La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) asegura que no hay suficiente competencia en los servicios de autotransporte federal de pasajeros (o autobuses) de primera, de lujo, ejecutivo y transporte desde y hacia puertos y aeropuertos, de ninguna región del país.

“Prácticamente todas las grandes empresas de transportistas (de autobuses) del país tienen relación o negocios en común con algún otro. Esto reduce la rivalidad y los incentivos para competir entre ellos, a la vez que facilitan que lleven a cabo conductas anticompetitivas, como sucedió en 2022”, declara el organismo al mando de  Andrea Marván Saltiel. 

De igual forma se identificó la ausencia de competencia en la región Noroeste, que abarca los estados de Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y Sonora, afirma.

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Las grandes empresas y la la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) deben implementar programas de cumplimiento para prevenir violaciones a la Ley Federal de Competencia Económica, señala.

Agrega que el autotransporte federal de pasajeros es la opción de movilidad más utilizada por la población en México, ya que en 2022 las familias mexicanas destinaron 20 por ciento de su gasto en transporte.

La empresas dan servicios de autobuses de lujo, ejecutivo, primera, económico, mixto y transporte terrestre de pasajeros desde y hacia puertos marítimos y aeropuertos.

Actualmente seis son las posibles barreras a la competencia y libre concurrencia que podrían estar afectando en el mercado de autotransporte federal y las terminales de pasajeros

1.- Existencia de relaciones entre competidores. Se observó la presencia de múltiples sociedades, coinversiones y relaciones horizontales entre competidores en el servicio de autotransporte de pasajeros (o autobuses). Prácticamente todas las grandes empresas de transportistas del país tienen relación o negocios en común con algún otro. Esto reduce la rivalidad y los incentivos para competir entre ellos, a la vez que facilitan que lleven a cabo conductas anticompetitivas, como sucedió en 2022.

2.- Directorios cruzados y espacios de contacto entre competidores. Se identificó que un conjunto de personas forma parte de órganos de administración de empresas que compiten entre sí. Además, se identificaron múltiples espacios en los que los directivos de sociedades competidoras interactúan entre sí, particularmente en los órganos de administración de terminales de pasajeros y en Canapat. Todo ello puede facilitar el intercambio de información sensible entre competidores, incentivar acuerdos anticompetitivos y afectar la competencia del mercado en perjuicio de los consumidores.

3.- Obligación regulatoria de contar con terminales de pasajeros de origen y destino para prestar el servicio de autotransporte de pasajeros. Actualmente, la regulación exige el uso de terminales para el ascenso y descenso de pasajeros. No obstante, la AI concluyó que, bajo el cumplimiento de ciertos criterios de seguridad en el ascenso y descenso de pasajeros, este servicio podría proveerse en lugares distintos a las terminales de pasajeros, diversificando el acceso de los pasajeros a este servicio.

4.- Limitación del permiso a rutas específicas para prestar el servicio de autotransporte de pasajeros. La limitación a una única ruta autorizada en los permisos de autotransporte dificulta que las empresas puedan adaptarse a cambios en el mercado para atender de mejor manera a los pasajeros. Esto reduce su capacidad de respuesta competitiva y resta dinamismo a los mercados.

5.- Discrecionalidad, opacidad y poca transparencia en la operación de las terminales de pasajeros. Como resultado, se ha dificultado la entrada de nuevos agentes económicos a los mercados y se generan ventajas para las empresas ya establecidas ante la falta de claridad en los tiempos y requerimientos de los procesos.

6.- Restricción regulatoria para utilizar vehículos distintos a autobuses para prestar el servicio de autotransporte de pasajeros ( o autobuses). Las empresas que deseen ofrecer servicios de autotransporte de pasajeros en las modalidades Económica, De Primera, De Lujo y Ejecutiva deben utilizar forzosamente autobuses con capacidad de más de treinta pasajeros. El uso de otros vehículos más pequeños podría reducir los costos de operación y les permitiría atender una mayor variedad de rutas y de pasajeros.

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De manera preliminar, cada una las barreras a la competencia se pueden eliminar si las empresas competidoras dan por terminadas sus coinversiones en servicios de autotransporte y evitan que las mismas personas tomen decisiones en varias empresas diferentes que deben competir entre ellas, afirma la Cofece.

También se propusieron una serie de medidas consistentes en recomendaciones dirigidas a la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes, a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores, para modificar la regulación y dar mayor dinamismo a los mercados del servicio de autotransporte de pasajeros (o autobuses).

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