En Estados Unidos, los aeropuertos están bajo silencios fantasmales y albergan apenas el 5% del número de viajeros en comparación con los del año pasado. Una vez que la pandemia del coronavirus se alivie, el regreso a la normalidad no será rápido. Las nuevas medidas de detección y seguridad de la salud prometen complicar aún más los viajes a nivel mundial y las aerolíneas serán versiones reducidas, con redes de rutas más cortas y una experiencia de vuelo transformada.

Podrían pasar de dos a cinco años antes de que el número de pasajeros regrese a los niveles del 2019, indica Helane Becker, analista del banco de inversión Cowen. En tanto, las aerolíneas estadounidenses están reduciendo su tamaño en consecuencia; se espera que terminen el año con un 20% al 30 % menor en comparación con el inicio de año. Las preocupaciones de seguridad se verán agravadas por una profunda y repentina recesión que está dejando a millones de personas sin trabajo y endeudados. “Si tiene la suerte de tener un propietario que le permita diferir el alquiler, debe pagarlo y también las facturas de su tarjeta de crédito antes de pensar en ir a Disney World”, dice.

¿Cómo cambiarán los viajes para quienes puedan pagarlos?

  • Espere tarifas baratas al principio

Después de eso, la flecha apuntará hacia arriba: Una vez que finalicen los bloqueos, las aerolíneas ofrecerán ofertas para atraer a los cautelosos a dejar de lado sus miedos y volar de nuevo. “Tendrás que pellizcarte y decir por qué no estoy haciendo esto”, dice Robert W. Mann Jr, consultor de aviación.

Los viajeros adinerados serán los primeros en probar las aguas, dice Mann, y “cuando los canarios vuelvan no infectados ni afectados”, eso dará a las corporaciones razones para relajar sus prohibiciones de viaje y enviar a los guerreros de la carretera, regresando de nuevo a las aerolíneas a algunos de sus clientes más lucrativos.

Si las aerolíneas dejan los asientos vacíos para permitir el distanciamiento social, ya sea voluntariamente o debido a las regulaciones gubernamentales, por cualquier período de tiempo, eso los presionará para aumentar las tarifas. El año pasado, las aerolíneas de todo el mundo continuaban ofreciendo sus asientos a pesar de que la cabina estuviera llena en un 66%, según el grupo industrial IATA. Si los asientos del medio se reservaran, eso significaría que en el mejor de los casos solo el 67% de los asientos estarán disponibles.

La reducción del servicio a las ciudades de segundo y tercer nivel y la menor competencia también podrían generar tarifas más altas para algunos destinos.

  • Viajar será más inconveniente

Tendremos menos opciones y algunas rutas que alguna vez fueron muy frecuentes de visitar ahora requerirán conexiones, quizás por una ruta tortuosa. Además las escalas en los centros podrían ser más largas, incluso en las rutas populares, es poco probable que los vuelos de la madrugada y de la tarde que existían antes de la pandemia regresen por años y podrían recortarse los vuelos del mediodía que no son tan populares entre los viajeros de negocios.

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  • Espere exámenes de salud en los aeropuertos y filas potencialmente más largas

Luego del 11 de septiembre, las nuevas medidas de control de seguridad del aeropuerto y las inspecciones de maletas por parte de la Agencia de Seguridad del Transporte ocasionaron filas más largas y tiempos de espera. Eso ayudó a eliminar algunas de las rutas de corto recorrido más cercanas, lo que hizo que conducir fuera una alternativa más barata y conveniente.

Ahora, la detección del coronavirus probablemente se convertirá en una característica estándar de la experiencia de viaje, al menos hasta que se desarrolle una vacuna y se use ampliamente, lo cual podría llevar años. La semana pasada, Emirates Airlines anunció que había examinado a los pasajeros para detectar el Covid-19 en el check-in en Dubai, para un vuelo a Túnez, utilizando un análisis de sangre de diez minutos.

Aún no se cree que esos tipos de pruebas sean confiables. Los viajeros que se han recuperado del coronavirus pueden recibir un certificado de salud que compruebe que tienen inmunidad, lo que les permite avanzar rápidamente. Se ha debatido sobre la creación de un proceso de prueba y documentación para que las tripulaciones de vuelo y los pasajeros sean analizados antes de ir al aeropuerto, sin embargo, la fiabilidad podría perjudicar le proceso.

