Las tecnologías de la información han evolucionado de manera exponencial a nivel global en los últimos 10 años. Pero ¿qué tanto están aprovechando las empresas a su favor estos desarrollos?

 

Por Manuel Grajales

Crecer no es fácil y eso lo sabe Digitex, una compañía especializada en la subcontratación de procesos de negocios (BPO, por sus siglas en inglés), que ante la internacionalización de sus operaciones salió de España para instalarse en Chile, México, Colombia, Perú, El Salvador y Guatemala, viendo cómo crecía su número de empleados a más de 15,000, y con ello los dolores de cabeza para lograr homogenizar sus procesos, así como para integrar los sistemas de información disponibles en cada una de las filiales.

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Fue así como eligieron People- Net Cloud de Meta4, para disponer de un ERP (Enterprise Resource Planning) Corporativo basado en la nube que les garantizaba contar con una solución en continua evolución tecnológica, evitando con ello riesgos de obsolescencia. Además, le permitió a Digitex liberarse del mantenimiento (tecnológico, correctivo y legal).

Con ello, la firma de Contac Centers pudo en una primera etapa implementar todos los módulos de Recursos Humanos globales y comunes a los países en los que opera; para después definir la estructura local que incluye la administración de personal, contratación e implantación de nóminas locales, como lo hizo en Guatemala y El Salvador.

Como Digitex, cada vez son más las compañías en Centroamérica que necesitan consolidar sus operaciones, sobre todo, cuando tienen presencia en más de una nación y para ello el uso de Tecnologías de la Información (TI) puede ser la diferencia entre renovarse o morir.

El problema principal para el Istmo es que la región va casi dos años rezagada en la adopción de TI en comparación con el resto de América Latina, la cual a su vez tiene un promedio de dos años de atraso con respecto a los países desarrollados como Estados Unidos y Europa, de acuerdo con Jay Gumbiner, vicepresidente de Investigación para América Latina de IDC.

Lo anterior podría verse como una ventaja: “Centroamérica al no estar a la vanguardia en la adopción permite implementar tecnología de punta mucho más fácil, porque no tiene que abandonar un sistema anterior”, señala Patricio Dueñas, director general de Riverbed México, firma especializada en el desempeño de la infraestructura de TI.

Lo anterior es posible porque a través de este tipo de soluciones una organización puede, por ejemplo, vincular sus líneas de producción para poder entender cómo mejorar sus procesos de manufactura y hacerlos mucho más eficientes; reducir los tiempos de entrega a sus centros de distribución o perfeccionar su logística para saber dónde está la mercancía o cómo se van abasteciendo los centros de almacenamiento o el piso de venta. En todo este proceso las ti juegan un papel fundamental.

Por esta razón, cerca de 60% de las compañías va a incrementar sus presupuestos de TI en alrededor de 10% este año y 42% de las empresas aumentará sus inversiones para servicios de cloud, según arrojan los resultados del estudio realizado por TechTarget sobre prioridades de inversión en TI en América Latina 2015, titulado What’s driving IT manager’s technology decision and projects (el cual se realizó en 19 países: entre ellos los seis de Centroamérica, sin incluir Belice).

 

Información en el cielo

Se estima que la inversión en cloud podría representar un ahorro monetario en tecnología de entre 20 y 30%; aunque quizá su mayor ventaja es que una empresa puede dejarle el soporte, la actualización y el mantenimiento de la red a un tercero y enfocarse en su core business.

En lugar de contratar personal de TI para que administre y dé mantenimiento al sistema informático de la empresa, podría destinar esos recursos a tener más empleados enfocados en innovar y crear nuevos productos y servicios que le permitan captar más clientes.

Sin embargo, muchas empresas todavía ven con recelo el hecho de que una compañía externa administre su información, por esta razón se espera que en el mediano plazo lo que más crecerá serán las nubes híbridas. “En América Central se está viendo que las empresas están moviendo ciertas aplicaciones básica a centros de datos remotos (nube pública); pero hay otros sistemas que los están manteniendo de manera interna (nubes privadas)”, explica Bert Milan, vicepresidente de Ventas para América Latina de F5 Networks.

