Por Jhon Cisnero*

Nos encontramos navegando más allá de la mitad del camino, claramente ya muchos han abandonado el barco para sobrevivir; algunos en mejores condiciones que otros, pero están los que a pesar de todo consideran que es mejor seguir en la embarcación, o no tienen otra opción, y prefieren ver si logran superar la tormenta. Es indiscutible que las características que se presentan en Venezuela actualmente dejan en evidencia que nos encontramos en presencia de la tormenta perfecta.

No es un secreto que el economista jefe del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner manifestó que se proyectaba una inflación de 1.000.000% para el fin de 2018, afirmando que la situación en Venezuela es similar a la de Alemania en 1923 o Zimbabue a fines de la década de 2000. Considero que es una proyección muy exagerada ¿Quién podría proyectar una hiperinflación con precisión? Es muy ambicioso el querer hacerlo. Hay expertos en el área como Steve Hanke que considera falsa esta proyección, él afirma que una inflación de esta magnitud implicaría una tasa de cambio de 923 millones de VEF / USD en diciembre de 2018. La tasa de cambio hoy es de aproximadamente 4 millones de VEF / USD. ¿Quién tendrá la razón? No tratare de demostrar conocimientos tratando de acertar en un número inflacionario, solo una cosa es seguro con respecto al tema, la inflación para finalizar este año será superior a la del año pasado, y por ende la situación país será peor, aunque algunos piensan que con la derogación de la ley de ilícitos cambiarios se podrá frenar la hiperinflación; considero que la situación seguirá sin ningún cambio, todo dependerá de la tasa que se determine, ¿Se regirá por el mercado? o ¿Sera impuesta por el Gobierno?, mientras que exista una brecha entre dos tasas, el problema persistirá, pero supongamos que la determina el mercado, ¿Creen que sería suficiente para incentivar la inversión privada en el país? Claramente no es suficiente, esta decisión debe ir acompañada de una serie de medidas que den garantías suficientes para que nuevamente la inversión privada se desarrolle en el país. Definitivamente la flexibilización de los mecanismos cambiarios pudiera ser una nueva alternativa del Gobierno para adquirir financiamiento.

Como si fuera poco, este mes vence el capital correspondiente al bono soberano VENZ 2018 con cupón 13,625%, el asunto en este caso es ¿Pagaran o no pagaran? Claramente el pago del mismo tendría implicaciones como por ejemplo la cláusula Pari Passu, la que consiste o suele traducirse “en igualdad de condiciones”, definitivamente a los demás tenedores no les va a agradar que les paguen a unos, y a otros no, por lo que podrían demandar los términos de esta cláusula; el otro escenario sería que no pagaran, de ser así de igual forma la crisis seguirá empeorando, y tarde o temprano se podría desencadenar una avalancha de demandas.

*Economista egresado de la Universidad Central de Venezuela y Consultor financiero en Kapital Consultores.

 

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