lo que puede hacer.
  2. Defender las instituciones. Las instituciones nos ayudan a preservar la decencia. Y necesitan de nuestra ayuda. No hable de “nuestra institución” a menos que la haga suya, actuando en su nombre. Las instituciones no se protegen a sí mismas. Caen una tras otra a menos que cada una sea defendida desde el principio. Por lo tanto, elija una institución que le interese: un tribunal, un periódico, una ley, un sindicato, y póngase de su lado.
  3. Cuidado con el estado de partido único. Los partidos que rehicieron Estados y suprimieron rivales no fueron omnipotentes desde el comienzo. Explotaron un momento histórico para hacer la vida política imposible para sus oponentes. Así que apoye el sistema multipartidista y defienda las reglas de las elecciones democráticas. Vote en las elecciones locales y estatales. Considere ser candidato a un puesto de elección popular.
  4. Asuma la responsabilidad por la cara del mundo. Los símbolos de hoy hacen posible la realidad del mañana. Nótense las suásticas y otros signos de odio. No mire hacia el otro lado para evitarlos, y no se acostumbre a ellos. Retírelos usted mismo y sea ejemplo para que otros lo hagan.
  5. Recuerde la ética profesional. Cuando los líderes políticos dan un ejemplo negativo, el compromiso profesional a la práctica justa, se vuelve más importante. Es difícil subvertir el estado de derecho sin abogados o realizar juicios sin jueces. Los autoritarios necesitan funcionarios obedientes, así como los directores de los campos de concentración buscaban empresarios interesados en “mano de obra barata”.
  6. Tenga cuidado con los paramilitares. Cuando los hombres armados que siempre han afirmado estar en contra del sistema comienzan a usar uniformes, y marchan con antorchas y fotos de un líder, el final está cerca. Cuando el paramilitar pro líder, la policía y los militares se entremezclan, ha llegado el fin.
  7. Sea reflexivo si debe estar armado. Si usted lleva un arma en el servicio público, que Dios lo bendiga y lo guarde. Pero sepa que los males del pasado involucraron a policías y soldados encontrándose, un día, haciendo cosas irregulares. Prepárese para decir que no.
  8. Destaque. Alguien tiene que hacerlo, seguro es más fácil ser seguidor. Puede parecer extraño hacer o decir algo diferente, pero sin esa inquietud, no hay libertad. Recuerde a Rosa Park (que lucho por los derechos civiles en Estados Unidos). En el momento en que usted se convierte en un ejemplo, el hechizo del status quo se rompe, y otros seguirán.
  9. Sea amable con el lenguaje. Evite pronunciar las frases que todos los demás dicen. Piense en su propia manera de hablar, aunque sólo sea para transmitir esa cosa que cree que todo el mundo está diciendo. Haga un esfuerzo para separarse del internet. Lea libros.
  10. Crea en la verdad. Abandonar los hechos es abandonar la libertad. Si nada es verdad, entonces nadie puede criticar el poder, porque no hay ninguna base para hacerlo. Si nada es verdad, entonces todo es espectáculo, y en ese contexto la billetera más grande pagará por las luces más deslumbrantes.
  11. Investigue. Descubra las cosas por usted mismo. Pase más tiempo leyendo artículos largos. Subsidie el periodismo de investigación mediante la suscripción a medios impresos. Tenga en cuenta que parte de lo que hay en internet está ahí para hacerle daño. Obtenga información sobre sitios que investigan campañas de propaganda (algunas de las cuales provienen del exterior). Asuma la responsabilidad de lo que usted comunica a los demás.
  12. Haga contacto visual y entable pequeñas charlas. Esto no es sólo cortesía. Es parte de ser un ciudadano y un miembro responsable de la sociedad. También es una forma de mantenerse en contacto con su entorno, derribar las barreras sociales y entender en quién debe y en quién no debe confiar. Si entra en una cultura de denuncia, querrá conocer el paisaje psicológico de su vida diaria.
  13. Practique la política corporal. El poder quiere que su cuerpo se relaje en su silla y sus emociones se disipen en la pantalla. Salga. Ponga su cuerpo en lugares desconocidos con personas desconocidas. Haga nuevos amigos y marche con ellos.
  14. Establezca una vida privada. Los gobernantes más desagradables usarán lo que saben sobre usted para empujarle. Limpie su computadora con regularidad. Recuerde que el correo electrónico es como la publicidad al aire libre. Considere usar una forma alternativa de internet, o simplemente úselo menos. Procure tener conversaciones en persona. Resuelva cualquier problema legal pendiente. Los tiranos buscan el gancho para colgarlo, así que no tenga ganchos.
  15. Contribuya a buenas causas. Manténgase activo en organizaciones, políticas o no, que expresen su propia visión de la vida. Elija una obra de caridad o dos y ayude. Habrá hecho una elección libre que respalda a la sociedad civil y ayuda a otros a hacer el bien.
  16. Aprenda de sus amigos en otros países. Mantenga amistades en el extranjero o haga nuevos amigos en otros países. Las dificultades actuales en los Estados Unidos son un elemento de una mayor tendencia mundial. Y ningún país va a encontrar una solución por sí solo. Asegúrense de que usted y su familia tienen pasaportes.
  17. Escuche las palabras peligrosas. Esté atento al uso de las palabras “extremismo” y “terrorismo”. Sea consciente de la fatalidad que pueden resultar con las palabras “emergencia” y “excepciones”. Enójese con el uso traicionero del vocabulario patriótico.
  18. Mantenga la calma cuando llegue lo impensable. La tiranía moderna consiste en la gestión del terror. Cuando ocurra un ataque terrorista recuerde que los autoritarios explotan tales eventos para consolidar el poder. El desastre repentino que requiere el fin de los frenos y contrapesos, la disolución de los partidos de oposición, la suspensión de la libertad de expresión y el derecho a un juicio justo, es el truco más antiguo del libro hitleriano. No caiga en la trampa.
  19. Sea un patriota. Establezca un buen ejemplo de lo que Estados Unidos significa para las generaciones venideras. Lo necesitarán.
  20. Sea tan valiente como pueda. Si ninguno de nosotros está dispuesto a morir por la libertad, todos moriremos bajo la tiranía.

El libro de Snyder tiene como objetivo entender los riesgos del fenómeno Trump. Es un instructivo para demócratas ante la amenaza del fascismo. Snyder ve que la tiranía acecha a la democracia en Estados Unidos, que Trump debe ser tomado en serio. Y defender la democracia exige a la ciudadanía participar, debatir y fortalecer a las instituciones.

*Subsecretario de Educación Básica.

 

Contacto:

Twitter: @javier_trevino

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