La planeación es una parte fundamental en cualquier estrategia de negocios, establecer una comunicación con nuestros clientes por Internet no tiene por qué ser la excepción. Aquí te lo hacemos fácil.

 

Una buena estrategia de comunicación en social media requiere analizar varios factores que van desde los objetivos propios de la marca hasta el presupuesto que se quiere asignar a la campaña. Todo cuenta en el momento de lograr resultados. Y si bien es cierto que cada plan requiere un tratamiento ad hoc, es posible que optimicemos recursos si hacemos una planeación correcta desde el principio.

No hay recetas mágicas, pero sí hay procesos lógicos. Así, al momento de hacer la planeación debemos tomar en cuenta tres situaciones clave que facilitarán el diseño y la implementación de un plan efectivo de comunicación para las redes sociales.

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1. Hacer un diagnóstico del producto/marca/institución

Antes de dar cualquier paso, primero hay que hacer un análisis de cuál es nuestra situación en los social media y cuál es el propósito de tener presencia digital. Tener claros nuestros objetivos y vincularlos con el plan general de marketing o comunicación es básico. Para orientar mejor su plan, haga las siguientes preguntas:

  • ¿La empresa o institución tiene un plan general de comunicación o marketing?
  • ¿Existe una estrategia previa de social media? De ser así,  ¿por qué deseo cambiarla?
  • ¿Para qué quiere la empresa/institución tener presencia en redes sociales?

 

2. Diseño de estrategia.

Una vez que dejamos en claro cuál es la razón de ser de nuestra presencia digital, el siguiente punto es saber cómo vamos a lograrlo. El desarrollo de objetivos para cada una de nuestras actividades online debe ser claro, alcanzable y medible. Ello nos dará un plan preciso y nos ayudará a decidir en qué redes interactuar y cómo hacerlo.

Aquí debemos al menos debemos dividir nuestros objetivos y acciones en tres puntos básicos:

  • Información: Es la materia prima de cualquier red social, por tanto hay que saber compartirla y dosificarla. Por tanto, de acuerdo a nuestros objetivos debemos decidir cuándo será propia, cuándo curaremos información y cómo hacerla llegar a los demás usuarios.
  • Interacción: Al momento de entrar en los social media, cualquier marca o institución se “humaniza”; es decir, los otros usuarios interactúan y tratan a la cuenta como si se tratara de una persona. Aquí hay que decidir cómo vamos a interactuar, cuál será nuestro carácter y nuestra forma de ser. Además, debemos tener en cuenta que al final del día lo que lograremos con la interacción es generar identidad y apego con los demás usuarios, es decir, engagement.
  • Elección adecuada de redes sociales. No se trata simplemente de abrir un perfil en Facebook simplemente porque todas las marcas lo tienen o usar Vine porque se puso de moda. Debemos elegir las redes que concuerden con nuestro plan de comunicación y, al mismo tiempo, ayuden a cumplir nuestros objetivos de información e interacción. Haga usted dos preguntas básicas:
    ¿Por qué elegí las redes en las que tengo presencia?
    ¿Qué deseo que hagan los usuarios con los contenidos que genero y comparto?

 

3. Métrica y Evaluación

Una campaña que no se mide y evalúa es como si nunca se hubiera puesto en marcha. Además, para las redes sociales es importante medir por separado al menos tres factores que resultan de vital importancia en cualquier estrategia de comunicación: la marca o institución; la campaña; y los usuarios.

Para tal efecto, es válido hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué sucede con la campaña? ¿Con qué conceptos o palabras clave la asocian nuestros usuarios? ¿Cuál es su alcance? ¿Su impacto es positivo, negativo o pasa desapercibida?
  • ¿Qué sucede con la marca? ¿Qué tipo de reacciones genera? ¿Cómo la verbalizan los demás usuarios?
  • ¿Quiénes y cómo son los usuarios? ¿Qué hacen con nuestra información? ¿Es el target que queríamos alcanzar?

Este último punto es muy importante puesto que si nuestra campaña estaba dirigida a cierto público, quizá descubramos oportunidades de negocio al darnos cuenta que no necesariamente los usuarios que pensábamos son los que mejor reciben la información.

Vale la pena revisar nuestras actividades online y hacer una crítica sincera y profunda para saber si es que están animando la dinámica de nuestro negocio o la imagen de nuestra institución o se han convertido en una carga para nosotros. A final de cuentas, los usuarios sin saberlo, son los que marcan el camino que habremos de seguir.

Gráfico: Brenda Mata Rojas.

Gráfico: Brenda Mata Rojas.

Contacto:

Twitter: @sincreatividad

 

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