Por Paola Sandoval

PARIS, Francia. Récord de fondos de inversiones, mujeres conduciendo, primera portavoz mujer del gobierno, nuevos trabajos, nuevas alianzas con Estados Unidos o Rusia… el reino Wahabi está experimentando una modernización jamás imaginada. Todo sabiamente orquestado dentro de su novedoso programa socioeconómico ‘Vision 2030’. Su Viceministro de Asuntos Económicos, Abdulaziz Alrasheed, nos explica detalles de este ambicioso proyecto internacional.

“Hemos hecho muchas reformas en el gobierno para poder avanzar. Una de ellas, éste programa de modernización socioeconómica. Vamos a evaluar a los posibles socios inversionistas, y que quede claro que Arabia Saudita cuenta con los medios económicos para invertir a su vez en dónde quiera y crea conveniente”, dijo a Forbes México Alrasheed durante su paso en París, presentando el plan ‘Visión 2030’.

Si en el pasado Arabia Saudita descansaba en su renta petrolera, ese modelo económico ya ha pasado a la historia. Por la fuerza de la diplomacia ha logrado obtener una subida significativa del precio del petróleo de la OPEP, una estrategia que le ha dado sus frutos, pero sólo a corto plazo. El precio del barril ronda los 57 dólares. Tras una caída entre 2014 a 2016, de 120 dólares a 30 dólares.

PUBLICIDAD

Con el plan ‘Visión 2030’, el reinado Saudita va aún más lejos reformando su economía en una perspectiva de cambios profundos.

“Vamos a desarrollar algunos recursos y áreas hasta ahora poco utilizados por nosotros, como las minas (oro, bauxita, fosfato, gas), así como las energías renovables (solar, eólica, geotérmica), y en especial, el turismo”, precisa.

La metamorfosis del actual plan es ampliamente aplaudida por, “el pueblo saudí, casas analistas y el Banco Mundial, que lo ve como un progreso y desea participar en el logro de estos objetivos”, indica.

 

Fomentar el sector privado

El objetivo, liderado por el Príncipe Heredero Mohammed Ben Salmane Al Saoud, es reducir la dependencia de los ingresos petroleros y reducir el gasto público.

Metas: aumentar las exportaciones de productos no petroleros de 43,000 millones de euros hasta el 70,400 millones de euros en 2030, la creación de más de 400,000 empleos en el sector privado, la duplicación de la producción de gas natural y una fuerte inversión en las áreas tales como las nuevas tecnologías. Ejemplo, los 3,500 millones de euros ya invertidos en Uber, y varias posibles asociaciones con Microsoft o Cisco.

“Para lograr nuestros objetivos, trabajamos en este plan basado en las inversiones masivas a cambio de 50,000 millones de euros de ahorros. Signo de la modernidad de esta reforma es que tendremos también una Oficina de Auditoría para maximizar la eficacia de las políticas públicas y el establecimiento de medidas contra la corrupción”, subraya.

Se esperan una ola de privatizaciones, especialmente en las áreas de aeropuertos, gestión del agua o Telecom. Un giro liberal bajo el sol del reino Wahabi.

 

¿El nuevo Dorado para los inversores Latinoaméricanos?

Para las empresas con importante know-how tecnológico e industrial, ésta es una oportunidad de oro hacia un nuevo y atractivo mercado donde establecerse. Una ventaja considerable en la que van a arriesgar inversores avezados de todas partes del mundo.

“Las múltiples privatizaciones ofrecen un campo libre para nuevas inversiones y nuevas asociaciones en importantes ventajas competitivas: como el transporte, telecomunicaciones, gestión del agua, asistencia sanitaria…”, subraya.

Una estrategia que podría resultar más fructífera ya que Arabia Saudita y su fondo de riqueza soberana están tratando de invertir a su vez cientos de miles de millones de dólares en una multitud de sectores en el extranjero. Una región atractiva para ellos es Latinoamérica.

“América Latina es un mercado muy interesante para nosotros, y con el que ya tenemos buenas relaciones”, adelanta Alrasheed, sin querer precisar más detalles.

Una forma de que los saudíes aseguran a los inversionistas es con el petróleo, que podría dar grandes ganancias a las empresas extranjeras, que muchas veces luchan por obtener capital suficiente para invertir y financiar nuevos proyectos.

 

Jinete ganador

Los últimos meses, la región del Golfo está experimentando una crisis diplomática no vista desde hace 30 años que se tensa entre Arabia Saudita y Qatar. En estas circunstancias, las acciones diplomáticas y comerciales de los otros países han sido observadas de cerca por los dirigentes de los dos Estados. Ciertamente, la industria de cada país va defender sus intereses.

Evaluando las dos estrategias, Arabia Saudita se abre a los inversionistas en su suelo y manifiesta que son susceptibles de invertir masivamente en diversas industrias en el extranjero. En oposición, Qatar permanece confinado a la extracción de gas y sólo exporta su famoso “soft power (poder blando)”.

Doha no cuenta con diversificar su economía y grandes grupos extranjeros tienen pocas posibilidades de invertir fuertemente en este país todavía cerrado al capital extranjero. Un país de sólo 300,000 habitantes, frente a los 30 millones de potenciales consumidores saudíes. Aportaciones de capital infinitamente más útil para la economía de los inversores en busca de un buen aliado económico.

 

Implementación 

‘Visión 2030’ se basa en la puesta en el mercado de 5% de Saudi Aramco, una empresa petrolera del Estado por valor de 2,000 millones de dólares. Se espera que la OPI de 2018 sea el principal fondo de inversión para dicho plan.

“Promover la cultura y el ocio es también un factor importante, el programa prevé el establecimiento de bibliotecas, museos, teatros y lugares de entretenimiento que conducirán  a su vez al  total empleo”, puntualiza el Viceministro.

El plan ‘Visión 2030’, ofrece una innegable oportunidad para que las empresas interesadas en el mercado saudí, sobre todo, porque las autoridades saudíes están interesadas en ver su participación. Podrían beneficiarse de la privatización, el desarrollo de las energías renovables, la minería y la industria, la alta tecnología, la educación, la salud, el entretenimiento y el arte. Por no mencionar su nueva estrategia de inversión en el extranjero, que se espera que crezca considerablemente e interesará todos los ejecutores del mundo de los negocios, y de seguro, en México y Latinoamérica.

Si quieres conocer más sobre este plan, da clic aquí