Cuando buscamos que las experiencias de viaje sean únicas y realmente transformadoras en nuestra vida, una de las mejores herramientas es la exclusividad que puede brindar un servicio de primera clase, en donde el sistema de recompensas, los beneficios y las preferencias se convierten en momentos imborrables y significativos.

Sucede con frecuencia que, desde la planeación hasta el más mínimo detalle de la experiencia del viaje surgen dudas, eventualidades o se tienen sobrepagos, al no tener una asistencia adecuada, precisa y full time. Es entonces cuando la energía, emoción y disfrute van mermando nuestra capacidad de resolver aspectos técnicos, financieros y logísticos también. Esto no debería ser así.

No obstante, productos como la tarjeta World Elite o la Platinum, ambas de Mastercard®, son hoy en día uno de los productos más robustos y completos que existen en torno a la experiencia del viaje, en donde la prioridad es sólo una: disfrutar lo que verdaderamente importa, tener momentos irrepetibles y entrañables.

Viajar es más que resolver traslados a tiempo, evitar filas, encontrar los vuelos más cómodos al mejor precio, o dar con los destinos y lugares que nos aseguren unos vacaciones inolvidables, tema que World Elite de Mastercard ejecuta con solvencia.

Viajar es sobre todo un cúmulo de experiencias que transforman nuestra vida:

1. Experimentar la comodidad como ejemplo de calidad de vida

Tener acceso a servicios médicos, localización puntual y conserjería de transporte, así como promociones, eventos exclusivos y resolución total de eventualidades. Viajar en primera clase, de forma cómoda, más que un lujo es un aspecto que enfoca nuestro viaje hacia la tranquilidad que nos enfoca en lo que realmente importa: disfrutar, ser felices, atender a los nuestros y generar momentos increíbles con ellos, los cuales vivirán por siempre en nuestro recuerdo.

2. Conocer lugares desde otra perspectiva

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En otros tiempos, viajar tenía que ver con llegar al destino, tomarse fotos en los lugares emblemáticos, tomar la guía local y visitar todo lo que el manual dictaba. Hoy en día, los beneficios de tarjetas como Platinum Mastercard y World Elite nos acercan a una experiencia más razonada, especial y diferente, acorde a nuestros verdaderos intereses. La personalización de nuestro viaje nos permitirá ver los sitios que visitamos de otra manera, una más interesante y enriquecedora.

3. Probar nuevos sabores

Una de las mejores cosas en los viajes es degustar la gastronomía local de los lugares que visitamos. Nada define mejor a los pueblos y a las ciudades que su comida. Sin embargo, dar con el platillo indicado, el que nos atrape y transmita esa sutileza que detone los sentidos, es una tarea que requiere de una búsqueda exhaustiva, misma que no hacemos por falta de tiempo.

Con el beneficio de Concierge de las tarjetas World Elite y Platinum Mastercard, nuestro paso por los restaurantes, bares y locales gastronómicos más entrañables está asegurado.

4. Diversificar y ampliar tu mundo

Visitar los mejores museos, acercarse sin contratiempos a esos sitios que nos dicen más de los destinos que una enciclopedia, o conocer a las personas adecuadas que enriquecerán nuestra experiencia son algunas de las cosas más enriquecedoras de un viaje. Se trata de holgar nuestro panorama y adaptarnos mejor a otras latitudes.

Vivir un destino puede ser divertido, fascinante e incluso caótico, pero cuando volvemos y regresamos a nuestro día a día somos otros, todo cambia, se vuelve más amplio y claro. Viajar es conocernos mejor.

5. Saber que las barreras culturales se pueden derribar

Sí, puede que cuando llegas a tu destino todo parece un caos: las barreras idiomáticas, las tradiciones, los usos y costumbres… todo sugiere que tu disfrute y el de tu familia se puede ver acotado por no entender de qué van las dinámicas locales.

Tu aliado World Elite de Mastercard está pensado justo para que haya una conexión completa e inmediata, con servicios como Boingo Wi-Fi, el cual brinda acceso ilimitado gratuito a más de un millón de hotspots alrededor del mundo, lo cual te permitirá investigar, traducir, buscar y conocer mejor el sitio que visitas en tiempo real. Las barreras culturales se derriban y las experiencias se enriquecen.

6. Volver a sorprenderte y sorprender a los demás

Quizás ya habías visitado ese destino, pero ahora que viajas de forma holgada, diversa y enriquecedora, puedes darte la oportunidad de apreciar mejor, disfrutar más y que eso detone la capacidad de sorpresa que habías perdido. ¿Te acuerdas de tu primer viaje a Europa?  Brindar ese regalo a los tuyos también es fabuloso.

7. Redescubrir las cosas que realmente importan

Antes pensabas que viajar sólo era gastar, comer, comprar, tomarse la foto, regresar, hablar de tus experiencias y apilar lo mejor del viaje en el baúl de los recuerdos. Con la experiencia personalizada y potenciada que brindan tanto la tarjeta Platinum Mastercard como World Elite, el viaje se ha transformado en algo valioso, importante y representativo para ti y tu familia. Fueron abrazos imborrables, lágrimas de felicidad, sonrisas que ninguna cosa material puede sustituir. Fue uno de los momentos más importantes de tu vida.

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