En los últimos años, el cobro por la transmisión de los partidos de la Liga MX aumentó 2.7 veces, a 398 mdd. Televisa quiere defender su porción de ese pastel. Pero esto puede cambiar con otras televisoras en el terreno de juego.

 

Por Ivan Pérez

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El 30 de mayo de 2014, Grupo Imagen Multimedios, una de las em­presas de Grupo Ángeles, anunció la compra del equipo Gallos Blancos. Con esto, Vázquez Aldir y su padre, Olegario, sumaron a su imperio (que incluye hospitales, hoteles, un banco, estaciones de radio y televisión y un periódico), el ingreso a un deporte que apasiona a más de 60 millones de personas en México: el futbol soccer.

Unos meses más tarde, Vázquez Aldir anunció el fichaje estelar del astro brasileño Ronaldin­ho para jugar con Gallos Blancos de Querétaro, de quien se dijo de paso que es “un admirador en el plano personal”.

La contratación fue un golpe mediático inédito en el futbol mexi­cano: el fichaje de un ganador del Balón de Oro (el premio otorgado al mejor jugador del mundo). “Confío en que esté a la altura de la expecta­tiva y el escándalo que ha ocasiona­do”, dijo Vázquez Aldir.

Dos meses después, el organis­mo que está a cargo de conducir el proceso de concesión de dos nuevas cadenas de televisión de cobertura nacional, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), dio a conocer que había tres empresas interesadas. Pero el mes pasado se retiró de la contienda la empresa Centro de Información Nacional de Estudios Tepeyac, propiedad del recientemente fallecido Mario Vázquez Raña, tío de Olegario, con lo que los finalistas y a quienes se les asignaron las dos cadenas fueron Grupo Radio Centro y la televisora Cadena Tres (ésta última con cobertura en la Ciu­dad de México y con tres repetido­ras en el país, propiedad de Vázquez Aldir y su padre).

La relevancia del futbol para la televisión se refleja en lo que se paga por transmitir los partidos de la Liga MX. Según datos proporcionados por la consultora MX Sports, en conjunto esos derechos se cotizaban en 144 millones de dólares (mdd) en 2013 y para 2015 el valor creció hasta 398 mdd, un aumento de 2.7 veces. El arribo de nuevos actores como Claro Sports, ESPN y Fox Sports aumen­taron los contratos de los equipos.

Un ejemplo: tras ascender el León a la primera división en 2012, TV Azteca ofreció al club 2.5 mdd por transmitir sus partidos de local, pero llegaron Fox Sports y Telemundo y la oferta se elevó a 11 mdd.

“La llegada de nuevas cadenas de televisión va a crear una competen­cia y tenemos que reconocer que el futbol es un contenido importante no sólo para la televisión de paga, sino también para la televisión abierta”, dice Arturo Elías Ayub, director de Uno TV, empresa de contenidos televisivos de Carlos Slim. “Ven­drán competidores fuertes para pelear los derechos de los equipos”.

Con Gallos Blancos y Ronaldin­ho en sus filas y de finalistas para ganar una cadena de televisión que proyecte a Cadena Tres a escala na­cional, Vázquez Aldir solo espera la señal arbitral para saltar a la cancha.

Según el IFT, los operadores de las nuevas cadenas de televisión abierta necesitan al menos de 61 mdd para iniciar operaciones, pero, si además desea adquirir los derechos de un club de la Liga MX (en promedio son tres años de contrato), necesita desembolsar otros 12 mdd.

“Supongo que alguien que tiene para entrarle a un negocio tan grande como la televisión tiene la capacidad… y la necesidad de en­trarle al futbol”, señala Arturo Elías Ayub en torno a la relación entre la televisión y el deporte más popular de México.

Destinar dinero a comprar derechos de televisión es im­portante para llegar a una audiencia extensa, aun cuando la calidad del espectáculo que da el futbol mexicano está a debate, dice Francisco San José, especialista en negocios y marketing deportivo.

Aunque una televisora com­pre los derechos del club menos atractivo, tarde o temprano equipos estelares como Guadalajara, Amé­rica, Pumas, Cruz Azul, Santos, irán a jugar al estadio de ese equipo y en esos encuentros habrá audiencia y eso hará que aumente el valor de los activos de la televisora, comenta San José.

