Por Melanie Amaya*

La comunicación asertiva trae grandes beneficios a nuestra vida personal y laboral. Según diversos estudios las personas que aprenden a comunicarse con asertividad mejoran su desempeño; manejan mejor su tiempo; tienen relaciones más sanas; llevan una vida menos estresante; inspiran respeto y confianza, y mejoran su capacidad para tomar decisiones y resolver problemas.

Un líder que es efectivo al comunicarse no sólo mantiene relaciones constructivas con su equipo, sino que usa la comunicación como una herramienta a través de la cual impacta positivamente los resultados.

Sin embargo, muchos líderes, sin darse cuenta, se comunican de forma agresiva, pasiva o pasivo-agresiva cuando se sienten preocupados, inseguros, estresados, temerosos o amenazados, afectando la calidad de su liderazgo, las relaciones con sus colaboradores, su capacidad para alcanzar metas, y produciendo un impacto negativo en su entorno.

Algunas claves asertivas que los líderes pueden tener en cuenta para ser efectivos al comunicarse son:

  • Hablar en primera persona: Cuando un líder expresa sus ideas, deseos y opiniones en primera persona, genera apertura al diálogo y los demás están más dispuestos a escuchar. Esto implica comunicarse usando expresiones como: “yo pienso”, “en mi opinión”, “desde mi perspectiva”, “yo necesito”, “a mí me gustaría”, etc.
  • Usar un lenguaje apreciativo: Si un líder quiere ser escuchado y que su equipo tenga en cuenta sus sugerencias, debe demostrar aprecio desde su lenguaje verbal y no verbal. Esto incluye felicitar a sus colaboradores por sus logros, reconocer sus contribuciones, elogiar sus fortalezas, agradecer sus aportes, sonreír, saludar con afecto, entre otros.
  • Dar feedback sobre las acciones y sus consecuencias: Uno de los errores más frecuentes que cometen los líderes es juzgar a sus colaboradores cuando los corrigen, activando en su equipo respuestas defensivas como huir o atacar. Para evitar caer en este error al retroalimentar es importante hablar sobre cuál fue la acción específica que el colaborador realizó y cuál fue el impacto de su comportamiento, sin usar adjetivos que descalifican a las personas.
  • Tomar perspectiva: Para que un líder sea efectivo al comunicarse necesita desarrollar su inteligencia emocional. En vez de reaccionar en piloto automático, debe aprender a tomar perspectiva, cuestionar sus suposiciones y regular sus emociones para expresarse con firmeza, calma, seguridad y empatía.
  • Usar un lenguaje empoderado: Cuando un líder usa expresiones como: “es que uno se enoja” o “tú me haces enojar”, no se está haciendo responsable por lo que a él o a ella le sucede y está culpando a otros por sus sentimientos. Por eso es importante hablar en primera persona.
  • Ser específicos: Si un líder desea que su equipo se comporte de cierta manera, debe ser directo al comunicarse. Una expresión como, por ejemplo: “quiero que seas más responsable” es ambigua y poco clara. Mientras que al decir: “me gustaría que entregues los informes puntualmente cada semana”, el mensaje es específico y deja claro que se espera del otro.
  • Usar técnicas para mejorar su estilo de comunicación: Una comunicación asertiva es firme, honesta y directa, al mismo tiempo que es respetuosa, tranquila y empática. Sin embargo, muchos líderes no son conscientes de cómo sus palabras, movimientos, gestos y tono de voz afectan su asertividad. Por eso deben recibir retroalimentación de su equipo, o de un coach profesional, para comprender cuál es su estilo de comunicación y poner en práctica técnicas de comunicación asertiva.

*Cofundadora y CEO de Amayaco. Coach ejecutiva y consultora en liderazgo.

 

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