  • Más automatización

La adopción de la identificación biométrica y el uso más amplio de escáneres computarizados (CT) para inspeccionar el equipaje podrían permitir que los pasajeros pasen por los puntos de control sin interactuar con el personal de seguridad.

  • La brecha de precios puede desaparecer entre las aerolíneas de bajo costo y las grandes

Además las bajo presupuesto podrían ser expulsadas de algunos mercados: En el pasado, las principales aerolíneas de EU a menudo han ofrecido tarifas económicas de 10 o 20 dólares por encima de las aerolíneas de bajo costo como Spirit o Frontier.

En los mercados competitivos, es probable que ahora estén menos dispuestos a permitir que los pasajeros se trasladen a los transportistas más pequeños y tendrán balances más sólidos para absorber el dolor a corto plazo de una guerra de precios, dice Henry Harteveldt, quien dirige Atmosphere Research. “Algunas aerolíneas serán brutales en la forma en que usan su software de fijación de precios“, dice. Si las aerolíneas económicas salen de un mercado, espere que los precios suban.

  • Nuevas aerolíneas podrían aprovechar el espacio

Las principales están heridas y retirarán el servicio. Los aviones usados serán más baratos y habrá pilotos y tripulantes de cabina desempleados. Eso podría facilitar el entorno para dos aerolíneas de bajo presupuesto en proceso, por ejemplo Breeze Airways de David Neeleman, fundador de JetBlue, y una no identificada de Andrew Levy, ex Allegiant ALGT y actual ejecutivo de United UAL, las cuales apuntan a ciudades más pequeñas con menos servicio.

Sin embargo, sería un escenario posible si es que pueden reunir los fondos, lo que podría no ser un hecho dado a los riesgos que los inversionistas han tomado y las expectativas de una lenta recuperación de la demanda de viajes, dice Mann.

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  • Los pasajeros a su alrededor podrían ser mayores

Los millennials y  la generación Z tendrán grandes deudas y bajos ahorros en la pandemia, por lo que es probable que tengan menos dinero para viajar, dice Harteveldt. Eso es un duro golpe para una industria que atiende en gran medida a los consumidores más jóvenes, que han tendido a gastar más que las generaciones anteriores en “experiencias” como los viajes en lugar invertir en cosas.

  • Espere más ventas cruzadas

Allegiant ha creado un negocio próspero que convence a los viajeros para que reserven sus estadías en hoteles y alquileres de autos, a través de su sitio web. Es probable que otras aerolíneas también apliquen esta estrategia, dice Harteveldt.

  • Los privilegios pueden reducirse para los viajeros frecuentes

Se pueden recortar los privilegios de facturación de equipaje y los beneficios para la mitad inferior de los niveles de viajero frecuente. Las personas que obtenían equipaje documentado gratis podrían recibir una bofetada con un cargo reducido y las actualizaciones que alguna vez fueron complementarias próximamente podrían ser cobradas, dice Harteveldt. Es posible que ya no se ofrezcan transferencias de automóviles de lujo, como una medida de ahorro y como función de distanciamiento social.

Sin embargo, cualquier intento de exprimir más las tarifas del viajero promedio probablemente se vería afectado por una reacción violenta tras recibir rescates del gobierno.

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  • Las salas VIP de los aeropuertos serían menos lujosas

Los servicios de spa, como masajes y tratamientos faciales, podrían eliminarse al menos inicialmente y reducirse. Además los buffets estarían cerrados, junto a las opciones de alimentos y bebidas restringidas.

  • Cabinas más limpias, servicio de alimentos reducido y azafatas más distantes

Las aerolíneas están intensificando los procedimientos de limpieza para reducir los riesgos de transmisión del coronavirus. En China, los reguladores han ordenado que los baños se limpien en el vuelo después de ser utilizados por diez pasajeros, o cada dos horas. Están reduciendo el servicio de alimentos y bebidas: Delta solo está distribuyendo agua embotellada y alimentos envasados. Por razones de seguridad y económicas, pueden pasar años antes de que las opciones se expandan nuevamente.

Por Jeremy Bogaisky

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