En Centroamérica, por ejemplo, el sector financiero está empezando a llevar a la nube aplicaciones que no son muy importantes como el correo electrónico, “pero aquello que es parte del core del banco y está restringido por ciertos lineamientos de cada país, eso lo mantienen de manera interna”, agrega Ramón García, country manager de Centroamérica de F5, compañía especializada en la entrega y optimización de aplicaciones de red.

Es muy probable que las empresas del istmo poco a poco pasen de poner servicios básicos a migrar otras aplicaciones como un CRM (Customer Relationship Management) o un ERP a la nube, es decir, el tipo de plataformas que realmente les ayudan a hacer más negocio.

Un aspecto que está deteniendo la adopción de los servicios de cloud es el tema de la seguridad de la información. Muchos empresarios todavía piensan que tener el servidor dentro de la compañía es más seguro que poner la información en un centro de datos ubicado en otro país, “lo cual es una visión limitada, puesto que la mayor parte de este tipo de data centers cuentan con protocolos de seguridad mucho más altos de lo que tiene la mayoría de las empresas, más si se trata de una pyme”, subraya Gumbiner de IDC.

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Adiós a la oficina

Junto con cloud computing, la parte de movilidad promete transformar la forma en cómo las empresas hacen negocios en la actualidad. Sobre todo compañías con una gran fuerza de ventas (aseguradoras, fabricantes de insumos de consumo masivo, etc.), que requieren andar en la calle visitando clientes, pueden verse beneficiadas con el uso de smartphones y tablets, desde donde pueden levantar pedidos y enviarlos directamente a la compañía sin la necesidad de tener que volver en la tarde a la oficina para llenar formatos de requerimiento: esto les da más tiempo para visitar a una mayor cantidad de clientes.

Cifras de la firma de investigación de mercados IDC muestran que durante 2015 se despacharán cerca de 7 millones de smartphones y menos de 6 millones de teléfonos básico (feature phones) en América Central; mientras que el 5% de las ventas de tabletas en la región fueron del tipo corporativo durante 2014 y se espera que siga creciendo.

“En países como Costa Rica, Guatemala y Panamá la adopción de dispositivos móviles es bastante creciente por una razón fundamental: hay mucha competencia entre los proveedores del servicio celular como Tigo, Claro o Telefónica, lo cual está haciendo que se abaraten los costos del servicio, generando una adopción más rápida; sin embargo, en naciones como Nicaragua el tema está más rezagado”, puntualiza Rodríguez de Extreme Network.

Es decir, ya se nota un cambio hacia la adopción de este tipo de tecnologías, ayudando a impulsar tendencias como Bring Your Own Device (BYOD), en la cual los empleados pueden llevar su propio dispositivo móvil y la compañía se los habilita de tal forma que el mismo teléfono puede usarse para cuestiones personales y también desde ahí es posible acceder a la información de la empresa, así pueden seguir trabajando sin importar si están en el aeropuerto esperando abordar un vuelo o en medio de unas vacaciones en la playa.

Un problema para que este tipo de tendencias tengan mayor impacto en los negocios es que “en el istmo el byod está básicamente dedicado a los directivos de rango algo, quienes tienen acceso a la base de datos e información crítica de la empresa; mientras que al resto de los empleados básicamente se les permite hacer uso del correo electrónico”, asegura Daniel Zegarra, emerging market team leader de IDC Latinoamérica.

Casi de forma paralela al uso de dispositivos móviles en ambientes corporativos se está desarrollando el mercado de aplicaciones móviles para que los diferentes sistemas de la empresa puedan usarse desde un smartphone.

