Hace siete años nació Machina, una empresa mexicana de moda y diseño que se inspiró en los tenis autoajustables y vestimenta de Marty McFly, de la película Volver al Futuro, para crear ropa con tecnología integrada, por ejemplo, una chamarra que crea música con el movimiento. Hoy, la compañía busca conquistar el mercado asiático con sus prendas.

La firma de wearables fue fundada en la Ciudad de México en 2011, con la finalidad de diseñar productos funcionales y enfocados en el diseño y moda accesible para la mayoría.

“Entramos a este mundo del ‘fast fashion’, que se mueve tan rápido que se pierde el control y calidad sobre las prendas, sin olvidar todo el daño global que esto provoca”, explica Linda L. Franco, cofundadora de la marca, en una consulta escrita para Forbes México.

Entre los recientes lanzamientos de Machina se encuentran playeras de realidad aumentada; su chamarra MIDI Jacket, que permite crear música mediante movimientos y sensores corporales y una mochila para ciclistas con iluminación LED.

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De igual manera, la compañía lanzó una pataleta vibradora que desarrolló para la empresa de lencería Vicky Form, la cual estaba enlazada a un bot que interpretaba las jugadas de los partidos del Mundial 2018 para transformar la información en vibraciones en tiempo real.

“Nuestro modelo de negocio evolucionó. Hoy vendemos a través de nuestro sitio web www.machina.cc y otros puntos offline en Estados, México y Asia. Lanzamos una colección al año, todas con nuestra nueva tecnología llamada OBE Technology. Al mismo tiempo, desde el año pasado abrimos nuestro modelo de negocio para licenciar o colaborar, utilizando nuestra tecnología, con grandes marcas como lo ha sido con G-Shock, Nike, Coca-Cola, Vicky Form, entre otros”, compartió Linda.

¿Cuáles serán las estrategias para crecer en el mediano y largo plazo?

El plan de Machina es posicionarse en la mente del consumidor asiático, por lo cual buscan expandirse de manera formal en ese mercado.

“En octubre abrimos nuestro primer showroom ubicado en Taiwán, para empezar a tomar pedidos de distribuidores que se han acercado de Hong Kong, Corea y Japón. Esto quiere decir que el próximo año arrancamos con la construcción de equipo y nuevas estrategias de marca”, comenta la emprendedora.

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Por otra parte, la empresa busca seguir con el licenciamiento de su tecnología a marcas de gran tamaño.

“Nosotros, a diferencia de la competencia, ya llevamos más años en el proceso de investigación de desarrollo y manufactura a escala, lo cual la competencia no ha podido hacer”, añade.

Además, la firma ha trabajado en la colección High G-Training, que está compuesta por 36 prendas en siete variaciones de color, todas con tecnología integrada, para presentarla en Europa, Asia, Estados Unidos y México.

Hecho en México

Para Linda, ser mexicano es sinónimo de talento, aunque entre los grandes retos es que el mercado nacional no es considerado un referente en materia tecnológica como ocurre en otros países.

“La ventaja de ser mexicanos es que tenemos increíble talento a un bajo costo, el cual se puede aprovechar”, explica.

“La tecnológica es difícil porque no tenemos un caso real de éxito como Sony, Apple, entre otros. No somos considerados referencia, por lo que hay que cambiar ese mensaje ejecutando productos que estén a la par de los grandes y tener perseverancia”, dice.

 

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