Por Gabriel Antonioli Ortiz*

Hace 22 años, cuando comencé mi carrera de developer, la realidad era muy diferente a la actual: eran muy pocas las licenciaturas ofrecidas para prepararse en informática, sistemas y computación, y la oferta de posgrados para perfeccionar la capacitación en el área era casi nula. En mi caso, tuve la suerte de que durante mi etapa de escolaridad me formé en una de las pocas escuelas técnicas que se especializaba en programación.

Sin embargo, más allá de mi formación, cuando comencé mi camino en el mundo laboral no había prácticamente oferta para el área de sistemas por fuera de los bancos y de grandes empresas multinacionales, sitios en los cuales las posibilidades de crecimiento profesional eran muy limitadas, ya que el área de informática no tenía ningún tipo de relevancia.

Hoy en día, la realidad es muy diferente. Cuando me inicié en este mundo, no imaginé este escenario ni en mis más positivas proyecciones. Este es un excelente momento para ser desarrollador en Latinoamérica, ya que gracias al ambiente altamente competitivo de la región, el nivel de los profesionales es cada vez más alto. Particularmente, desde hace 10 años en México existen grandes oportunidades laborales a raíz de la creciente demanda de desarrolladores. Por otro lado, y gracias a nuestra cercanía geográfica y cultural con Estados Unidos, sobre todo por el alto nivel de inglés con el que contamos en nuestro país, estamos especialmente preparados para trabajar con empresas y clientes extranjeros. De hecho, yo hace 3 años me incorporé a una compañía líder en desarrollo de soluciones tecnológicas en Latam, llamada BairesDev, donde me desempeño para proyectos de firmas extranjeras. 

Más allá de las posibilidades laborales, otro de los grandes cambios de esta última década radica en las posibilidades de capacitación. Actualmente, estudiar en México es cada vez más sencillo y prestigioso, ya que a medida que aumentó la oferta académica del área de informática y sistemas, también aumentó su calidad: muchas licenciaturas y posgrados cuentan con reconocimientos internacionales. Por otro lado, creció también la oferta para capacitarse de manera íntegramente virtual, lo que facilita el acceso a la formación superior. 

Es indudable que hay disponibles una incontable cantidad de posibilidades en el mundo de los desarrolladores, y que es hoy en día una de las profesiones más interesantes del mercado porque ofrece, por un lado, una de las mejores pagas y, por otro, una gran oportunidad de provocar un verdadero impacto para mejorar el mundo. Por todo esto, quien elija ser un desarrollador, tiene que saber que elige una profesión que le dará un lugar privilegiado. Esto no quita que haya que prepararse de manera casi constante o que haya que capacitarse para asegurarse un lugar como profesional en esta área, porque la competitividad, así como garantiza una gran demanda laboral, también es sinónimo de exigencia profesional. Quien quiera dedicarse a esto tiene que ser la mejor versión de sí mismo y tener bien claro que la creatividad es uno de los activos más valiosos porque es lo que lo distingue y hace único. 

El destino de quienes vendrán en unos años está en las manos de quienes hoy eligen ser parte de este mundo, por eso tienen que asumir el compromiso de perfeccionarse y garantizar un servicio de excelencia, porque las ideas que tengan y las cosas por las que elijan luchar serán lo que transformen las condiciones y creen las oportunidades de los desarrolladores mexicanos que vendrán. En tal sentido, el verdadero valor de nuestra profesión es el ejercerla de forma consciente y honesta. 

 

Contacto:

LinkedIn: Gabriel Antonioli

Correo: [email protected]

 

*El autor es R&D Lead Developer de BairesDev.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

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