Por Carlos Gradwohl*    

Como resultado de cambios sociales, demográficos y tecnológicos que están causando disrupción en los trabajadores, más de la mitad de la población mundial que actualmente forma parte de la fuerza laboral, considera que en los próximos diez años su trabajo será obsoleto. Estos cambios se han dado –y continuarán dándose– principalmente en reformas legales, espacios de trabajo, diversidad e inclusión, movilidad, así como nuevas habilidades y experiencias de la misma fuerza de trabajo, así como en función de nuevas tecnologías como Inteligencia Artificial, automatización y data analytics, entre otras. Considerando lo anterior, para evitar que estos cambios se traduzcan en pérdidas de puestos de trabajo es importante incrementar las habilidades de los trabajadores. 

Ya desde la Revolución Industrial –cuando comenzó la automatización de procesos– inició un periodo de constante adaptación de la fuerza laboral, por lo que es deseable suceda lo mismo en la actual transición.

Ante este escenario, se requiere que 77% de los adultos aprendan nuevas habilidades para continuar vigentes, por lo que es importante ser flexibles y ágiles para adoptar conocimientos y capacidades que permitan navegar de mejor manera entre los cambios tecnológicos. 

Si bien, se necesita que las personas tengan claridad sobre su propia estrategia laboral, las empresas también han mostrado interés sobre ese tema: 78% de los CEO están preocupados porque sus empleados tengan las habilidades clave y 74% de los líderes considera que su cultura debe evolucionar en los próximos tres a cinco años para tener éxito, de acuerdo con la 22ª Encuesta Global Anual de CEO de PwC. ¿Qué están haciendo los líderes al respecto? En el estudio, Preparing for tomorrow’s workforce, today, encontramos que para las empresas es muy importante desarrollar en sus equipos habilidades esenciales como liderazgo, creatividad, empatía y curiosidad para tomar ventaja de los beneficios potenciales de las nuevas tecnologías. Solo desarrollar habilidades funcionales relacionadas con la automatización y la IA no bastará sin las capacidades orientadas a las personas.     

Las empresas se encuentran en una búsqueda constante de talento que les agregue valor, y también, están apostando por intensos procesos de capacitación.

Organismos como gobiernos y cámaras empresariales además están participando en la formación de nuevas habilidades en la población. En este sentido, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es importante que los gobiernos diseñen e implementen políticas públicas para que las personas tengan la oportunidad de prosperar en este vertiginoso avance tecnológico. Esta organización, en su estudio Perspectivas de empleo de la OCDE 2019: El Futuro del Trabajo, estima que solo 14% de los empleos existentes corre el riesgo de una automatización completa. Como siempre ha sucedido, fenómenos como la digitalización y el desarrollo tecnológico, más que eliminar puestos de trabajo, fomentarán la creación de nuevos empleos y la transformación de otros tantos. Así que la decisión de tomar parte activa en este momento de la historia es una labor de equipo: empresas y colaboradores. 

 

*El autor es Socio People & Organization en PwC México.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

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