Por años he sido fanático de analizar las campañas presidenciales en todos los países del mundo. He pasado horas analizando los “porqués” psicológicos de como líderes de todo tipo han podido escalar al poder. Desde Chávez, hasta Fidel, Xi Jingping, Obama, Trump y muchos otros.

¿Por qué? Porque al final del día una campaña presidencial no es nada más que una campaña de marketing, un proceso de influencia y ventas donde el premio final es enorme: La presidencia de un país y el destino de toda su gente y recursos. Nos guste o no, es así y siempre ha sido así.

Y como coach en ventas, negociación y estrategias comerciales estos procesos se me hacen mega emocionantes y siempre descubro algo al analizarlos.

Así que mi idea es poder contarte a nivel de psicología e influencia que fue lo que hizo que AMLO ganará las elecciones en México de una forma arrasadora dejando por detrás (y por mucho) a los otros candidatos. No me voy a meter a detalles de presupuestos, ni tácticas, ni discutiremos ética, ni discutiremos si es buen candidato o no.

Vamos a hablar de lo que hace que ganes una campaña de marketing:

El mensaje que comunicas a tu audiencia.

Ahora, vamos al grano:

¿Cuál es la estrategia de marketing que hizo que ganara AMLO?

La estrategia es exactamente la misma que usó Donald Trump para ganar en Estados Unidos y la misma que usó Obama para ganar después del periodo de presidencia de Bush.

La estrategia es la más antigua del libro y se llama: Polarización.

La polarización es una técnica de marketing donde buscas dividir a tu audiencia en dos segmentos definidos por valores y preferencias. Buscas englobar y encasillar a toda tu audiencia en las principales cosas que tienen en común para de esta forma crear muchos otros factores que ayudan a una campaña de marketing: afiliación, competitividad, comunidad, tener un “enemigo en común” (el otro segmento), etc. etc. etc.

Viendo como los americanos han usado este concepto en el pasado podemos entender esto de forma mucho más fácil:

Obama polarizó a la audiencia de George W. Bush con un mensaje de armonía, amor, unión, esperanza, cambio e igualdad.

Trump polarizó a la audiencia de Obama con un mensaje de nacionalismo, protección, fronteras y “América primero”.

¿Te hace sentido?

Bueno, aquí viene algo aún más interesante, la polarización funciona mucho mejor en campañas de marketing cuando diriges tu mensaje a audiencias que han sido (o se han sentido) ignoradas o en desventaja por mucho tiempo. Y eso fue lo que hizo el discurso de AMLO tan poderoso.

AMLO en su mensaje publicitario busco polarizar y resaltar las diferencias entre las clases sociales de México y lo logró con creces. Con términos como “la mafia del poder”, “los de arriba”, “el pueblo”, “los de abajo” y muchos otros, AMLO logró polarizar a un país en dos segmentos y a partir de ahí montar la ola de beneficios que trae esta técnica de marketing milenaria: La polarización.

Y de nuevo, esto no es un comentario sobre la calidad del candidato, ni sus audiencias, ni si la técnica es buena o mala. Como todo en esta vida, existen pros y contras. Esto es un análisis de cómo una técnica de marketing bien aplicada puede ser suficiente para incluso vender y negociar el futuro entero de un país.

Las ventas y el marketing influyen en los negocios, en la política y en la vida.

Coach en ventas, negociación y estrategias comerciales.

 

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