La virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum dio este jueves a conocer parte de los nombres que conformarán su gabinete a partir del 1 de octubre cuando asuma la presidencia del país y en el que destaca el nombre de Juan Ramón de la Fuente como jefe de la diplomacia mexicana.

De la Fuente, nacido hace 72 años en Ciudad de México, es una figura de muy conocida en la política, ya que acumula una larga trayectoria junto a Gobiernos de distinto signo en diversas funciones.

El futuro secretario de Relaciones Exteriores ya formó parte del Gobierno priísta del presidente Ernesto Zedillo, en el que se desempeñó como secretario de Salud de 1994 a 1999.

De la Fuente, médico de formación, es además un reconocido académico, que acumula más de 19 doctorados Honoris Causa en distintas universidades de Europa, Norteamérica y Latinoamérica y en cuyo currículum destaca su labor como rector de la UNAM, cargo que ejerció durante ocho años (1999-2007).

Recientemente, ejerció como representante permanente de México en las Naciones Unidas entre 2018 y 2023, durante gran parte del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los retos diplomáticos para Juan Ramón de la Fuente

“La agenda internacional tendrá continuidad porque hay muchas cosas muy buenas que hay que consolidar y mantener. Y también ir incorporando algunos cambios dependiendo de las circunstancias”, explicó el próximo secretario tras anunciarse su nombramiento.

De la Fuente resaltó la “larga tradición diplomática de excelencia y de país mediador de México” y se comprometió “a honrar esas tradiciones”.

El nuevo Gobierno de Sheinbaum ya anunció su visión aperturista en materia internacional en contraste con la administración de AMLO, quién solo salió siete veces al extranjero durante su mandato.

En este sentido, De la Fuente abordará importantes retos, algunos legados del anterior sexenio y otros ligados a la actualidad más inmediata.

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En primer lugar está la relación con Estados Unidos, donde el exmandatario Donald Trump (2017-2021), muy beligerante con México, podría volver a la Casa Blanca tras las elecciones de noviembre, lo que podría implicar un cambio tras la buena sintonía existente con el Gobierno del presidente Joe Biden.

No obstante, y gane quien gane, una de las claves de la relación bilateral será la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), destino de más del 80% de las exportaciones mexicanas y principal motor de la economía nacional, cuyas negociaciones comenzarán en 2025.

Otros desafíos del próximo canciller serán la demanda de México contra Ecuador en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) tras el asalto a la Embajada mexicana en Quito el 5 de abril, y la reparación de los lazos quebrados con Perú, compañero de la Alianza del Pacífico, tras la declaración de ‘persona no grata’ del embajador mexicano en Lima.

Con información de EFE

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