“Cada vez más todas las aplicaciones  corporativas, no solamente el correo electrónico, sino también interfaces de SAP, Oracle o Saleforce, están tendiendo a volverse móviles para poder entregarse en todos los medios posibles a los usuarios. Eso ya tiene mucho tiempo integrándose e implementándose en Centroamérica”, asegura Bert Milan de F5 Networks.

El ancho de banda es la parte medular de todo este aspecto de movilidad en los países de la región. “Si no tenemos un ancho de banda adecuado para tener conectividad y poder hacer uso de estos servicios, de nada sirve”, recalca Rodríguez de Extreme Network.

Si bien las tecnologías de la información pueden ser de gran ayuda para la productividad de las empresas, lo cierto es que no se trata sólo de adquirir más tecnología, sino también de hacer un mejor uso de ella.

“Hay un incremento del uso de ti en Centroamérica y el resultado es que hemos visto empresas con mejores niveles de organización, de productividad y, por supuesto, tienen mejores niveles de conectividad. Sin embargo, las compañías deben ser cuidadosas al decidir qué tecnologías realmente les sirven para adoptarlas y no solamente tomarlo como una necesidad de mercado”, resalta Patricio Dueñas de Riverbed.

El directivo agrega que también deben fijarse mucho en el grado de madurez de adopción local de estas tecnologías. “Lo interesante es ver cuáles modelos son adaptables a la compañía y cuáles aunque suene muy atractivos y haya mucho ruido a su alrededor, tal vez son tecnologías que no se adaptan a su negocio”, dice.

Si bien en Centroamérica se han instalado algunas de las grandes trasnacionales de esta industria, como IBM, Indra o Alcatel-Lucent, la mayoría atiende la región únicamente a través de partners de negocios, es decir, las compañías locales que ofrecen la tecnología de estas empresas multinacionales, pero algunas de ellas ni siquiera tienen una gran red de estos canales de distribución y proveedores de servicio con los cuales puedan atender adecuadamente la región.

Como reconoce Bert Milan de F5 Networks, los países del istmo tienen prácticamente la misma capacidad de adopción de ti que Sudamérica, “lo que tal vez no existe tanto es la misma cantidad de opciones. Es lo único que veo como diferencia. No es que la tecnología se más o menos avanzada, sino que no existen tantas opciones disponibles en el mercado”.

A pesar de este obstáculo, al utilizar las TI las compañías tienen la posibilidad de ser más competitivas, no sólo quienes buscan establecerse en nuevos mercados, sino también las pymes que podrían parecer corporaciones más grandes si hacen uso de estas tecnologías para implementar nuevos negocios.

 

No tan big

Las predicciones tecnológicas apuntan que en algunos años prácticamente todas las empresas estarán adoptando big data analytics con el propósito, por ejemplo, de identificar las causas de una falla en un proceso de manufactura; conocer mejor a sus clientes y recomendarle productos basados en compras anteriores o identificar tendencias para saber qué compran los consumidores que también adquirieron el mismo producto: lo que hace Amazon en su sitio de internet.

“Esta tecnología encaja muy bien en el sector financiero; pero también la industria de retail puede enviarle a los clientes un mensaje a su teléfono con ofertas personalizadas de acuerdo con sus gustos o las franquicias de comida rápida puede aprovecharla para crear programas de lealtad”, ejemplifica Sergio Rodríguez, director regional de México y VECCA de Extreme Networks.

Pero hay un problema. El uso de big data está muy poco desarrollado en la región. Esto tiene diferentes explicaciones, por un lado las empresas necesitan adoptar otro tipo de tecnologías antes de implementar big data y en América Central no hay muchas compañías listas para hacer esta implementación; por el otro lado, no todas generan una gran cantidad de datos susceptibles de ser analizados.

Por esta razón, Jay Gumbiner, vicepresidente de Investigación para América Latina de IDC, menciona que lo más probable es que en Centroamérica se verá de manera más inmediata la implementación de una especie de small data o medium data, es decir, soluciones más sencillas. Microsoft Excel, por ejemplo, ya tiene una función de este estilo.

 

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