Para los supuestos de inversión en bienes inmuebles existe la posibilidad de obtener la residencia legal en España, paso previo tras dos años a poder optar por la nacionalidad española.

 

Por Fernando Martín Anes

 

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¿Por qué España?

Actualmente, España se ha convertido en centro de interés mundial para la inversión. Una posición estratégica, una economía que apunta a la recuperación, una calidad de vida de primer orden y un marco jurídico seguro hacen de este país del sur de Europa una opción más que interesante. Tradicionalmente, objeto de deseo por parte de las economías latinoamericanas, está más en auge que nunca, máxime teniendo en cuenta que, por razones culturales, es el paso previo ideal para acceder al resto de Europa por parte del inversor latinoamericano.

Históricamente, México es el máximo inversor en España, seguido muy de cerca por Brasil, como potencias latinoamericanas que tienen interés en el mercado español y europeo. Las cifras, como se aprecia, son demoledoras.

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Internacionalización

En el proceso de internacionalización y aterrizaje en España existe un punto crítico una vez afrontada la decisión de abordar el mercado español, que no es otra que decidir qué forma jurídica elige la matriz en el mercado local español.

Al respecto existen varias opciones que vamos a plantear como las más utilizadas. En primer lugar, y la más recomendada, es la vía de la sociedad mercantil. En derecho español existen distintas tipologías de sociedades mercantiles que se adaptan a las necesidades concretas de cada negocio. En particular, la característica más importante es la limitación de la responsabilidad de los socios al capital social aportado. Así, las sociedades de responsabilidad limitada, más operativas y fáciles de gestionar, están pensadas para negocios en los que existan pocos socios, tengan una relación de confianza y la inversión inicial no sea muy elevada (no obstante, la cifra de negocios puede ser ilimitada). Por el contrario, las sociedades anónimas, auténticos corporativos, en los que hay una gran pluralidad de pequeños accionistas, es más adecuada para grandes inversiones o aquellas destinadas a crear joint ventures con otras sociedades locales o a ser participadas por otras empresas y entidades financieras. Su gestión es más costosa y con mayor carga de formalismos ante la administración.

Otras opciones, más livianas a la hora de implantarse en España, son las sucursales o las oficinas de representación. Estas oficinas están pensadas más bien para iniciar trabajos de prospección de mercado e investigación, teniendo limitaciones en cuanto a su operativa societaria. Suelen funcionar como un mero centro de gastos y no pueden ejercer la actividad de forma completa como con el resto de sociedades.

 

Otras cuestiones de interés, la fiscalidad

Una vez implantados mediante una sociedad mercantil en España es de resaltar que el sistema fiscal español es flexible y progresivo, lo que hace que el Tipo Medio Efectivo (TME) al que tributa una sociedad mercantil española sobre sus beneficios sea del 19.50%. No obstante, hay que tener en cuenta que, a diferencia del sistema fiscal mexicano, el español es flexible en cuanto a la aplicación de los gastos deducibles; de ahí su ventaja y competitividad. Así, todo gasto que venga relacionado con la actividad económica es deducible de los ingresos en el impuesto de sociedades, que es el que grava a las sociedades mercantiles.

 

Residencia por inversión

Gracias a la nueva Ley de Emprendedores, para los supuestos de inversión en bienes inmuebles existe la posibilidad de obtener la residencia legal en España, paso previo tras dos años a poder optar por la nacionalidad española, cuestión ésta que está teniendo gran aceptación por parte de los inversores mexicanos, dado que el pasaporte español también permitirá el tránsito por toda la Unión Europea sin necesidad de visado o trámite alguno.

 


Fernando Martín Anes es abogado senior GDP Abogados y Consultores España/México (grupo de consultores especializados en los marcos jurídicos español y mexicano, así como en el diseño y ejecución de estrategias empresariales, administrativas y comerciales. Está conformado por un equipo binacional enfocado en temas legales, fiscales, administrativos y comerciales. Es la primera firma con estructura propia en España para atender el mercado europeo y en México para América. Inició operaciones en el 2007).

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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