Por Antonio Ocaranza Fernández*

En México abundan temas controversiales que podían ser destacados en una campaña electoral pero, hasta antes de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se opusiera a su construcción, el nuevo aeropuerto internacional de México (NAICM) no era uno de ellos, no formaba parte de la agenda mediática de las campañas políticas ni sobresalía en las encuestas. AMLO convirtió al NAICM en un elemento diferenciador de su discurso social, no económico, para fortalecer una narrativa de injusticia, dispendio y distancia entre los intereses de las élites y las necesidades de la mayoría de los mexicanos. Ya pasadas las elecciones y convertido en presidente electo, uno se pregunta por qué López Obrador sigue insistiendo en un tema que podría ignorar sin mayor costo político y, en cambio, ganarle la simpatía de empresarios y mercados financieros. ¿Por qué entonces escogió el NAICM como el primer gran tema de consulta ciudadana? Dentro de su estrategia, el tema ofrece alta rentabilidad política.

  • Es un proyecto de élites: Desde la perspectiva del movimiento Morena, el NAICM es un proyecto que beneficia a la élite mexicana. Lo mucho bueno que el nuevo aeropuerto pueda aportar a México no compensa el hecho de que un porcentaje muy reducido de mexicanos tiene acceso al transporte aéreo mientras que la inmensa mayoría carece de empleo, servicios básicos, acceso a salud y educación de calidad. Si “por el bien de México, primero los pobres”, lo último que se requiere es un “super-mega-ultra” moderno aeropuerto. Y es probable que un porcentaje de mexicanos superior al 53% que votó por AMLO se identifique con este argumento.
  • El sector de la construcción es vulnerable: AMLO ha presentado el NAICM como un claro ejemplo de lo que está mal en el país. Desde su perspectiva, el nuevo aeropuerto es un proyecto faraónico decidido a espaldas de los ciudadanos, cuyos costos crecen de manera incontrolada y al que sea asignan recursos a través de contratos, en su mayoría, poco transparentes. Esta narrativa resuena en el mexicano promedio que guarda una imagen en la que a cambio de atractivas licitaciones el sector de la construcción entrega obras públicas (carreteras, escuelas, hospitales y líneas del metro) mal hechas y costosas, con poca calidad y pésimo mantenimiento. Si bien esta situación dista mucho de la realidad, el uso de estas imágenes pone al sector privado a la defensiva y fortalece la postura del gobierno entrante.
  • Sana distancia del empresariado: AMLO usó su oposición al NAICM para tomar distancia de la iniciativa privada y dar forma a su narrativa electoral con el ingrediente empresarial de la “mafia en el poder”. Tras dos semanas de desplegados del Consejo Mexicano de Negocios y ataques de renombrados empresarios y otros candidatos presidenciales, AMLO afianzó su posición y aumentó en hasta 15 puntos su distancia sobre el segundo lugar. En la campaña y en el período de transición, el nuevo aeropuerto ha sido la divisa que ha sentado a los empresarios y AMLO en la mesa de diálogo.
  • Ensayo de democracia participativa: AMLO desea fortalecer la democracia mexicana a través de la participación ciudadana en el ejercicio diario de gobierno y la consulta es una oportunidad para aprender a generar respaldo ciudadano para los temas de su agenda. Si AMLO al final acepta que la construcción continúe podrá decir que, a diferencia del gobierno actual, él sí hizo un esfuerzo por escuchar la opinión del pueblo. Sabrá justificar la continuación del nuevo aeropuerto diciendo que se pierde más si detiene la construcción o que organismos internacionales descartan otras opciones por razones de navegación área y seguridad. Al fin y al cabo, es mejor perder una consulta con un tema ajeno que con uno directamente ligado a la plataforma de gobierno de Morena.

López Obrador ha mostrado gran habilidad para definir su relación con las organizaciones empresariales usando un tema que se ubicaba en la periferia de la discusión política. El diálogo del gobierno entrante con los líderes empresariales y de los empresarios con la sociedad para defender el NAICM será el primer round para definir la dinámica de la relación gobierno-sector privado en los tiempos de AMLO.

*Director de OCA Reputación

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