La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y Unreasonable México se unieron para poner en marcha el primer programa de emprendimiento focalizado en investigadores y soluciones de mercado en México.

Se trata de un programa único en el país diseñado para brindar a los investigadores universitarios las herramientas, recursos y comunidad necesaria para detonar empresas de alto impacto.

Unreasonable México desarrolló Ábaco Irrazonable, un diplomado que permitirá a los investigadores acercarse al ecosistema emprendedor mediante el programa de Creación de Empresas de Alto Impacto por Investigadores (CREALTII) de la UANL.

Para Raúl de Anda, cofundador de Unreasonbale México, coincidir en este camino con la UANL es una oportunidad fantástica para escalar el trabajo de los investigadores e impactar positivamente a la sociedad.

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“Si el algoritmo de Google se hubiera quedado archivado, hoy definitivamente viviríamos en un mundo totalmente diferente y eso es lo que nos inspiró… Los investigadores tienen proyectos extraordinarios, patentes increíbles. Si logramos que al menos uno de ellos logre hacer una empresa, estamos seguros y confiados, que estaremos cambiando la realidad de millones de personas”, asegura.

El objetivo de este programa es aprovechar el potencial de investigación que tiene esa casa de estudios y pasar de la mera divulgación a la creación de empresas de alto impacto con ese conocimiento. La UANL cuenta con 37 institutos de investigación y es la institución de educación superior con el mayor número de proyectos de investigación del país y con la mayor cantidad de patentes registradas ante el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial.

Con la visión de sacar del papel esas investigaciones y ponerlas en el plano empresarial es que la UANL y Unreasonable México se unen para iniciar este programa enfocado a fomentar el espíritu emprendedor en los investigadores.

“Lo interesante del proceso fue descubrir que la UANL es la casa de estudios en el país que tiene el mayor número de investigaciones, no de investigadores, sino de investigaciones publicadas. Eso es emocionante, pero cuando lo pones en el plano empresarial y comercial y te das cuenta de que hay soluciones de verdad increíbles y admirables que están solamente en papel, que tienen viabilidad comercial, pero que no tienen una estructuración detrás para tener una salida comercial, pues da mucha tristeza”, explica Sabina Malacón Margolles, directora de programas de Unreasonable México.

Una vez establecido el objetivo y el método, la Universidad lanzó la convocatoria para el programa CREALTII, a la cual respondieron más de 100 investigadores. De ellos, únicamente fueron seleccionados 34.

“Se lanzó una convocatoria pensando en identificar a investigadores con espíritu emprendedor… tuvimos la fortuna de que más de 100 investigadores estuvieron interesados en participar en este programa. Nuestro programa está diseñado para 30 investigadores, pudimos atender a 34 finalmente. Buscamos un modelo híbrido, es decir, buscamos aliados, buscamos a Unreasonable (México)”, explica Francisco Barrera, director de innovación y emprendimiento de la UANL.

El principal temor era que los investigadores, acostumbrados a otro tipo de trabajo, abandonaran el programa, sin embargo, no hubo uno solo de ellos que diera marcha atrás, indica Francisco Barrera.

“Teníamos la hipótesis de que no todos terminarían (el programa) …Pensábamos que el investigador iba a regresar a su estilo normal de investigación. Pero fue exitoso porque los 34 investigadores terminaron los cinco módulos y ahora tienen interés y motivación para crear empresas”, explica.

El programa tuvo una duración de cuatro meses y contó con cinco módulos: Detonando el Emprendimiento, Modelo de Negocios, Negociación y Ventas, Equipo de Alto Impacto y Fondeo de una startup. Fue impartido por más de 15 mentores de élite, todos con amplios conocimientos, teóricos y prácticos, de emprendimiento.

Para Francisco Barrera este proyecto, que se encuentra en su primera fase, permitirá a los investigadores no sólo divulgar su trabajo, también les permitirá impactar y beneficiar a miles de personas con ese conocimiento.

“Yo creo que el sistema mexicano ha orientado a la investigación, casi siempre, a la divulgación de conocimiento, pero ha faltado ese brinco. No hacer solo divulgación, sino la cristalización de ese conocimiento a través de una empresa que pueda detonar un poco más ese conocimiento en bienestar social y bienestar económico; eso es lo que tiene como principal propósito este programa”, agrega.

Aquí en este espacio estaremos pendientes de los avances realizados por los investigadores universitarios en el plano emprendedor.

 

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