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    La palabra “tóxico (a)” se ha puesto de moda. En la definición de la Real Academia Española significa “que contiene veneno o produce envenenamiento”.

    De acuerdo con la Revista Retina del diario español El País, existen ciertos rasgos para notar si un empleado es “tóxico” por su manera de comportarse frente a los retos diarios, como en las relaciones interpersonales con sus compañeros de trabajo y sus superiores.

    La publicación señala que, muchas veces, los trabajadores no son conscientes de los estragos que pueden causar en un equipo o tampoco notan la imagen que proyectan hacia los demás.

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    Pero, ¿cómo identificar a un compañero “tóxico”? O ¿soy yo un trabajador que entra en esa definición?

    A continuación, los rasgos de un colega nocivo, según la revista ibérica:

    Se maneja en los extremos: intenta imponer sus puntos de vista y le incomoda ceder; o muestra un desinterés absoluto por participar en los proyectos y hace lo mínimo para satisfacer sus tareas, lo que retrasa a los demás participantes.

    Falta de empatía: Se enfoca demasiado en las tareas laborales y descuida la interacción con los otros, por dar muestras de competencia. Esta situación puede resultar en una aparente muestra de egoísmo, por lo que se sugiere mostrar calidez y apertura.

    Inflexibilidad: Siguen las reglas al pie de la letra, sin tomar en cuenta las circunstancias o que la norma atente, en cierto momento, con la productividad. Suelen ser personas que se muestran siempre férreas y obligan a sus compañeros a seguir los lineamientos a rajatabla.

    “La señal más obvia es que es habitual que tenga conflictos con distintas personas, en varios ámbitos de su vida y situaciones diferentes”, señala Elisa Sánchez, psicóloga laboral citada por Retina.

     

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