Fox Sports fue la primera cadena distinta a Televisa y TV Azteca en probar los beneficios de transmitir futbol mexicano. Según sus propios datos, un partido de Copa Liberta­dores donde participaban equipos nacionales le da siete puntos de rating, pero en la final entre León y el América las cifras llegaron a 13. (Los puntos de rating expresan el porcentaje de hogares o espec­tadores que ven un programa en un momento determinado y con respecto del total de los televisores encendidos). Fox también transmi­te los partidos del Pachuca.

La llegada de nuevas cadenas de televisión al futbol mexicano es muy positiva, dice San José. “Nos da una óptica distinta a la que había­mos tenido y que estaba monopo­lizada por Televisa y TV Azteca”, señala el especialista.

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La batalla por las exclusividades

Los partidos del futbol de la Liga MX, Ascenso MX y Copa MX se pue­den seguir a través de las estadounidense ESPN y Fox Sports, además de Cadena Tres, los sistemas de paga de Televisa Sky y TDN, y los canales que transmiten en los sistemas de paga TVC Deportes y Claro Sports.

No siempre fue así. Hasta la década de los años noventa, los juegos eran transmitidos casi en su totalidad por Televisa y algunos por la estatal Imevisión, con algunas excepciones temporales, como cuando en 1983 los encuentros del Atlante (ahora en Liga de Ascen­so) eran emitidos por el Canal 11 (estatal); diez años más tarde, MVS firmó contrato de tres años con este mismo equipo.

El valor de los derechos de trans­misión también cambió. En los años 80 se pagaba a los equipos entre 10,000 y 100,000 pesos anuales, luego en la siguiente década Ime­visión les ofrecía 1 millón de pesos (mdp) y hoy los acuerdos son de 4 mdd en promedio, según el reporte Derechos de Televisión de la Liga MX publicado por Jonathan Olivares, analista especializado y autor del portal FutbolSapiens.

En esos años, Televisa tenía un claro favoritismo hacia el América, que gozaba de una reputación e imagen que no tenían otros clubes, comenta San José.

Hoy la comercialización de los contratos de televisión es individual, la Liga MX no interviene y depende totalmente de los equipos, dijo De María cuando se dio a conocer que el León tomaba la oferta de transmi­sión de Fox Sports y desechaba la de TV Azteca.

“Para ellos (Televisa y TV Azteca), es difícil que una cadena que no está a su nivel en cuanto a transmisiones de finales de futbol llegue como un jugador más al escenario”, dijo en 2013 Óscar Gómez, vicepresidente de programación de Fox Sports. “Todas las personas y las empresas de comunicación, como la nuestra, tienen el derecho de transmitir una final”, agregó.

La diversificación e inversión de otras cadenas en el futbol mexicano es muy buena para todos los clubes y para el negocio que hay alrededor, dice Elías Ayub, participante en la negociación de América Móvil con Grupo Pachuca y en la reventa a Fox Sports e ESPN de los derechos de transmisión de estos equipos y de los Leones Negros de la UdeG. En particular, la alianza de América Móvil con ESPN y Fox es muy buena y los clubes tienen mayores ingresos, agrega el colaborador de Slim.

La más beneficiada con esta aper­tura ha sido la televisión de paga, un servicio al que ya tiene acceso al menos 44.2% de los mexicanos y que ya transmite más partidos que los canales de la televisión abierta, se­gún cifras de LAMAC. “Los clubes ya no se conforman, si pueden conse­guir mejores contratos y no sujetarse a lo que tradicionalmente pagaba la televisión abierta, lo van a hacer”, dice Jorge Badillo Nieto, director de Fusión Mercadotecnia Deporte.

Las empresas de televisión no sólo son un actor importante por los ingresos que generan a los clubes, sino porque son dueñas de las instituciones que rigen este deporte. Seis de los equipos que compiten en la Liga MX pertenecen a medios de comunicación: Televisa es dueña del América, TV Azteca del Atlas y Morelia, Grupo Imagen de los Gallos Blancos y Grupo Pachu­ca-Carlos Slim (Claro Sports) del Pachuca y León.

“El problema no es que Televisa o TV Azteca los transmitan (los partidos), el tema es el manejo que hacen del futbol, la parte de control que tienen”, dice Francis­co San José. “Cuando te vuelves juez y parte pueden aparecer los conflictos de interés”.

