Historia y tradición son dos elementos que Hilton busca en sus hoteles alrededor del mundo antes de incluirlos en su “Curio Collection”, categoría que conjuga modernidad y calidad en la industria de la hospitalidad. En México sólo son dos propiedades las que forman parte de esta colección y se distinguen por una peculiaridad: ambas buscan sacar el lado curioso del viajero.

Una de ellas está en Cancún y la otra se encuentra en Guadalajara, y se trata del Hotel 1970 Posada Guadalajara Curio Collection by Hilton, que se ubica en la zona de Chapalita, declarada Patrimonio Artístico de Luis Barragán.

El hotel fue inaugurado en 1970 por el empresario Luis Romero, quien cuenta con un espacio en el hotel a manera de homenaje. En el pasado este edifico sirvió como cuartel general en 1970 para una selección de Brasil comandada por un joven Pelé que habría de proclamarse campeona del mundo.

Desde su creación, se apostó por mantener su estatus de representante de la cultura jalisciense, y aún se conservan los marcos en cantera y la herrería que dan cuenta de ello, así como materiales y técnicas características de la entidad. Gracias a ser Patrimonio Artístico de Barragán, la estructura se tuvo que respetar.

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Interior 1970 Posada Guadalajara, Curio Collection by Hilton

El hotel cuenta en total con 162 habitaciones de las cuales 125 dan al cubo que permite observar las bóvedas tan características de esta construcción que ha estado presente durante casi 50 años.

El proceso de renovación del hotel para pasar de una categoría de 3 a 5 estrellas tomó año y medio, tiempo durante el cual no dejó de funcionar. La reforma integral de la propiedad requirió una inversión de 9 millones de dólares, un promedio de 55,000 dólares por cuarto.

Además se invirtieron alrededor de 6 millones de dólares más en equipamiento para las habitaciones. En éste rubro destaca que cada una de las 162 habitaciones tiene un muro realizado artesanalmente por un ebanista local, haciendo que todos luzcan distintos.

Una de las características de este hotel es la apuesta por el producto local, pues además del muro de madera todo los textiles están hecho a mano; incluso los muebles son realizados con madera del Estado de México.

Habitación 1970 Posada Guadalajara (Foto: Hilton)

Otro de los principales atractivos de este hotel es su oferta gastronómica. En la parte baja del hotel, donde hasta su remodelación estaba una fuente que hacía la función de alberca, se encuentra el restaurante Jal by Hueso, propiedad del chef Poncho Cadena.

Aquí Cadena creo el concepto y diseñó el menú de la mano de Gil Covarrubias, joven cocinero jalisciense encargado de cocinar, y quien busca volver a los orígenes y potenciar la gastronomía local. Nota para el comensal: es muy recomendable probar el lonche de papada de cerdo, la torta ahogada o la ensalada caprese de la casa, todo acompañado de una cerveza Fortuna.

Jal by Hueso (Foto: cortesía Hilton)

En la parte superior del edificio, donde hasta hace año y medio se encontraba la azotea encontramos, Se7enta, el bar del hotel. Ideal para acudir después del trabajo a disfrutar de los tacos elaborados por el chef y tener la vista de Guadalajara.

Este tipo de hoteles Hilton tienen como peculiaridad la búsqueda de la curiosidad del viajero, proponiendo planes a todo tipo de huéspedes. Desde la dirección del hotel se apunta que uno de los grandes retos es la adaptación de los clientes antiguos, esos que estaban muy  identificados con el anterior hotel, al nuevo concepto donde todo es igual, pero con un toque de modernidad.

Terraza del bar Se7enta. (Foto: cortesia Hilton)

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