Además de las medidas  para equilibrar el presupuesto y los índices de deuda,  el Gobierno  Federal proyecta que las reformas estructurales son la base para erradicar la pobreza en México.

 

 

Después de los resultados presentados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el  titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray, subrayó que la vía para abatir la pobreza es el crecimiento económico.

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Por ello, el Gobierno Federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, combatirá los índices de pobreza con el crecimiento sostenido de la economía mexicana, según un comunicado de la SHCP.

Un presupuesto equilibrado,  mantener bajos niveles de endeudamiento público, y establecer medidas prudenciales como tener niveles suficientemente elevados de reservas internacionales o la compra de coberturas petroleras para protegernos ante la volatilidad de los mercados internacionales, fueron algunos de los puntos que señaló el secretario como ejes para resguardar la economía.

El titular de la SHCP reforzó su postura sobre el reto de México en materia de crecimiento potencial a través de las reformas estructurales como elementos esenciales para que México pueda crecer de manera sostenida, a un paso más acelerado y constante.

“La reforma en materia de competencia económica, de telecomunicaciones; la reforma financiera que está discutiéndose en la Cámara de Diputados, y las reformas energética y hacendaria que habrán de presentarse en breve al Congreso de la Unión, sin duda son elementos esenciales”, destacó.

Un reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), arrojó que entre 2010 y 2012, el número de personas en situación de pobreza en México aumentó de 52.8 millones a 53.3 millones, 500,000 más en sólo dos años.

Al respecto, el secretario expuso que si algo se puede aprender de estas cifras es que el enfoque de asistencia  de la política social no es suficiente, por lo que para dar mayor efectividad a los programas sociales se habrán de rediseñar sus principios y sus reglas, para vincularlos con la productividad y hacer de ellos un elemento que induzca productividad, el crecimiento económico  y no sólo ser un paliativo.

“Es la volatilidad del precio de los alimentos, particularmente aquellos que integran la canasta básica, aquella que más daña a la economía familiar, particularmente de los que menos tienen”, subrayó.

Detalló que  la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Agricultura, la Secretaría de Desarrollo Social,  trabajan en conjunto con el Banco de México para establecer mecanismos que permitan dar mayor estabilidad al precio de los alimentos y contribuir a disminuir la inflación, no solamente subyacente sino la no subyacente.

La titular de la Sedesol, Rosario Robles Berlanga,  enfatizó que es necesario romper el paradigma de que los pobres no tienen potencial productivo y están condenados a vivir sólo de subsidios.

“Los subsidios  no modifican la condición estructural de la pobreza; la contienen, la aminoran, pero no la modifican radicalmente”.

La funcionaria añadió que parte importante del rediseño de los programas sociales es la participación social y comunitaria, pues permite regenerar el tejido y lograr cohesión social.

“Casi la mitad de los mexicanos están en condiciones de pobreza y  esta condición estructural no se ha transformado a pesar de los programas de transferencias monetarias se han aplicado a través de políticas sociales. Sin embargo, la condición estructural de la pobreza en México no ha aumentado”, afirmó.

 

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