En el mundo, no es común que en un país el dueño de un medio de comunicación tenga un club involucrado en la liga de ese mismo país (lo que hay son propietarios de equipos en un país que, además, tienen una televisora en otro). La excepción es Silvio Berlusconi, due­ño de Milán de la Liga Italiana y de la cadena televisiva Mediaset.

Televisa todavía tiene los derechos de transmisión de nueve de los 18 equipos de la Liga MX, le sigue TV Azteca con seis y el resto los tiene la televisión de paga: Fox Sports, espn, Claro Sports y tdn y Sky (estas dos últimas de Televisa), y muchos de ellos comparten señal de algunos clu­bes. Más de 65% de los partidos del futbol mexicano (Liga MX, Ascenso MX y Copa MX) son transmitidos por los canales y filiales de la compañía de Emilio Azcárraga Jean.

Por el momento, el control que tie­ne Televisa fue regulado por el ift, el cual en mayo del año pasado anunció que no se pueden “adquirir en exclu­siva” ciertos contenidos deportivos, como finales del futbol mexicano, partidos de la Selección Mexicana en Mundiales e inauguración o clausura de Juegos Olímpicos, entre otros.

Y apenas el pasado mes de febrero un tribunal negó un amparo en defi­nitiva a Novavisión (Sky), compañía que impugnaba esa decisión, y lo mis­mo ocurrió con una petición similar por parte de Cablevisión.

“Si tu contratas en exclusiva debes tener claro que va a haber un sobreprecio, pero si varias cadenas lo transmiten, como ocurre con el Super Bowl, los ganadores serán los clubes o las ligas, porque es probable que individualmente cobres menos pues no es un contenido único, pero seguro que en conjunto será un mejor negocio”, dice San José.

“Además, la medida también beneficia a los anunciantes, pues las televisoras solían aprovechar las finales del futbol mexicano y su alto rating para cobrar caro las insercio­nes comerciales en la transmisión; en cambio ahora bajarán los precios e incluso una empresa puede anun­ciarse en el mismo evento a través de canales distintos”, añade.

Pese a todo, todavía Sky mantie­ne algunos contenidos en exclu­siva como es el caso de la Premier League de Inglaterra, uno de los tres torneos de futbol que más audiencia tiene en México, según el diario El Economista; además de las elimina­torias para la Eurocopa 2016.

Por si esto no fuera suficiente, Sky anuncia que tendrá “toda” la Copa América, Copa Oro y los Mundiales de Futbol de las categorías Sub-17, Sub-20 y Femenil.

 

Tres años de futbol por 7,837 mdd

A mediados del mes pasado, la agencia AP emitió un cable con la cabeza “Acuerdo histórico de la Premier League”. Se refería a la venta de los derechos de televisión de este torneo, en lo que constitu­ye el contrato de futbol más alto de la historia. El acuerdo da a la televisora el derecho de transmitir las temporadas del 2016 al 2019, a cambio de 7,837 mdd.

El futbol también es uno de los contenidos más atractivos para las cadenas de televisión en el mun­do, pero en el caso de la Premier, la Liga negocia en paquete la transmisión de todos los partidos y de todos los equipos —contrario a lo que ocurre en México— y reparte al final del año los ingresos y se ase­gura que la diferencia entre lo que recibe el primer lugar y el último sea de apenas 36 mdd; en campeonatos, como el español, la diferencia de lo que recibe el campeón y el veintea­vo lugar son 122 mdd. En México, el equipo de Chivas, por ejemplo, percibe en un año más de 50 mdd, mientras que el Veracruz o el Puebla no más de 3 mdd.

Lo ideal sería que la Liga MX adoptara el modelo inglés, con un re­parto más equitativo de lo que recibe cada club, opina San José, pues “algo que puede matar al futbol en México es que los equipos ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres”.

Pero para que eso ocurra, las per­sonas al frente del futbol mexicano tendrían que ser distintas a las actuales. Justino Compeán (presi­dente de la Federación Mexicana de Futbol) tiene un amplio pasado en Televisa y lo que se necesita es independencia, señala San José, quien pone el ejemplo de España, donde Javier Tebas (presidente de la LFP) no es empleado de ninguna televisora.

De cualquier modo, el modelo inglés es impensable actualmente en México porque hay contratos firmados entre clubes y televisoras al menos hasta 2019. De lo que no queda duda es que futbol y televi­sión van juntos y que Vázquez Aldir y Slim avanzan en ambos frentes.

 

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