Marcelo De Fuentes*

¿Invertir a través de una empresa fintech tiene riesgo? esta es, sin lugar a duda, la pregunta más frecuente entre los ahorradores, y la respuesta es sí. Sin embargo, esta contundente afirmación debe ser puesta en contexto e invitarnos a una reflexión más profunda desde un ángulo que comúnmente no se analiza. El riesgo es inherente a cualquier actividad, pero para que tomarlo sea una buena decisión sin importar el resultado, este debe de llevar aparejado una compensación; en el caso de las inversiones, esta se cuantifica como rendimiento, rentabilidad, ganancia o tasa de interés.

Cuando se invierte en algún fondo de renta fija como bonos, pagarés, obligaciones, cetes o papel comercial de empresas calificadas, el riesgo lo asume la institución que lo emite. Por ello, el interés o rendimiento ofrecido es increíblemente bajo. A manera de ejemplo, el rendimiento neto de todas las afores a junio de este año fue de 5.36% en promedio, de acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

La razón es que las instituciones financieras tradicionales tienen un Costo de Captación Promedio (el CPP es lo que le cuesta al banco obtener el dinero que va a prestar) del 5.8%, pero entre todos los créditos que ofrecen cobran una tasa de interés efectiva del 37.3% en promedio (las tarjetas de crédito llegan hasta el 75%), según cifras reportadas por Banco de México en su sitio Sistema de Información Económica.

La diferencia entre ambas es de 31.5 puntos porcentuales, lo que equivale al 543%. Por supuesto que este margen da cabida a que las instituciones financieras asuman el riesgo de que algunos de sus deudores no paguen y a que el ahorrador siga recibiendo micro ganancias.

El mundo fintech tiene una filosofía radicalmente distinta: por ejemplo, en una plataforma de fondeo colectivo (crowdlending) cuyo público objetivo son empresas, prácticamente el 70% de lo cobrado se lo queda el prestamista o inversionista, quien asume el riesgo de no pago, y la fintech recibe el 30% restante como compensación por su trabajo.  Por esta razón, un inversionista o prestamista en fintech puede acceder a tasas de rendimiento que superan el 20% al año.

El riesgo lo asumen los inversionistas quienes son compensados con un rendimiento mucho mayor. En el mundo del fondeo colectivo, la clave está en seleccionar la empresa fintech con mejores prácticas en la evaluación de solicitantes.

No hay magia ni “gato encerrado” en el universo fintech, simplemente es una distribución distinta del riesgo y del rendimiento.

*Fundador y CEO de Fundary. Empresa mexicana de tecnología financiera que desarrolla plataformas de financiamiento e inversión a medida.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

TAE y su nueva energía nuclear contra el cáncer
Por

Algunos de los apellidos de mayor renombre, incluidos los Rockefeller, (Charles) Schwab y (“Buzz”) Aldrin, están persigu...