Por Mauricio Hurtado de Mendoza*

Hay una perspectiva optimista de los CEO a nivel global en el corto plazo, de acuerdo con la 21ª Encuesta Anual de CEO, elaborada por PwC. A pesar de las transformaciones que pudiera experimentar el mundo a nivel geopolítico -como las reformas estructurales del gobierno del presidente Trump, el Brexit o el conflicto de Cataluña- los directores generales consideran que la economía mejorará en los próximos 12 meses. ¿Por qué? Existen indicios que insinúan una parcial recuperación de la crisis acontecida en 2008.

En primera instancia, la Eurozona -una de las regiones más afectadas por la caída económica de hace casi 10 años- está mostrando un lento, aunque sostenido crecimiento. Reino Unido, a pesar de los augurios que trajo consigo el Brexit, no ha presentado una desaceleración dramática. El precio de los commodities se ha estabilizado, lo que ha reactivado la aceleración de las economías de Rusia y Brasil. China, por su parte, busca implementar reformas que aumenten nuevamente su atractivo para la inversión extranjera. Finalmente, Estados Unidos -el país más atractivo para la inversión de acuerdo con los 1,293 CEO entrevistados en 85 países- está creciendo a una tasa cercana al 3%, debido a los cambios administrativos a favor de las empresas que ha mostrado Donald Trump, como el recorte a los impuestos.

Al respecto, el economista y decano de la Columbia Business Schools Gleen Hubbard, entrevistado para el análisis del reporte, señaló: “Estamos en una recuperación cíclica que ha estado sucediendo durante muchos años desde la crisis financiera. La gente se ha vuelto más optimista. Creo que, en la mayor parte del mundo, los CEO creen que los cambios en las políticas continuarán mejorando el crecimiento”.

PUBLICIDAD

México, la incertidumbre

Aunque la encuesta muestra una visión positiva de los CEO no todas son buenas noticias. Una de las preguntas que incluye anualmente la encuesta es: ¿Cuáles son los tres países, excluyendo el país en el que reside, que considera más importantes para las perspectivas de crecimiento general de su organización en los próximos 12 meses? Las respuestas fueron las siguientes:

Como se puede observar, México descendió del octavo lugar al décimo tercero entre 2017 y 2018. Podemos resaltar tres razones que explican la caída del atractivo de nuestro país como destino de inversión:

  1. La renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN). Aunque se han tenido ya varias rondas, aún no se percibe con claridad cuáles serán los resultados que tendrán las reuniones entre los gobiernos de los tres países, por lo que una posible ruptura de este acuerdo comercial aún se considera como una posibilidad.
  2. La Reforma Fiscal de Estados Unidos. Como ya lo hemos comentado en otros foros, la reducción de la tasa de interés anunciada en esta reforma contiene un programa de repatriación de utilidades que frenará algunos proyectos de inversión, no sólo para México, sino para otros países en general.
  3. Elecciones. Los procesos electorales crean incertidumbre y suelen reducir el número de inversiones tanto nacionales como extranjeras. Consideramos que hacia el mes de septiembre se reactivará el apetito de los inversionistas y veremos mayor actividad económica en el país.

Pese a los factores que han generado cierta inestabilidad, México mantiene un gran atractivo para los inversionistas. El ser el país con el mayor número de acuerdos comerciales a nivel global lo convierte en un puente natural para llegar a otras economías, como Europa y Latinoamérica. Además, es un participante activo en organismos y foros multilaterales y regionales, que lo mantiene vinculado prácticamente con todas las naciones.

Asimismo, las reformas estructurales impulsadas por la presente administración han aumentado el interés de empresas nacionales y trasnacionales por invertir en los sectores energético, minería y automotriz, por sólo mencionar algunos.

Hacer de los retos una oportunidad

A diferencia de años anteriores, los CEO a nivel global consideraron que se ciernen nuevas amenazas sobre el crecimiento de sus empresas, como lo son el terrorismo, la ciberseguridad y la incertidumbre geopolítica.

No obstante, gran parte de ellos ve en la globalización la oportunidad para seguir creciendo. De acuerdo con el 95% de los CEO encuestados, la globalización ha permitido la conectividad universal y ha facilitado la movilización de capital, gente, bienes e información. El 90% considera que ha ayudado a crear una fuerza de trabajo más educada y con mayores habilidades; en tanto que 87% opina que ha aumentado el acceso universal a infraestructura y servicios básicos, y el 85% que ha armonizado las regulaciones.

El acortamiento de la brecha entre ricos y pobres y el combate al cambio climático son dos aspectos, de acuerdo con los CEO a nivel mundial, que aún presentan áreas de oportunidad: la encuesta mostró que 39% de ellos considera que la globalización no ha ayudado a reducir la brecha entre ricos y pobres y 30% que no ha mostrado efectos sobre el cambio climático.

Los CEO ven que el mundo está cada vez más fracturado -como lo indica el tema principal del Foro de Davos este año-  lo que pone en riesgo el incremento al acceso a internet o tener una mayor integración corporativa. En cambio, indican, el nuevo entorno multiplica las creencias y los sistemas de valores de la sociedad y la diversidad de reglas y libertades.

¿De qué forma los CEO pueden ayudar a contrarrestar los efectos de un mundo que cada vez se divide más? Nosotros proponemos cuatro maneras:

  1. Adoptar nuevas medidas de prosperidad que más allá de mostrar el crecimiento económico observen el progreso social.
  2. Fomentar un desarrollo tecnológico benéfico para la sociedad, es decir, que las tecnologías emergentes satisfagan las necesidades humanas por medio de herramientas como la telemedicina o el aprendizaje a distancia.
  3. Educar para el futuro, lo que significa que nuestro sistema educativo requiere empoderar a los estudiantes para enfrentar los retos del mañana.
  4. Comprometerse con un propósito, que no es más que llevar el progreso que como empresarios nos comprometimos a generar en nuestra misión, visión y valores.

Aprender a invertir en lo importante, en las capacidades diferenciadoras, en lo que nos ayuda a crecer como empresa y como sociedad, esa es la oportunidad y el reto. La clave está en conocernos mejor para reaccionar con mayor oportunidad a los cambios que la nueva era presenta a cada momento.

*Socio Director de PwC México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

¿Un simple turista o un viajero responsable?
Por

Esta es una pequeña guía para que no seas un turista indeseable. Viajar a otros lugares también implica respetar a quien...