Por Jhon Cisnero*

No es secreto para nadie que Venezuela se encuentra entre la espada y la pared, luego de que la presión internacional se incrementara últimamente, tras las nuevas sanciones impuestas por el gobierno estadounidense, aplicadas el 29 de enero , y que afectan principalmente a la industria petrolera, el motor de la nación, luego que el 5 de enero, Juan Guaidó tomara posesión de la presidencia de la Asamblea Nacional para poner en marcha un proceso de transición, debido a las dificultades que se han venido manifestando en Venezuela, gracias a la mala administración y las erróneas toma de decisiones.

El interrogante que surge ahora es ¿Cuánto aguantará el gobierno de Maduro? Por los momentos son pocos los aliados que tiene, Rusia y China entre los más importantes, y considero que su apoyo tiene límites, más cuando le prestas a alguien que cada vez tiene menos posibilidad de pagar, y la garantía más importante no está disponible.

Citgo Petroleum Corporation, la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), era el respaldo más importante que tenía el gobierno de Nicolás Maduro para responder a sus acreedores internacionales y para seguir solicitando préstamos, sin embargo, el gigante del norte, en apoyo al gobierno del presidente interino de Venezuela Juan Guaidó, impuso sanciones a la petrolera estatal venezolana; un golpe fuerte y certero, considerando que el 40% de sus ventas eran destinadas a los Estados Unidos, y que el 49,9% de las acciones están en manos de la  filial de la estatal rusa Rosneft, la Rosneft Trading SA con sede en Ginebra, como garantía de un préstamo de 1.5 mil millones de dólares, lo que dejaría a Rusia si muchas opciones como se mencionó anteriormente.

Con Citgo teniendo sus cuentas bancarias congeladas, lo que le queda como opción para la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) es no enviar más crudo. La empresa venezolana refinadora de petróleo y comercializadora de gasolina, lubricantes y petroquímicos cuenta con una red de seis mil estaciones de servicios y 48 plantas de almacenamiento en el territorio norteamericano.

Al igual que los expertos, considero que Venezuela contaría con 90 días aproximadamente para dar solución y reestructurar el negocio petrolero en el mercado internacional, cabe destacar que Venezuela envía a los Estados Unidos 375 mil barriles de petróleo aproximadamente. El reto que tienen por delante las dos naciones en estos momentos es llenar el vacío en ambos mercados, aunque Venezuela es quien debería sentir más presión debido a que tiene que buscar los componentes para refinación de la gasolina como nafta catalítico y crudo liviano alrededor de 60 mil barriles diarios de 37.4 grados API, provenientes de Estados Unidos como suplidor. ¿Podrá Venezuela reestructurar a tiempo? El tiempo sigue corriendo, y las sanciones y la presión internacional se sigue incrementando.

*Economista egresado de la Universidad Central de Venezuela y Consultor financiero en Kapital Consultores.

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @jcisnero92

Instagram: jhoncisnero

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Elevar recaudación y disminuir carga fiscal, objetivos del SAT en 2019
Por

El Servicio de Administración Tributaria dio a conocer los principales programas que ejecutará este año.