La energía es un factor clave para el desarrollo de cualquier país y sus ciudadanos. Bajo esta premisa, México con Energía, iniciativa que busca comunicar los beneficios de la apertura del sector energético, presentó un decálogo para garantizar la seguridad y competitividad energética del país.

1 Impulso a las inversiones: En los últimos cinco años se han comprometido inversiones por cientos de miles de millones de dólares en proyectos de largo plazo, los cuales se traducen en infraestructura, empleos y desarrollo regional; por ello es necesario brindar certidumbre jurídica a dichas inversiones. Asimismo, para incrementar la eficiencia del sector y aprovechar costos más bajos, es necesaria la continuidad de las obras en construcción.

2. Continuidad en las licitaciones petroleras y eléctricas: Estas licitaciones han sentado las bases para que México cuente con la energía que su crecimiento demanda. Nuestro país requiere que estos procesos continúen realizándose periódicamente, a través de subastas y rondas con fechas predecibles, basados en los planes técnicos y las necesidades del país.

3. Revisión, publicación y actualización de leyes y reglamentos: El cambio constitucional derivado de la Reforma Energética, implicó la promulgación de nuevas leyes, reglamentos y otras disposiciones jurídicas. Como sucedió en otros países, estos ordenamientos deben estar sujetos a revisión y consulta pública para impulsar la creación de un mercado competitivo y con piso parejo para los participantes. De igual forma, se debe garantizar que los órganos reguladores cuenten con el respaldo jurídico que garantice la independencia de su actuar.

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4. Seguridad para personal e infraestructura: Es necesario incluir en la estrategia de Seguridad Nacional las zonas y regiones donde se construyen proyectos energéticos, de modo que se garantice su desarrollo y operación, asegurando el acceso de los ciudadanos a la energía, de forma estable y con alta calidad.

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5. Coordinación de los tres niveles de gobierno: Es imprescindible que exista alineación en los niveles federal, estatal y municipal en cuanto a la regulación del sector energético, a fin de construir infraestructura de forma ágil y ordenada.

6. Formación de capital humano especializado para cubrir la demanda del sector: Se deben fomentar programas de formación y capacitación que permitan a más mexicanos aprovechar las nuevas oportunidades laborales, y se cubra así la demanda de profesionales y técnicos especializados en el mercado energético en todos los niveles educativos, desde vocacional hasta posgrado.

7. Impulso a energías limpias para cumplir metas medio ambientales: En 2034, al menos 35% de la electricidad debe provenir de energía limpia; para alcanzar esta meta, en apego a los Acuerdos de París y la Ley de Transición Energética, es indispensable el desarrollo de proyectos de renovables y el uso de combustibles amigables con el medio ambiente. México tiene la oportunidad de aprovechar la competitividad económica que los proyectos han alcanzado, tanto en instalaciones de gran capacidad, como en soluciones de generación distribuida, para lograr en el corto plazo la plena electrificación del país.

8. Consolidación de los procesos de evaluación social y de consultas indígenas: Estamos convencidos que es indispensable tener el aval social y consultar a las comunidades, especialmente a aquellas poblaciones indígenas que preservan tradiciones y costumbres, que convivirán con los proyectos y que recibirán sus beneficios; por ello, es importante concluir el marco legal e implementar procesos ágiles, transparentes y respetuosos, en estricto apego a los derechos humanos y que den certidumbre a todas las partes involucradas.

9. Aprovechamiento de oportunidades para la manufactura y proveeduría de servicios nacionales: El gran volumen de proyectos e inversiones que ya se han definido y los que se esperan, generan un panorama atractivo para estimular la manufactura nacional de componentes, equipos y refacciones, así como la proveeduría de múltiples servicios con recursos humanos y equipos técnicos basados en el país.

10. Transparencia: Es fundamental mantener los niveles de transparencia alcanzados en el sector, garantizando el acceso libre a la información de los contratos firmados por el Estado Mexicano. Asimismo, es clave incrementar la independencia técnica y financiera de los reguladores, para asegurar su capacidad de actuar en beneficio de México.

México con Energía fue creado por las principales asociaciones del sector energético en el país: AMEXHI, AMGN, ASOLMEX, AMDEE y AME, junto con el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI).

“Invitamos a los candidatos a analizar, discutir y definir un plan de acción a estos principios, basados en el marco legal que dicta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Las más de 340 empresas afiliadas, les reiteramos nuestro compromiso de trabajar juntos por México”, dice un comunicado de México con Energía.

 

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